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Andrea Tovar

Andrea nació en Murcia en un año capicúa, un mes capicúa y un día… normal. Le habría encantado que programaran el parto siete días antes y llamarse Ana, para alargar la simetría. Estudió Derecho procurando no torcerse, pero acabó por hacerlo igualmente. Ahora escribe muchas cosas y todas están en su web: andreatovar.org, que suena a entidad benéfica.

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Las minorías somos mayoría

Estoy un poco cansada del término "minorías".

No se me alarmen. Sigan leyendo.

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La masa (poco) crítica

La idea central de la que parte nuestro ordenamiento jurídico es que necesitamos la represión y el dictado imperativo para funcionar de manera beneficiosa para el bien común. De lo contrario, castigo. Papá Kant fue quien acuñó la sanción como eje fundamental. Algunos discrepan, argumentando diatribas sobre el sentido común para anclarlo en calidad de piedra angular alternativa.

¿Qué ocurriría si no hiciera falta que nos gobernaran a base de hostias? Buena pregunta para hacerse en cualquier momento; con el café matutino, el té de merienda o el vino de la noche.

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Las nuevas masculinidades, en cuarentena

Mi casero es un hombre mayor, de unos setenta y muchos, que siempre se empeña en hacerlo él todo. Si le pido, por caso, que me preste la taladradora para colocar unos estantes, él no soporta que le eche una mano. Ni que decirse tiene que jamás permitiría que yo subiera los peldaños de la escalera plegable. Tampoco deja que cargue con mis bolsas de la compra, si se cruza por mi camino cuando vuelvo del súper. Muchas veces he intentado convencerle de que la joven soy yo, y por tanto, la que más deber tiene de ser vigorosa y resistente a los golpes y a los pesos, pero eso se le antoja un insulto tremendo y deja de dirigirme la palabra durante unos días. Somos vecinos y vivo sola, así que lo acuso bastante y procuro hacer las paces pronto.

—No digo que seas machista —corrijo—, digo que eres un caballero de los de antes.

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¿Qué sientes por mí? (Cuéntamelo con un emoji)

Últimamente estoy asistiendo a una verdad terrorífica. Recabo testimonios sin parar con la esperanza de errar en mi percepción, pero no hago más que ahondar en la profundidad de este iceberg con el que me he topado. Es esta; la verdad es esta: nos estamos convirtiendo, los jóvenes de esta generación, en putos icebergs.

Fríos. Gélidos.

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Por no cortar el rollo

—Quiero que te corras en mi oficina.

Me sonó a «rey en castillo», a «mira, nena, estas son mis tierras». De pronto él no era un chico apetecible al que había ido a recoger al acabar la jornada laboral para echar un casquete y picar algo; sino un potencial mandamás putero, y yo, su fulana a domicilio. No sé, que me llamen loca. Pero supe en ese instante que no me iba a correr seguro. Y así fue.

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Las tías tochas

Una de las pocas cosas sobre las que nadie se atreve a hablar, o a escribir -¿pocas? ¿he dicho pocas?- es sobre la sexualidad respecto de los roles de género. Ya que el grado de éxito o fracaso en el mundo erótico-festivo suele pertenecer al ámbito de la estricta privacidad, es mejor punto en boca para no pecar de presuntuoso barra a o de todo lo contrario, de parias pajero barra a. Dice el viejo dicho que cuando un hombre te cuente a cuántas se ha ventilado, lo dividas entre tres, y que cuando una mujer haga lo propio, lo multipliques por tres.

Pues yo, comentando en petit comité la evolución de mi curioso historial reciente –desde que empecé a publicar, o sea, a hablar de lo que me viniera en gana-, con algunas anécdotas más bien surrealistas, tengo que escuchar:

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Todos somos machistas

Eso me dijo el tío, con toda su cara dura.

—Yo soy machista.

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Un cuento Disney para VOXtantes

«Prefiero quedarme aquí donde puedo estar tranquilo y oler las flores»

El toro Ferdinando, 1938

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La santa, la bruja, la mami, la puta

Si saliste a la calle el pasado día 8, quizá las vieras.

Estaban todas ahí, juntas y desperdigadas.

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¿No queréis igualdad?

Hay gente que convierte los estandartes en lanzas.

Hablan del «daño irreparable que han hecho las radicales a la causa del feminismo» y yo me pregunto qué coño quiere decir eso. ¿Qué daño han hecho? ¿Qué radicales?

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