eldiario.es

9

Síguenos:

Boletines

Boletines

Giorgos Kallis

Giorgos Kallis es profesor ICREA en el ICTA, Universidad Autónoma de Barcelona donde investiga sobre economía ecológica. Giorgos estudió ingeniería ambiental en el Imperial College de Londres, Economía, en la Universidad Pompeu Fabra, y se doctoró en Políticas Ambientales en la Universidad del Egeo, en Grecia. Antes de Barcelona, fue Marie Curie fellow en la Universidad de California en Berkeley. Es coordinador de la Red Europea de Ecología Política y es uno de los editores del nuevo libro "Degrowth. A vocabulary for a new era". Con sus compañer@s de Research & Degrowth coordina las conferencias internacionales sobre decrecimiento que se celebran cada dos años, y que desarrollan y difunden el conocimiento sobre la alternativa del decrecimiento.   

¿Es el crecimiento un imperativo del capitalismo?

John Bellamy Foster ha publicado recientemente un excelente ensayo con el título "Marxismo y Ecología: Fuentes comunes de una Gran Transición". Foster  aboga por un (eco) socialismo del estado estacionario. Sostiene  que "un sistema de satisfacción de las necesidades colectivas basado en el principio de la suficiencia es obviamente imposible desde cualquier faceta, bajo el régimen de acumulación del capital". Y continúa: "el capitalismo como sistema está intrínsecamente orientado hacia la máxima acumulación posible y hacia el máximo flujo de materia y energía". "El crecimiento económico (en un sentido más abstracto) o la acumulación de capital (de forma más concreta) ... no pueden  existir sin resquebrajar el sistema Tierra". "La sociedad, particularmente en los países ricos, debe avanzar hacia una economía del estado estacionario, que requiere un cambio hacia una economía sin formación neta de capital".

En principio, estoy de acuerdo. Intuitivamente, y dada nuestra experiencia sobre el capitalismo, esta visión  tiene mucho sentido. El crecimiento económico apareció con el capitalismo, y se correlaciona con el crecimiento del uso de materiales y de energía en una proporción casi del 1:1. Pero permítanme ser un poco más escolástico con la intención de promover  y fortalecer (más que  de socavar) el argumento de Foster.

Seguir leyendo »

¿Un ecologismo nuclear?

El manifiesto para la ecomodernización redactado por el think-tank "post-ecologista” del Instituto Breakthrough, ha tenido sus días de fama en EEUU, publicitada en las páginas del New York Times, y no es difícil entender el porqué. Εl mensaje “optimista” del manifiesto, que apela ciertamente a los que están en el poder, es que “si queremos salvar el planeta, tendremos que decir adiós a la naturaleza“. A pesar de que el manifiesto no ha captado la atención en España, en latinoamérica, algunos comentaristas se han subido a bordo de este nuevo “ecopragmatismo” con entusiasmo.

El manifiesto comienza con premisas familiares para los que somos ecologistas políticos. La Tierra se ha convertido en un planeta humano. La naturaleza salvaje, en tierras remotas, ya no existe. Somos parte de la naturaleza y constantemente la transformamos. Qué tipo de paisajes producimos, cuáles conservamos y cuáles no, son cuestiones sociales y políticas. ¡No podríamos estar más de acuerdo! Y sin embargo, la mayoría de políticos ecologistas, incluso los más "modernizadores" de entre ellos, se sentirían incómodos (o eso espero) con la agenda resultante de la ecomodernización: energía nuclear, agricultura genéticamente modificada y geoingeniería contra el cambio climático. Y todo ello en el nombre de, bueno, preservar la naturaleza.

Seguir leyendo »

Por un nuevo sentido común decrecentista

En su artículo Lo que no Podemos, Antonio Turiel se refería al movimiento por el decrecimiento como "fracción minúscula del internet español, despreciable en su pequeñez". Probablemente, con esta expresión estaba siendo auto-sarcástico. Después de todo, 8800 personas habían compartido su artículo en Facebook, lo que significa que, al menos, se habría leido diez veces más. No parece que el tema del decrecimiento sea de interés minúsculo. En un sorprendente artículo de continuación, con el título de "Una tormenta en un vaso de agua", el dr. Turiel aclaraba que se refería a un "círculo muy, muy reducido de decrecentistas" que a él particularmente no le interesaba “como movimiento político".

El autor se equivoca. El interés por el decrecimiento está creciendo. En septiembre pasado, en Leipzig, tuvo lugar la IV Conferencia Internacional sobre Decrecimiento con más de tres mil participantes (entre otros Naomi Klein, Alberto Acosta y Michel Bauwens, así como más de quinientos científicos de todo el mundo, y un grupo vibrante de jóvenes estudiantes, activistas, representantes de partidos políticos y sindicatos, muchos de ellos, a la vez, científicos). Los participantes se reunieron en grupos de trabajo y asambleas y deliberaron seriamente sobre cómo sería una sociedad alternativa sin crecimiento. Una buena parte de estas ideas están recogidas en nuestro reciente Diccionario del decrecimiento, vocabulary.degrowth.org

Seguir leyendo »