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THE GUARDIAN

Agentes del ICE detienen a la pareja de un sargento del Ejército de EEUU pocos días después de su boda

Matthew Blank y Annie Ramos.

Maya Yang

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Agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), bajo el mando de la Administración Trump, han detenido a la esposa de un sargento del Ejército de los Estados Unidos en su base militar de Luisiana, mientras él se preparaba para ser desplegado, según han informado diferentes medios.

La detención de Annie Ramos, de 22 años, tuvo lugar el pasado jueves, pocos días después de que se casara con Matthew Blank, de 23 años, un soldado con más de cinco años de servicio que ha sido desplegado en Oriente Medio y Europa en el pasado, según adelantó el New York Times el domingo.

Ramos, estudiante de bioquímica sin antecedentes penales que también imparte enseñanza religiosa, había sido objeto de una orden de deportación dictada en rebeldía en 2005, cuando era una niña, después de que su familia no se presentara a una vista en el tribunal de inmigración, según informa el New York Times.

Dado que existen vías para que las personas sin papeles obtengan la residencia permanente legal a través del matrimonio y, con el tiempo, soliciten la nacionalidad, Ramos y Blank ya habían contratado a un abogado para iniciar el proceso antes de su boda.

“Sabía que ella no tenía estatus [permiso de residencia]”, declaró Blank al New York Times. “Estábamos haciendo todo como es debido”.

Campaña de represión

En 2020, Ramos solicitó la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), un programa federal que ofrece protección contra la deportación a las personas indocumentadas que entraron en EEUU cuando eran niños. Sin embargo, el New York Times informa de que su solicitud nunca se tramitó después de que el Gobierno de Donald Trump, durante su primer mandato, dejara de aceptar nuevas solicitudes.

Blank, destinado en Fort Polk (Luisiana) y que debía comenzar el entrenamiento para su despliegue el mes que viene, dijo al medio: “Nuestro plan era ir en coche, llevarla a la oficina para que obtuviera su identificación militar y activara sus prestaciones como cónyuge de militar… Iba a mudarse después del fin de semana de Pascua. En cambio, me la arrebataron”.

Fotografía de miembros del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

La difícil situación de Ramos es solo uno de los numerosos casos que contradicen las afirmaciones de Trump de que su actual campaña de represión migratoria daría prioridad a la deportación de delincuentes peligrosos. En su afán por aumentar las cifras de deportaciones, esta campaña ha afectado a un número cada vez mayor de familiares de militares o incluso a los propios veteranos, por lo general sin tener en cuenta su historial de servicio a Estados Unidos.

La detención

Según informó el Times, el 2 de abril, Blank y Ramos —junto con los padres de él— acudieron al centro de visitantes de Fort Polk, llevando consigo su certificado de nacimiento, su pasaporte hondureño, la partida de matrimonio de la pareja y su identificación militar.

Sin embargo, cuando se les preguntó si Ramos tenía un visado o una tarjeta de residencia que acreditara su situación de residente permanente legal, la familia explicó que no, pero añadió que su abogado ya había preparado la documentación necesaria para su solicitud.

Un empleado respondió: “Ya lo resolveremos”, antes de hacer varias llamadas telefónicas, según informa el New York Times. Pronto llegó un supervisor, seguido de un agente de la División de Investigación Criminal (CID) de la base, quien dijo que iba a ponerse en contacto con el ICE y su agencia matriz, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).

A continuación, esposaron a Ramos y la subieron a un vehículo de la policía militar, en el que la llevaron a otro edificio. Allí la retuvieron en lo que la familia de Blank describió como una “sala de interrogatorios”.

“Les supliqué que no se la llevaran”

Más tarde, llegaron al lugar tres agentes del ICE. Los padres de Blank declararon al New York Times: “Nos dijeron que no tenían otra opción, que tenían que llevarse a Annie”. Señalaron que los agentes parecían lamentarlo.

“Les supliqué que no se la llevaran… Dijeron que sus superiores les obligaban a hacerlo”, afirmó la madre de Blank, Jen Rickling.

Posteriormente, Ramos fue trasladada a un centro de detención en Basile, Luisiana. Cuando la familia de Blank la visitó días después, no se les permitió llevar ningún documento, lo que le impidió firmar una solicitud de tarjeta de residencia ya cumplimentada.

En declaraciones al New York Times, Ramos dijo: “Crecí aquí como cualquier estadounidense. Esto es lo único que conozco. Mi marido y mi familia están aquí”.

The Guardian se puso en contacto con el ICE, pero no obtuvo respuesta.

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