Caen a la mitad los migrantes en patera a la Comunitat Valenciana pero llegan en peor estado
El número de migrantes rescatados en las costas valencianas a lo largo de 2025 se ha elevado a 340, casi la mitad que los años precedentes y la cifra más baja de la última década aunque los servicios de emergencias han constatado que los que han llegado sí presentaban un peor estado de salud, fundamentalmente por heridas.
La cifra global se ha reducido en los últimos años ya que en 2024 llegaron casi el doble, 643, mientras que un año antes 776 y las cifras precedentes fueron de 410, 848, 924, 673, 353, 388, 116, 26 y 84, consecutivamente y siendo éste último año 2014.
La caída de las cifras parece explicarse en el desvío de las mafias a rutas alternativas, especialmente la de Baleares, donde hace apenas dos o tres años no se interceptaban pateras y actualmente reciben un número importante.
Un número creciente de subsaharianos
Según los datos recabados por EFE de la Cruz Roja, que presta la atención sociosanitaria a estas personas llegadas en embarcaciones precarias, en total ha habido 31 pateras con un total de 340 personas, 321 de ellos hombres y únicamente 19 mujeres. Fundamentalmente han sido de origen magrebí y también hay una cantidad creciente de subsaharianos.
De los hombres, 217 fueron adultos por 49 adolescentes y un niño, mientras que en el caso de ellas 13 tenían más de 18 años, dos eran adolescentes y ha habido cuatro niñas rescatadas.
Los datos de la Cruz Roja apuntan que, del total del 2025 que acaba de finalizar, 29 precisaron un traslado hospitalario y que hubo 116 heridos de diversa consideración, cifras porcentualmente muy superiores porque en 2024 “sólo” hubo 88 heridos y 28 traslados y doce meses antes 70 y 16, respectivamente pese a que el número de rescatados era más del doble.
El director provincial de Alicante la Unidad de Emergencias de la Cruz Roja, Andrés Chessa, ha relatado a EFE que las personas que deciden llegar a Europa “buscan nuevas rutas por la saturación y el aumento de la vigilancia” de las actuales, como la de Alicante.
“Llegan menos personas pero proporcionalmente en peor estado porque vienen más castigados por travesías cada vez más largas desde su países de origen, especialmente los subsaharianos”, ha recalcado el responsable de la Cruz Roja, “porque son los más vulnerables”.
'El drama sigue siendo espectacular'
Chessa ha advertido de que, aunque el número ha bajado, “y parece que la sociedad se ha acostumbrado” a la llegada de pateras, “el drama sigue siendo espectacular” y cada vez en más ocasiones los rescatados explican que en las embarcaciones precarias viajaban más migrantes que han fallecido durante el trayecto.
Muchos de los migrantes manifiestan que llevan seis días en el mar y se les intercepta con un índice hipoglucémico por azúcar “muy bajo porque no han comido ni bebido”, lo que en algunos casos les empuja “a comer medusas y a beber agua de mar e incluso su propia orina”, lo que agrava la situación.
En muchas ocasiones, la precariedad de la travesía les lleva a desconocer en qué punto del Mediterráneo toman tierra después de un trayecto para el que se han endeudado ellos mismo y a veces también a sus familias.
Todos esos condicionantes, ha alertado Chessa, provoca que lleguen “muy tocados psicológicamente”. “Cada uno tiene detrás una historia tremendamente triste e impactante, y han llegado a esta parte del Mediterráneo siendo conscientes del riesgo”, ha continuado, “de unas rutas que a menudo no empiezan en el mar sino atravesando desiertos y esquivando controles durante un largo periodo, a veces de un año”.
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