El conflicto educativo valenciano se recrudece con un encierro sindical de varias horas y una concentración nocturna en la conselleria
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La novena reunión de la mesa de negociación entre los sindicatos educativos, la consellera Carmen Ortí y su equipo ha finalizado de forma abrupta con un encierro improvisado. A pesar de que la titular de Educación levantó la sesión apenas una hora y cuarto después de su inicio, los representantes de STEPV, CCOO y UGT se plantaron y se mantuvieron en el interior del edificio de la avenida de Campanar, en València, a la espera de una respuesta a su exigencia de reabrir las negociaciones sobre la cuestión retributiva, dada por cerrada por la Administración autonómica con los sindicatos minoritarios CSIF y ANPE.
Pasadas las 22:30 horas, la consellera citó a los representantes de las tres organizaciones a su despacho. En este encuentro, Ortí les confirmó que no se iba a reabrir la negociación salarial e instó a los portavoces a abandonar el recinto público. No obstante, los líderes sindicales decidieron desatender el requerimiento y permanecer de manera indefinida en el interior del inmueble. En el recinto también permanecían los miembros de la conselleria y los representantes de los otros dos sindicatos -CSIF ha publicado un vídeo en el que su portavoz, José Seco, solicitaba que se les dejara abandonar el edificio-.
No obstante, los representantes sindicales de las tres plataformas convocantes de la huelga abandonaron el recinto alrededor de la media noche, después de recibir un requerimiento en el que se les conminaba a hacerlo advirtiéndoles que, de no dejar el complejo, podrían ser sancionados por una falta muy grave, que podría comportar la inhabilitación y la separación del servicio, “es decir, perder nuestro trabajo”. A la salida, se han sumado a los docentes concentrados en el exterior de la conselleria.
El propio portavoz de STEPV, Marc Candela, confirmó las circunstancias desde el interior de la Conselleria de Educación: “La consellera nos ha recibido en su despacho y nos ha dicho que no va a reabrir la negociación salarial”. Asimismo, Candela denunció públicamente las fuertes presiones recibidas por parte de la Administración para forzarlos a desalojar el complejo de Campanar, asegurando de forma tajante: “Prácticamente nos han amenazado y obligado a salir, pero no lo vamos a hacer”.
Horas antes, los representantes de los docentes le habían propuesto a la consellera elevar una consulta directa sobre el tema retributivo —el que más rechazo cosechó en la consulta realizada entre el profesorado— al conseller de Hacienda, José Antonio Rovira, para estudiar la viabilidad de una contraoferta. Esta petición fue la que provocó que Ortí decidiera dar por terminada la reunión general de manera unilateral antes de recibirlos en su despacho para ratificar su postura.
La consellera compareció ante los medios de comunicación previamente a esa reunión con los portavoces sindicales para advertir que su departamento no tomará decisiones “bajo presión ni ocupación del espacio”. Ortí defendió que el incremento salarial ofrecido es “un buenísimo acuerdo” y reiteró que este bloque no se reabrirá bajo ninguna circunstancia, puesto que ya fue firmado por CSIF y ANPE, emplazando al resto de organizaciones a avanzar exclusivamente en las mesas sectoriales temáticas convocadas a partir de este lunes.
Por el contrario, los sindicatos mayoritarios, protagonistas del encierro, insisten en que es “imprescindible” contar con un documento base decente que aglutine de manera global todas las materias del conflicto para poder desactivar los paros. Los representantes de los trabajadores recuerdan que un 91% del profesorado valenciano ha rechazado el actual borrador y que un 94% se opone al pacto retributivo que la conselleria pretende blindar como cerrado, por lo que consideran inviable continuar la negociación obviando el clamor de las bases.
Mientras se desarrollaba la mesa de negociación, la tensión se trasladó al exterior del recinto. Centenares de docentes secundaron la movilización arropando el encierro mediante diferentes acciones, como una sentada y una cadena humana que rodeó las instalaciones de la conselleria en protesta por el bloqueo institucional, unas protestas que se prolongaron durante la noche.
Esta movilización en la vía pública, que se había desarrollado de manera pacífica durante las últimas tres semanas, vivió este domingo las primeras actuaciones policiales desproporcionadas por parte de los agentes antidisturbios. La Delegación del Gobierno en la Comunitat Valenciana ya ha anunciado la apertura de una investigación exhaustiva para depurar responsabilidades ante la agresión de un agente de la Policía Nacional que empujó violentamente a una docente contra el asfalto, un hecho calificado por las autoridades de “inaceptable”.
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