El PP también se enreda con el mamotreto
Hay iconos e iconos. Los del PP en Canarias crecen como champiñones, y cuando son ajenos, que los hay también a barullo, los asume como propios. Ejemplos de iconos a mayor gloria de la trapisonda urbanística son el Centro Comercial El Muelle, el edificio Woermann, la torre aún huérfana del Canódromo o el puente de Escaleritas, todos ellos en Las Palmas de Gran Canaria y consumados cuando era alcalde José Manuel Soria, al que han hecho ministro al grito de “qué gran gestor es”. No conforme con los suyos propios, el PP parece dispuesto a asumir los chanchullos de los demás, o al menos eso cabe deducir de los denodados esfuerzos, incluso parlamentarios, de Cristina Tavío y Manolo Fernández por salvarle a ATI ese conchabo llamado mamotreto y que no es otra cosa que una obra diseñada por el arquitecto Perrault pero levantada sin la menor observancia legal. Tócate un pie. En lugar de escuchar a los sabios que tiene en su partido, expertos en Derecho urbanístico como Miguel Cabrera Pérez-Camacho, la señora Tavío y el señor Fernández se han lanzado a la defensa de una proposición no de ley en el Parlamento para instar al Gobierno, atención, a “que arbitre las medidas urbanísticas y disposiciones legales correspondientes para evitar que se consume el derribo de la fase del edificio de servicios, ya construida, según el proyecto Perrault de la Playa de las Teresitas”. Veamos el tamaño del disparate.
Sobre este blog
El blog de Carlos Sosa, director de Canarias Ahora