Canarias recibe cinco pateras más en una jornada marcada por un ataque racista contra una instalación de acogida de menores extranjeros no acompañados
Este sábado, 5 de septiembre, Canarias ha vivido una jornada intensa de llegada de embarcaciones irregulares a sus costas, con hasta cinco pateras que han logrado tocar tierra y han sido rescatadas en aguas cercanas a las islas.
La jornada del sábado comenzó ya temprano con la llegada de una embarcación irregular al muelle de Arguineguín, en Gran Canaria, sobre las 06.30 horas de la mañana, según informó Cruz Roja. A bordo viajaban doce ocupantes.
Horas antes, en la noche del viernes, otra embarcación había llegado al mismo destino con una veintena de personas. En total, en esa jornada llegaron al archipiélago tres pateras; el jueves fueron otras tres --también una a Lanzarote y dos a Gran Canaria-- con unos 50 ocupantes en total; y el miércoles fueron cinco las pateras que llegaron a Canarias con unos 78 ocupantes.
Ya avanzado el sábado se tuvo constancia de una embarcación irregular que alcanzó la costa de Veneguera, en el municipio de Mogán, por sus propios medios. Ocho personas desembarcaron y, tras darse el aviso a las autoridades, fueron atendidas por la Cruz Roja.
Poco después llegaba otra patera, esta vez a Fuerteventura, y solo unas horas después, otras dos los hacían a Gran Canaria, en Amadores y en Puerto Rico. Esta últimas sobre las 21.00 horas y con 15 personas a bordo, según ha indicado Cruz Roja.
En las últimas semanas el goteo de pateras que tocan las islas, ya sea porque desembarcan directamente en la costa o porque las rescatan en altar mar, ha sido constante, lo que ha provocado la saturación de los centros de acogida. Como consecuencia de esta elevada ocupación, en el muelle de Arguineguín, en el municipio de Mogán, al suroeste de Gran Canaria, permanecen desde hace varios días 231 inmigrantes rescatados de pateras o cayucos que están a la espera de ser trasladado a centros preparados para poder pasar la cuarentena debida. Estas personas llevan varios días en carpas instaladas en el muelle. Sin embargo, estas instalaciones temporales no estaban dotadas de medidas sanitarias ni de seguridad apropiadas.
Paralelamente, este viernes se procedió al traslado de 256 migrantes que hasta ahora estaban alojados en centros escolares o instalaciones deportivas a varias instalaciones extrahoteleras que se encontraban vacías en Maspalomas. Tal y como ha confirmado Cruz Roja, todos los inmigrantes trasladados al complejo turístico están libres de coronavirus y ya han pasado la cuarentena debida, pues han llegado a Gran Canaria a lo largo de este año.
Tras conocerse este traslado, la alcaldesa del municipio de San Bartolomé de Tirajana, Concepción Narváez, pidió en redes sociales un trato digno para estas personas, pero criticó que se les trasladara a apartamentos turísticos. Las críticas en torno a esta medida han crecido en redes sociales y a ello ha contribuido también la difusión de bulos, como un vídeo que se ha difundido en el que se va a varios presuntos migrantes disfrutando de una piscina en un hotel. Las imágenes son falsas y no se corresponden con los migrantes trasladados, quienes se alojan en complejos cuyas piscinas y otras zonas comunes están cerradas.
Este sábado se ha conocido además un ataque “racista y xenófobo” con piedras, como lo calificó la directora general de protección a la Infancia y la Familia del Gobierno de Canarias, Iratxe Serrano, contra una instalación de emergencia en la que se encontraba una veintena de niños migrantes no acompañados guardando la cuarentena tras llegar a Gran Canaria.
La próxima semana, el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, visitará Canarias para analizar junto al Gobierno regional los sistemas de detección de pateras y las condiciones de acogida de los migrantes.
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