Opinión y blogs

Sobre este blog

La portada de mañana
Acceder
Encuesta - La mayoría de votantes del PP apoya una moción de censura de Feijóo
Los obstáculos que afronta el acuerdo entre EEUU e Irán
Opinión - 'Inundar el terreno de mierda', por Esther Palomera

Fraga

Fraga no fracasó en su intento de encabezar la derecha española por ser menos atractivo que Adolfo Suárez ni por haber sido ministro de Franco. Los españoles apostaron por UCD y no por AP porque Fraga (y los siete no tan magníficos) representaba una democracia tutelada por el Ejército y la Iglesia en la que habría sitio para una izquierda moderada y sumisa, pero no para los comunistas y nacionalistas. Eso era una fraude que sólo habría servido para agravar la confrontación política y la violencia en la calle. Como dijo el propio Fraga, aspiraba a una Constitución inspirada en la moral cristiana, lo que impedía aceptar el divorcio, el aborto y muchas otras cosas aceptadas por la Europa democrática. Le gustaba elogiar a los conservadores británicos, pero en realidad no se parecía en nada a ellos.

Su fracaso fue por tanto la victoria de la democracia. Cuando sí estuvo en condiciones de dirigir a la derecha democrática, a partir de 1982, el país había cambiado, y con él Fraga. Ese fue su mayor triunfo y por él debe ser recordado.