eldiario.es

9

Síguenos:

Boletines

Boletines

María Concepción Torres Díaz

María Concepción Torres Díaz. Profesora de Derecho Constitucional en la Universidad de Alicante, Profesora del Máster y cursos en Malos Tratos y Violencia de Género de la UNED y Abogada. Actualmente es Secretaria de la Red
Feminista de Derecho Constitucional. Forma parte del Seminario Universitario sobre los Derechos de las Mujeres de la Facultad de Derecho de la Universidad de Alicante, integrante del Consejo interno del Centro de Estudios de la Mujer
(CEM) de la Universidad de Alicante y del Fórum de Política Feminista. Integrante de la Red Derechos-TICs y de la Asociación Profesional Española de Privacidad (APEP).

  • Reacciones a sus artículos en eldiario.es: 227

25N y violencia de género: reflexiones sobre los cambios normativos

El 20 de noviembre de 2015 el Consejo de Ministros aprobaba la Declaración institucional con motivo del 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres. En dicha Declaración se alude a los cambios normativos llevados a cabo durante el último año en el marco de la Estrategia Nacional para la Erradicación de la Violencia contra la Mujer 2013/2016 aprobada al amparo de la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género. Pues bien, partiendo de las anteriores consideraciones, a continuación se recogen – sin ánimo de ser exhaustivo –, un elenco de las normas aprobadas en el último año con una incidencia directa en el abordaje de la violencia de género, a saber:

Se observa una importante actividad legislativa en lo que afecta a la violencia de género. Ahora bien, ¿en qué términos se concretan los cambios y/o novedades introducidas? Veámoslo a continuación:

Seguir leyendo »

Nadie hablará de nosotras … ¿o sí?

El 7 de octubre conocimos el avance de resultados del barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) correspondiente a septiembre de 2015 (Estudio nº 3109). Como viene siendo habitual junto a las tradicionales preguntas relacionadas con la situación económica y la situación política general en España hay una pregunta (pregunta nº 7) que resulta muy reveladora desde el punto de vista de la percepción social de los principales problemas existentes actualmente.  La pregunta está formulada en los siguientes términos: “¿Cuál es, a su juicio, el principal problema que existe actualmente en España? ¿Y el segundo? ¿Y el tercero?”. Pues bien, entre los ítems a marcar – en primer, segundo y tercer lugar – se encuentran los siguientes: el paro, las drogas, la inseguridad ciudadana, el terrorismo (ETA), las infraestructuras, la sanidad, la vivienda, los problemas de índole económica, los problemas relacionados con la calidad del empleo, etc. En el puesto 19 de este elenco se encuentra “la violencia contra las mujeres” y en el lugar 27 “los problemas relacionados con la mujer”. Pues bien, un análisis detenido de los datos que arroja esta pregunta a lo largo de la serie histórica pone de manifiesto la escasa percepción social de la violencia de género como uno de los principales problemas a atajar. En la misma línea se encuentra – pese a su indefinición y/o falta de concreción – los “problemas relacionados con la mujer”. Pero veamos los datos que ofrece la última encuesta del CIS (septiembre de 2015). Y es que para un 55,4% de personas (de un total de 2.491) el paro es el principal (y primer) problema, seguido de la corrupción y el fraude marcado por el 15,4% y de los problemas de índole económica señalado por un 7,9% de las personas encuestadas como primera (y principal) opción. En el caso de la violencia contra las mujeres solo un 0,2% de las personas encuestadas – o lo que es lo mismo solo 4,9 personas de un total de 2.491 – lo marcaron como primer (y principal) problema de España. Si bien es cierto que para un 0,5% de las personas encuestadas se sitúa como el segundo problema y para un 0,6% como el tercer problema. Sin duda son datos para pensar, máxime teniendo en cuenta que la encuesta se realizó entre el 2 y el 12 de septiembre y, por tanto, tras un verano negro en el que un total de 34 mujeres fueron asesinadas por hombres (meses de junio-agosto) según los datos registrados por Feminicidio.net. Los datos evidencian una importante falta de concienciación social y también percepción crítica ante este tipo de violencia a pesar de la leve mejora (muy leve) que se puede atisbar con respecto a encuestas anteriores (julio 2015, junio 2015, mayo 2015, abril 2015, marzo 2015, febrero 2015 y enero 2015).

Otra pregunta que se incluye en la encuesta del CIS y que arroja también unos datos similares es la pregunta nº 8 cuyo tenor literal es el siguiente: “¿Y cuál es el problema que a Ud., personalmente, le afecta más? ¿Y el segundo? ¿Y el tercero?”. Pues bien los datos – sintéticamente – son los siguientes. Los tres primeros puestos en cuanto a los problemas que más les afectan a las personas encuestadas son: el paro (34,4%), los problemas de índole económica (11,2%) y la corrupción y el fraude (5,9%). Con respecto a los datos sobre violencia contra las mujeres, un 0,1% de las personas encuestadas señalaron que éste era el problema que más le afectaba en segundo y tercer lugar – no hay datos con respecto a ser éste el primer problema por el que se ven afectadas las personas encuestadas.  Por su parte, llama la atención que el ítem correspondiente a “los problemas relacionados con la mujer” no fuera marcado como primer problema ni como tercero y no contenga datos con respecto a ser considerado como el segundo problema por el que se ven afectadas (directa o indirectamente) las personas encuestadas. 

Seguir leyendo »

¿Es correcto catalogar la violencia machista como 'fenómeno'?

El martes 18 de agosto el Congreso de los Diputados –en sesión extraordinaria del Pleno– aprobaba cinco resoluciones a la comunicación del Gobierno que respalda el tercer paquete de ayudas a Grecia después de que el Eurogrupo le diera el respaldo político en la reunión del 14 de agosto y emplazaba al Gobierno a respaldar la aprobación definitva. Sin perjuicio de las consideraciones críticas que los términos del debate planteado por el Gobierno pudieran suscitar el presente post se centra en la declaración institucional contra la violencia de género que consensuaron todos los grupos parlamentarios con posterioridad. Y es que si bien es cierto que a efectos simbólicos y de posicionamiento institucional la declaración tiene un innegable valor, sin embargo, es conveniente realizar algunas precisiones sobre su contenido. Pero vayamos por partes y detengámonos en algunos aspectos concretos.

La declaración institucional hace un llamamiento al Ejecutivo y a las administraciones autonómicas y locales para que –dice textualmente– : “redoblen sus esfuerzos por prevenir estos hechos y apoyar a las víctimas, mostrando, a la vez, su total desprecio hacia los maltratadores (…)”. Pues bien, dos aspectos a considerar:

Seguir leyendo »

El riesgo de ser mujeres

El diccionario de la RAE define riesgo – en su primera acepción - en los siguientes términos: “Contingencia o proximidad de un daño”. A los objetos de este post puede parecer – quizás – una definición un tanto anodina máxime cuando de lo que se trata es de llamar la atención sobre una cuestión que no admite muchas objeciones. Y es que resulta un hecho constatado que el ser mujer constituye un riesgo. Los datos son los que son y no dejan lugar a otras interpretaciones. Según la Agencia de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea – en su Informe de 2014 – un 22% de las mujeres que han tenido una relación de pareja con un hombre ha experimentado violencia física o sexual por su parte. Otros datos que evidencian que el hecho de ser mujer constituye un riesgo son los siguientes: un 5% de las europeas mayores de 15 años ha sido violada (en datos absolutos estamos hablando de 9 millones de mujeres en Europa), un 43% de mujeres europeas ha sufrido alguna forma de violencia psicológica por parte de su actual pareja masculina o de una anterior, un 55% de las mujeres mayores de 15 años ha sufrido alguna forma de acoso sexual (el equivalente a 100 millones de mujeres). Pero ¡ojo! hay un dato en el informe referenciado que no se debe minusvalorar. Y es que algo más de la mitad de las mujeres europeas, en concreto, un 53% procura evitar ciertos lugares o situaciones por temor a ser víctimas de agresiones físicas o sexuales. Pero sigamos con el análisis de datos – en este caso – los proporcionados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Según el Informe “Estimaciones mundiales y regionales de la violencia contra la mujer: prevalencia y efectos de la violencia conyugal y de la violencia sexual no conyugal en la salud” aproximadamente un 35% de las mujeres han sufrido violencia ya sea por su pareja o fuera de ella en algún momento de sus vidas. Sobre este dato conviene significar que el estudio pone de manifiesto que la violencia en el ámbito afectivo/convivencial es el tipo de violencia más común afectando a un 30% de las mujeres en todo el mundo. Pero hay un dato – si cabe – más alarmante y es que un 38% del número total de feminicidios en todo el mundo se da en el ámbito conyugal por parte de la pareja o ex pareja.Centrándonos en España los datos siguen la misma tónica alarmante. Y es que si el Balance de Criminalidad que hizo público del Ministerio del Interior en enero de 2014 correspondiente al año 2013 recogía un descenso generalizado de la criminalidad en nuestro país, sin embargo, en el apartado correspondiente a la violencia contra las mujeres esa tendencia descendente cambiaba de sentido. Como datos que evidencian ese riesgo de ser mujeres caben destacar: un aumento de un 1,4% de las violaciones y un aumento de los asesinatos por parte de la pareja o ex pareja en un 3%.Los asesinatos machistas de los últimos días ponen de manifiesto que la violencia que sufren las mujeres es una violencia estructural que no es sexualmente neutra ni obedece a hechos aislados realizados al azar. Es una violencia con un componente sexista imposible de obviar y que viene determinado por lo que supone ser mujer en un contexto político, social, económico y cultural de desigualdad. Señalaba en líneas anteriores que un 53% de las mujeres europeas procura evitar ciertos lugares o situaciones por temor a ser víctimas de agresiones físicas o sexuales. Un dato para pensar ¡y mucho! Sobre todo porque – siguiendo a Celia Amorós – evidencia que las mujeres 'tenemos toque de queda' y eso es muy grave en un Estado que se autodefine como social y democrático de Derecho. Titulaba este post: “El riesgo de ser mujeres” … y ahí lo dejo.

Seguir leyendo »

¿Qué dice (y no dice) la última Macroencuesta sobre violencia de género?

El pasado 30 de marzo el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad hacía público el avance de datos correspondientes a la Macroencuesta sobre violencia de género 2015. Un documento que – a buen seguro – ayudará a profundizar en este tipo de violencia que como ya he comentado (aquí, aquí y aquí) difiere de cualquier otro tipo de violencia interpersonal. Y es que el objetivo de la Macroencuesta (con esta ya son cinco: 1999, 2002, 2006 y 2011) no ha sido (y no es) otro que radiografiar la realidad de una violencia que sufren las mujeres por el mero hecho de serlo. Una violencia que en los últimos diez años – en España – ha costado la vida a más de 800 mujeres (este año las mujeres asesinadas son 22 - más 3 casos en estudio –  según datos oficiales del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad) y que en 2004 consiguió unir al Parlamento español para aprobar por unanimidad la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género.

Centrando el presente post en el análisis de los datos de la Macroencuesta de 2015, conviene aludir primeramente a las novedades que ésta introduce con respecto a las anteriores. Entre las más significativas cabe destacar que los datos se han obtenido de las entrevistas presenciales – antes era vía telefónica – de mujeres de 16 y más años residentes en España (sobre una muestra de 10.171 mujeres). Además, y a diferencia de otros años, se han diferenciado cinco bloques de preguntas atendiendo a tipos de violencia, en este caso, se ha distinguido entre: violencia psicológica de control, violencia psicológica emocional, violencia económica, violencia física y violencia sexual. Quizás, se echa en falta alguna referencia a la violencia institucional. Por otra parte, un aspecto no menor en este tipo de violencia, ha sido la pregunta de 'control' introducida para intentar detectar situaciones de violencia no reveladas tratando de conocer si las mujeres entrevistadas han sentido miedo – alguna vez – de su pareja actual o de parejas anteriores.

Seguir leyendo »

¿Por qué ahora? A vueltas con la 'objeción de conciencia' y la píldora poscoital

El 25 de junio de 2015 el Pleno del Tribunal Constitucional (TC, en adelante) otorgó el amparo a un farmacéutico de Sevilla que fue sancionado por la Junta de Andalucía por no disponer en la oficina de farmacia de la llamada 'píldora del día después'. Pues bien, tras la lectura de la sentencia referenciada así como de los dos votos particulares (uno y otro) y del voto concurrente del propio ponente de la sentencia son muchas las cuestiones sobre las que reflexionar. Cuestiones que – incluso – nos permiten ir más allá de la propia delimitación constitucional del derecho a la objeción de conciencia: alcance del derecho, naturaleza jurídica, límites y garantías. Aspectos – éstos – suficientemente consolidados tras un análisis de la evolución de la propia doctrina constitucional a través de su jurisprudencia. Véanse si no – en este sentido – las SSTC 53/1985, FJ. 14; 15/1982, FJ. 6; y, 161/1987, FJ. 3, entre otras. Y junto a estas sentencias no dejen de leer tampoco la STS 3059/2009, de 11 de mayo así como la STEDH de 2 de octubre de 2001, caso Pichon y Sajous c. Francia.

De las referencias jurisprudenciales anteriores se podrían colegir una serie de puntos esenciales que han constituido la tónica general a la hora de la concreción constitucional de la objeción de conciencia. Tónica no exenta de una lógica evolución en donde se advierten cambios de criterios pero que – en cualquier caso – han ido marcando una línea evolutiva muy clara que parece diluirse en una más que evidente y preocupante tendencia involucionista tras la sentencia del pasado 25 de junio. Véamos cuáles han sido los puntos esenciales en los que se ha concretado objeción de conciencia:

Seguir leyendo »

¿Por qué no se denuncia la violencia machista?

El viernes 12 de junio el Grupo de Expertos/as en Violencia de Género y Doméstica del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) hacía público el informe de datos judiciales estadísticos sobre violencia de género correspondientes al primer trimestre de 2015. Entre los datos que cabe reseñar cabe prestar especial atención a las denuncias por violencia machista. Y es que se observa una disminución en las denuncias presentadas en el primer trimestre de 2015 con respecto al trimestre de 2014. En este sentido cabe destacar que mientras que en estos primeros tres meses del año 2015, el número de denuncias presentadas por violencia machista se situó en 30.293, en 2014 el número de denuncias ascendió a 30.411. Se observa en este último año un descenso del 0,4%. Descenso que, quizás, no sea muy acusado pero que cruzado con otros datos como las renuncias a seguir con el procedimiento, el acogimiento a la dispensa para no declarar, los sobreseimientos, etc. revelan dimensiones de este tipo de violencia que es necesario abordar.

El gráfico que sigue recoge los datos sobre denuncias correspondientes al primer trimestre de los años comprendidos 2010-2015. Se aprecia una tendencia reduccionista en el número de denuncias presentadas. Así, mientras que en 2010 y 2011 el número de denuncias se situó en 32.492, en 2013 sufrió un notable retroceso situándose en 29.487 – la más baja del periodo seleccionado.

Seguir leyendo »

Contra la violencia machista: Pacto de Estado y profesionalidad-sensibilidad

El lunes 4 de mayo nos despertábamos con el asesinato machista de una mujer de 47 años a manos su pareja en Almeria. Conforme avanzaba el día otro asesinato – esta vez de un menor a manos de la pareja sentimental de la madre – era conocido en Torrevieja. Además, en el caso de Almeria la violencia machista costó la vida a otra persona del ámbito laboral de la víctima. Cuatro días después de estos hechos – el viernes 8 de mayo – conocíamos otro asesinato machista. Esta vez,  la víctima se encontraba en el Complexo Hospitalario Universitaria de Ourense donde permanecía ingresada – al parecer – por una agresión anterior por parte de su marido. Y esta semana otros dos asesinatos machistas en menos de 48 horas engrosaban esta macabra lista. Los datos del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad hablan de 12 víctimas mortales por violencia machista (vid. Ley Integral) en lo que llevamos de año y un caso en estudio. Además, esos mismos datos hablan de un menor asesinado por violencia machista y 16 menores que han quedado huérfanos por este tipo de violencia. Los datos son contundentes y muestran la realidad más brutal de este tipo de violencia: la que mata, la que asesina. Una realidad que nos habla de que solo dos de las mujeres asesinadas en lo que va de año había denunciado su situación de maltrato y que, por ende, solo dos habían obtenido una orden de protección (solo vigente en uno de los casos). Toca preguntarse por qué y para ello una lectura crítica de la Macroencuesta de 2015 nos arroja muchas luces. Y es que – hoy por hoy – el análisis de casos nos permitiría – incluso – hablar de una cierta 'edad de riesgo' de ser víctima mortal de este tipo de violencia. Fíjese que 4 de las víctimas mortales de este año tenían edades comprendidas entre 21-30 años y 3 de las víctimas tenían entre 31-40 años así como entre 41-50 años. Pero si tomamos la variable edad de las víctimas mortales de violencia machista en el período comprendido entre 2003-2012 (según datos del VI Informe Anual del Observatorio Estatal de Violencia sobre la Mujer)  observamos que un total de 177 mujeres de entre 31 a 40 años fueron asesinadas por sus parejas o ex parejas (27%). Otra franja de 'edad de riesgo' que cabe significar es la comprendida entre los 21 a 30 años en donde durante ese periodo de tiempo fueron asesinadas un total de 151 mujeres (22,9%). Le siguen por tramos de edad las mujeres de entre 41 a 50 años con 126 mujeres asesinadas (19,1%) y las mujeres de más de 64 años con 85 mujeres asesinadas (12,91%).

Pues bien, partiendo de los anteriores datos sobre la variable edad de las víctimas mortales, una de las hipótesis a tener en cuenta a la hora de determinar por qué las mujeres de entre 21 a 40 años tienen estadísticamente un mayor riesgo de ser asesinadas por este tipo de violencia no es otra que estamos ante grupos cuyas edades les hacen estar potencialmente más sensibilizadas (y/o concienciadas) ante este tipo de violencia lo que resulta determinante para que – llegado el momento – decidan dar por finalizada la relación (algo de imposible aceptación para el agresor y momento de mayor incremento del riesgo).

Seguir leyendo »

¿De qué hablamos cuando hablamos de custodia compartida?

El pasado 30 de octubre de 2014 la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo negaba la custodia compartida de un menor al rechazar el recurso presentado por el padre en un proceso de divorcio. El Alto Tribunal funda su decisión en la 'conflictividad' existente en la relación entre los progenitores (diversos medios se hicieron eco de la noticia: aquí, aquí y aquí). La sentencia no deja de ser novedosa en la medida en que es el propio Supremo el que matiza su doctrina. Y es que no hay que olvidar que ya en abril de 2013 el Alto Tribunal sentó doctrina sobre la custodia compartida al conceptuarla como la 'mejor solución' tras la separación de los progenitores (véase la STS de 29 de abril de 2013). Sentencia que sirvió de base junto a otras (STS de 8 de octubre de 2009; STS de 25 de noviembre de 2013, o, la propia sentencia del Tribunal Constitucional 185/2012, de 17 de octubre) para la reforma que prepara el ejecutivo sobre esta materia. Las manifestaciones del anterior titular de Justicia en la presentación en Consejo de Ministros (19/07/2013) del Anteproyecto de ley sobre el ejercicio de la corresponsabilidad parental en caso de nulidad, separación y divorcio no dejaban espacio para otro tipo de interpretaciones y la custodia compartida se proyectaba – en esos momentos – como la opción preferente, incluso, al margen de la opinión de los progenitores, esto es, aunque ninguno de los dos la hubiera solicitado. No obstante, los informes del Consejo de Estado y del Consejo General del Poder Judicial sobre la materia auguraban algún que otro cambio (posiblemente menor) en la redacción inicial del anteproyecto reseñado al mostrar su rechazo a que la autoridad judicial pudiera adoptar la custodia compartida sin que ninguno de los progenitores la hubiera pedido (está por ver si la reforma proyectada se lleva al Consejo de Ministros en las próximas semanas y en los términos en los que se lleva. Máxime teniendo en cuenta las últimas noticias recogidas en prensa y la petición de la retirada del Anteproyecto por más de 50 asociaciones de mujeres).

Ahora bien, ¿de qué hablamos cuando hablamos de custodia compartida? ¿Qué implicaciones tiene para los progenitores la adopción de esta modalidad de custodia con respecto a la custodia exclusiva? ¿Qué novedades introduce la modificación proyectada  por el ejecutivo con respecto a la regulación actual? ¿Cuáles son los requisitos a observar que se derivan de la STS de 29 de abril de 2013 y que, con anterioridad, ya se recogió en la STS de 8 de octubre de 2009? ¿Y qué novedades introduce la reciente STS de 30 de octubre de 2014 que es necesario que tenga en cuenta el pre-legislador ante la reforma proyectada?

Seguir leyendo »

Sin mujeres no hay democracia

El martes conocimos la composición del nuevo gobierno griego de Alexis Tsipras. Un gobierno compuesto por 11 hombres que ocupan la primera línea y en donde ninguna mujer ostenta una cartera ministerial (a pesar de que sí hay mujeres en el cargo de viceministras). Un gobierno que echa por tierra las aspiraciones de muchas mujeres (y quiero pensar que también de muchos hombres) que buscan esa visibilidad de ‘lo simbólico’ y que creyeron en un proyecto renovador, transformador y emancipador de la sociedad pero que, a la primera de cambio, parece que se ha olvidado de la igualdad de mujeres y hombres (piénsese que la proporción es de 6 mujeres frente a un total de 39 hombres). Un gobierno que olvida que la Democracia exige la paridad en la representación y en la administración de las naciones. Un gobierno que hace caso omiso a la Declaración de Atenas (1992) adoptada en la Primera Cumbre Europea “Mujeres en el Poder”. Un gobierno que bajo la “neutralidad” de la “normalidad patriarcal” ignora que las mujeres constituyen la mitad de las inteligencias y de las capacidades potenciales de la humanidad y que su infrarrepresentación en los puestos de decisión constituye una pérdida para el conjunto de la sociedad. Un gobierno que parece desconocer que la calidad de las democracias requiere de una participación equilibrada de mujeres y hombres en los espacios de representatividad y en todos los ámbitos y niveles de toma de decisiones (Declaración de Cádiz (2010), Segunda Cumbre Europea de “Mujeres en el Poder”).

Son muchos los aspectos sobre los que reflexionar, entre ellos, ese “peso de las ausencias” al que alude Dolors Renau en La voz pública de las mujeres. Y es que desde ciertos ámbitos se apelará a los manidos argumentos de “mérito” y “capacidad”. Y, claro, los más capaces y los que más méritos tienen parece que siempre son los varones. Ahora bien, ¿cuáles serán las políticas de igualdad de mujeres y hombres del nuevo ejecutivo griego? ¿Las perfilarán como el eje central en su programa para la salida de la crisis? ¿O será algo accesorio y colateral? ¿Cuáles serán las propuestas en materia de conciliación personal y laboral? ¿Y en materia de igualdad salarial y no discriminación retributiva? ¿Y en temas tan importantes como la erradicación de la violencia machista? Y es que como ya he comentado en otras ocasiones (aquí, aquí) la violencia machista es la manifestación violenta de la desigualdad.       

Seguir leyendo »