Sobre este blog

El blog de Carlos Sosa, director de Canarias Ahora

Muchas preguntas, una misma conclusión

A la vista de la demoledora sentencia emitida esta semana por el Tribunal Superior de Justicia de Canarias, sentencia que se acumula a otras en idéntico sentido y a la que se sumarán otras más por uniformidad de criterios, cabe preguntarse muchas cosas y llegar finalmente a la misma conclusión. Las preguntas son de manual: ¿hubo algún concurso en la era Ruano-Roldós que pueda merecer a los ojos de cualquier experto en Derecho Contencioso-Administrativo la consideración de limpio? ¿Se tomaron las debidas medidas de garantía en todos los procedimientos para evitar, por ejemplo, favorecer premeditadamente a un concursante frente a otro (tráfico de influencias); adjudicar indebidamente a sabiendas (prevaricación); impedir el acceso de particulares a documentos, órganos y/o decisiones expresamente limitados a funcionarios públicos? Porque Gestión Sanitaria de Canarias, por lo que dicen las sentencias y conocemos los periodistas que hemos indagado algunas de sus arbitrariedades, parecía un auténtico coladero por el que se adjudicaban, sin las estrictas medidas de control de la Administración, concursos multimillonarios a empresas amigas, financiadoras de uno u otro partido, o potenciaba el papel de ilustres letrados -asesores externos- a los que, desde otros ámbitos, se les adjudicaban otros concursos muy golosos. Verbigracia, Lifeblood.

Sobre este blog

El blog de Carlos Sosa, director de Canarias Ahora

Etiquetas

Descubre nuestras apps

stats