Chapapote desde el PP
Acorralado por una unanimidad institucional y un movimiento social inéditos, el Partido Popular de Canarias no sabe cómo atender el encargo de frenar la ola crítica contra las prospecciones de Repsol frente a Lanzarote y Fuerteventura. Lo intenta con los argumentos y los procedimientos más aceptables, como el catálogo de ventajas económicas o las garantías ambientales a las que se compromete la petrolera. Pero también se emplea a fondo con mecanismos un poquito más fulleros, como la amenaza de que si no es España quien explote los yacimientos y quien asuma el riesgo de contaminar, lo hará Marruecos encantada de la vida. En vista de que el prontuario no ha funcionado del todo, ni a través de sus representantes naturales ni a través de los comisionados enviados por Repsol, el partido del ministro Soria ha dedicado estos últimos días a profundizar en otras estrategias algo más corrosivas, más en la línea de extender chapapote informativo y político con el que taponar las grietas abiertas en su propio discurso, un día porque no se sostiene y otro porque se lo derrumban desde las costas valencianas.
Sobre este blog
El blog de Carlos Sosa, director de Canarias Ahora