Opinión y blogs

Sobre este blog

0

Hola,

Agarra un café y vamos al lío.

Armando el taco

Nos fuimos a la cama con el pecho encogido por la amenaza más bárbara que nunca ha salido de la boca de Donald Trump: “Esta noche morirá toda una civilización”. Un genocidio anunciado en directo, una última advertencia a Irán para que deje pasar los barcos con petróleo del Golfo Pérsico.

Nos levantamos aliviados. Ya nos conformamos con poco: Trump no ha lanzado su genocidio sobre Irán. Anoche cuando se acercaba la hora anunciada le escribí a nuestro corresponsal en EEUU, Andrés Gil: “¿Cómo lo ves?”, le pregunto. “Yo creo que TACO”, me responde. TACO es un acrónimo que se ha ido popularizando y que significa Trump Always Chickens Out. O sea: Trump siempre se raja. “¿Y con qué excusa va a decir que no ataca? Porque después de prometer la destrucción de Irán, no hacer nada es quedar en ridículo...”. Y Andrés responde: “La propuesta paquistaní”. Unos minutos después, la última hora: “Pakistán pide a Trump que extienda dos semanas su ultimátum a Irán”. A ese clavo se ha agarrado Trump para volver a posponer el plazo de su solución final, anunciando un alto el fuego de dos semanas.  ¿Y qué pasa con Israel? Pues acepta el alto el fuego pero ojo, dice que queda fuera del mismo su ofensiva contra Líbano.

Aunque no haya atacado, el escándalo es monumental. ¿Cómo puede un país como EEUU permitirse un presidente que diga que piensa acabar con todo un país en menos de 24 horas? Y esa pregunta también empieza a hacerse dentro de EEUU. Primero, porque empieza a circular el dilema entre soldados y cargos del Ejército norteamericano: ¿incumplir órdenes o cometer evidentes crímenes de guerra? Segundo, porque los demócratas rebuscan entre sus leyes alguna manera de inhabilitar a Trump por “incapacidad”. Tercero, porque incluso entre altos cargos de la Casa Blanca empiezan a lamentar haberse metido en una guerra contra Irán creyéndose las mentiras de Israel.

A ver cómo evoluciona la cosa hoy.

Salsa en la cloaca

El caso Ábalos nos ha zambullido ya desde el primer día en la salsa rosa de la corrupción. Imagínate a los prestigiosos jueces del Tribunal Supremo y a todo un fiscal jefe Anticorrupción escuchando cómo el abogado de Ábalos le pregunta a una exnovia del exministro si se dedicaba a la prostitución (“no”, contestó ella), para sugerir después que en realidad era una espía-trampa colocada por el empresario Aldama para chantajear al ministro. O cómo ella explica que aceptó vivir en un piso pagado por la trama porque tenía un gato y con mascota es difícil encontrar piso en Madrid. El caso Ábalos nos ha metido a todos en este pozo de información mezclada con instintos básicos y morbo mediático. Lo más relevante: la exnovia ha asegurado que estuvo cobrando un sueldo de dos empresas públicas que dependían del Ministerio de Transportes, pero que no iba a trabajar ni hacía ninguna tarea desde casa.

En la acera de enfrente, el tribunal del caso Kitchen ha rechazado investigar a Cospedal, como había solicitado parte de la acusación señalando “nuevos indicios”, pero lo cierto es que esa decisión correspondía al juez encargado de la investigación y decidió que no. Es demasiado tarde. Ni la Fiscalía ve que sea posible.

Volver a la Luna

Sigo como ayer. Con ganas de mirar la Tierra desde la Luna, sentirlo todo muy lejos durante al menos un momento.

Hoy en el podcast, le dedicamos un rato a hablar de la misión Artemisa II que ha vuelto a llevar al ser humano hasta la Luna. Porque toda esta sugestión que nos ha provocado la misión, toda esa conexión emocional con las imágenes del primer viaje de 1969, toda esta endorfina espacial, también tiene su trampa. Este viaje también tiene una lectura crítica.

Que no se te pase

  • Alquileres. El PSOE da por imposible la validación del decreto que congela la subida del alquiler durante dos años y no está negociando su aprobación con los grupos parlamentarios. Sumar quiere aprovecharlo para usarlo como bandera electoral.
  • Fuego amigo. El CIS da malas perspectivas al PSOE en Andalucía: el 40% de los andaluces quiere que siga gobernando el PP con Juanma Moreno y solo el 17% se decanta por María Jesús Montero, que no genera revulsivo alguno para las aspiraciones socialistas. Datos.
  • El premio de Aena. Hoy se concede un nuevo premio literario que ha sacudido al sector editorial y ha generado mucho debate. Porque lo convoca Aena, la muy rentable empresa pública de gestión de aeropuertos, pero sobre todo porque está dotado con un millón de euros. Aquí las claves.

En el capítulo de hoy

  • Para toda la humanidad. Si quieres seguir evadiéndote con la Luna, si no te quieres bajar todavía de ahí, te dejo unas series para prolongar las endorfinas espaciales. La primera es ‘Para toda la humanidad’, ya la hemos comentado por aquí alguna vez. Parte de una idea sencilla y muy potente: qué habría pasado si la carrera espacial no se hubiera frenado nunca. Si la URSS hubiera pisado antes la Luna, ¿qué tendría que haber hecho luego EEUU para demostrar su poderío? ¿Y qué habría venido después? A ratos se convierte en un Mad Men en la NASA, pero tiene política, ingeniería y ciencia, aunque sea ficción.
  • The Expanse. Esta te la he recomendado muy recientemente, si echas de menos series como Battlestar Galactica. Aquí el sistema solar ya está colonizado, pero la humanidad mantiene sus problemas, solo que a gran escala: sigue habiendo desigualdad, abuso de poder y explotación de recursos naturales. La primera temporada es un poco Blade Runner pero luego se enreda más entre la política y la acción. La serie no termina mal, pero deja sin desarrollar tramas que estaban en las novelas originales, así que he hecho una cosa un poco rara: empezar directamente con el libro 7 de la saga para ver cómo sigue. Es una experiencia curiosa.
  • El problema. Es una de las trilogías más celebradas de la ciencia ficción de los últimos 20 años: El problema de los tres cuerpos. Aquí ya damos un salto notable tanto en la ambición temporal y narrativa de las novelas como en la densidad teórica que hace avanzar la historia. Hay poca decoración de personajes, mucha ciencia y una premisa imbatible: qué pasa si un día alguna otra especie del universo se da cuenta de que estamos aquí. Un escalofrío cósmico que se ha intentado llevar a una serie de Netflix, con un resultado frustrante para mi gusto.

Hasta aquí llegamos por hoy. 

Un abrazo,

Juanlu