Que se rompan los morros. Con su propio ímpetu
Dice Gemini, la IA de Google, que debe ser listísima, a la vista de las impúdicas cantidades de energía que consumen sus bases de datos, que la famosa y estoica frase de “hacer de la necesidad virtud”, se utiliza “para describir la capacidad de adaptarse a la adversidad”. “En lugar de lamentarse” sigue el ectoplasma, “por las limitaciones o los obstáculos, la persona que aplica la frase transforma esa circunstancia desfavorable en un acto positivo o en una ventaja inesperada”. O sea, más o menos como las nobles artes –dicen sus practicantes- del judo, el jiu-jitsu o el aikido, en los que se emplea la fuerza y el impulso del oponente contra quien lo ejerce. Otra vez Gemini: “En lugar de oponer resistencia directa, el yudoka cede el paso, desequilibra al atacante y aprovecha esa inercia para derribarlo”. ¿Vislumbran por dónde quiere ir hoy el Ojo?
O sea, que si el rival enloquece, se vuelve tarumba y entra en esa situación ominosa de soltar espumarajos por la boca, lo mejor es dejarle ir. Que cuando el enemigo se equivoca, no le distraigas, frase gloriosa que unos adjudican a Sun-Tzu, otros a Maquiavelo y los de más allá a Napoleón Bonaparte, aunque la verdad es que es tan obvia que bien pudo decirla el panadero de la esquina. En cualquier caso, utilicemos a nuestro favor que por la boca muere el pez y pasa tú que a mí me da la risa. Núñez, las bajas, Ayuso los no nacidos y Argüello, los ladrones. Y ya puestos, Trump y sus mil y una patochadas. También sirve “del cerdo hasta el andar”.
Hay que ver qué tipo tan pinturero es Alberto Núñez Feijóo. Tiene la izquierda que soportar su oposición miserable –no me pidan ejemplos que nos alargaríamos como La montaña mágica- pero también es cierto que cada vez que habla, y su logorrea le impide poner freno a su lengua suelta, mete unos cuantos votos en la faltriquera de PSOE o Sumar. Todo el mundo sabe que el jefe –o así funge- de los populares es el preferido por los empresarios y los ricos de este país. Por cierto, ¿saben ustedes que en España un total de 18.829 contribuyentes, el número más alto de la historia, declararon unos ingresos –IRPF- superiores a los 600.000 euros anuales, un 27,8% más que en 2024? A lo que íbamos. Bien. Núñez ya tiene en la butxaca a esos señorones. Pero, hombre, ¿para qué tiene usted que insultar de mala manera, como gañán arrabalero, a los millones de trabajadores, esos a los que usted debería cortejar? Qué lance tan estúpido. Avisar al condenado de que le vas a ejecutar solo sirve para que el aludido intente la fuga por la vía más insospechada. Ha dicho usted, y sus intentos frailunos de matización solo han servido para hacer aún más visible la carnicería, que quien tenga una pulmonía cobre menos que el obrero o el oficinista sano. Usted es un salvaje y esas medidas que amenaza con implantar cuando gobierne con Vox, más leña a la hoguera, son una muestra escandalosa de su desprecio a los derechos de los ciudadanos. Esos recortes que usted anuncia, esa desvergüenza que usted proclama, copia de Trump, de Milei y otros cafres semejantes, son un ataque directo a la convivencia y la justicia social que tantas décadas nos ha costado lograr.
Ya. Igual que esa paparruchada de la ínclita polímata Isabel Díaz Ayuso, la reina del vermú, de adjudicar derechos a esa nebulosa que llaman “concebido no nacido”, que no es otra cosa que el disparo de salida que anuncia la oposición feroz que van a emprender PP y Vox contra la ley del aborto cuando gobiernen, si es que el diablo se sale con la suya y nos castiga con semejante crueldad. Otro anuncio que tiene cara B, como los discos del guateque y la contabilidad de Bárcenas. Mujeres, sobre todo mujeres, pero también hombres, por supuesto, que creen en la necesidad y justicia de esa ley aprobada en 2010 y reforzada en 2023, ya saben cómo tienen que oponerse con uñas y dientes, y sobre todo con votos, a quienes les están amenazando con privarles de ese derecho. El anuncio de la frutera de Madrid servirá para los suyos, pero lleva en su interior la llamada a la lucha para impedir que esos partidos de la derecha y ultraderecha nos devuelvan a los tiempos tenebrosos del franquismo, aquellos en los que la Iglesia Católica amparaba al dictador, bajo palio le llevaban, cuando no estaban con el hisopo bendiciendo los fusilamientos.
Porque los cardenales y los obispos siempre han sido así. ¿Alguna oveja descarriada? Claro, pero una golondrina no hace verano. Ahí tienen ustedes a Luis Argüello, ese clérigo desahogado. Qué tendrá que decir la Iglesia, esa organización mimada por el poder, con las arcas repletas de euros, dólares, oros, joyas y lujos sin fin que quiere aparecer como la beatífica defensora de los pobres. Esos ensotanados que presumen de respeto a los valores humanos y mantienen, con sueldos pornográficos, a lacras de la comunicación como Federico Jiménez Losantos, antes, y Carlos Herrera, ahora en la COPE, la emisora de la Conferencia Episcopal. Dependiendo del mismísimo Argüello, vamos. Tampoco tienen reparo en que los ciudadanos sepamos que su televisión, la Trece, émula de cloacas como los programas de Iker Jiménez, Antonio Naranjo o Nacho Abad, lanza a diario toneladas de basura en el estercolero patrio. Callen ustedes y paguen como es debido a las víctimas de su lascivia. Eso es lo que deben hacer, descarados. Y los socialistas, acabar de una vez con los privilegios de la Iglesia y sepultar bajo siete llaves el malhadado Concordato. Ellos a Boston y nosotros a California, se decía antes de la policía patriótica de Trump.
¿Queda alguna fuerza viva por ahí de la que podemos aprovechar su ímpetu? Pues sí: los jueces. El Ojo ya ha utilizado el símil en otras ocasiones: las siete y media. “Juego vil”, decía don Mendo, “que o te pasas o no llegas. Y el no llegar da dolor (…) Mas ¡ay de ti si te pasas! ¡Si te pasas es peor!”. Es tal la inquina, la injusticia –gravísimo reproche cuando hablamos de jueces- demostrada por sus señorías en muchas de las causas más mediáticas que ya han conseguido que la mayoría de los españoles creen que existe lawfare, traduzcamos del inglés por acoso judicial. Al Gobierno, por supuesto. Es ejemplar el caso de Begoña Gómez, una persecución inicua tan grosera que hasta los propios jueces se han llevado las manos a la cabeza. Aunque no las han bajado, también es verdad, para firmar ninguna decisión que acabe con la cacería. Y ahora llegará la sentencia a David Sánchez, otra vergüenza escandalosa, donde se pide cárcel por un enchufe administrativo –gensanta, decía Forges- que nadie ha demostrado, ni siquiera todos los guardias civiles de la UCO –con todo el trabajo que tienen- empeñada en ello. No nos olvidamos, por supuesto, del fiscal general y aquella creatividad de “su entorno” –qué caraduras- o la tramitación de la ley de Amnistía y las manifestaciones de las togas y las puñetas en la puerta de los juzgados, espectáculo grotesco. Por cierto, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha anunciado que este jueves, 16 de julio, hará pública la sentencia sobre la ley de amnistía. Veremos qué hace el Tribunal Supremo del todopoderoso Manuel Marchena y si es capaz, otra vez, de inventarse nuevas martingalas para poner aún más palos a las ruedas y dificultar el regreso a España de Puigdemont. Ojalá desistan de la persecución.
Se trata, como decíamos, de utilizar ese tsunami de odio de Núñez, de Abascal, de Díaz Ayuso, de Argüello y tutti quanti, para una vez que intenten arrollarnos con su furia ciega, hacer el movimiento oportuno para lograr que se estampen ellos y den, bella imagen, con los morros en el duro suelo.
¿Ustedes apoyan al agresor salvaje o al agredido? ¿Son conscientes de la obtusa rabia con la que intentan acabar con un gobierno legítimo, bien secundados por esa bazofia de la prensa y las televisiones de la caverna?
El Ojo no les dice nada, les muestra la realidad.
Adenda. “La selección francesa dispone de un altísimo nivel, eso sí, sin franceses”, escribió el expresidente Mariano Rajoy en ese panfleto ultra, religioso y político, que se llama El Debate. Esto es, por escrito, que no fue un calentón verbal descontrolado. ¿Se acuerdan de Míster Bean? Lo asombroso es que semejante señor, que a todos –o a casi todos, no hay que exagerar- nos daba el pego de tipo sensato, sea capaz de decir tales dislates, a medias entre la barbaridad racista y la bobería del indocumentado. Y pocos días antes de que la selección española tenga que enfrentarse a ellos. La bronca por aquellos pagos estaba asegurada. Claro que la frase tiene un tufo a prioridad nacional y xenofobia de Vox que espanta, pero también es un ejemplo de cómo puede expresarse un personaje irresponsable, lenguaraz sin filtros. Pregunta inmediata: ¿Lamine Yamal es español? ¿Nico Williams? ¿Aymeric Laporte? ¿Robin Lenormand? ¿Lo fue Di Stefano? ¿Ladislao Kubala?
Lo ponen muy difícil. ¿Cómo no pensar lo peor de la derecha, si sus referentes nos muestran hasta qué punto son capaces de parir semejantes disparates?
Y no, hablando de “M. Rajoy” no recordaremos Kitchen, Gürtel ni otras miserias del montón.
Ni mencionaremos al otro ex presidente del PP, vaya antecedentes de Núñez, José María Aznar, el del trío de las Azores, puedo asegurar que ha sido ETA y el que pueda hacer, que haga. Un crack.