31 goles en 90 minutos: la historia detrás de la impresionante goleada con la que Australia aplastó a Samoa Americana

El desequilibrio entre el nivel de los rivales fue uno de los debates tras la histórica goleada.

Laura Cuesta

16 de junio de 2026 11:00 h

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El 11 de abril de 2001 quedó registrado para siempre en el libro del fútbol como uno de los partidos más asombrosos de la historia de este deporte. Aquel día, la selección de Australia derrotó a Samoa Americana con un resultado histórico, un 31-0 que se convirtió en la mayor goleada entre selecciones de la historia

La FIFA, que lo describe como “un resultado histórico que supuso un registro sin parangón en un partido internacional”, recuerda cómo Archie Thompson, delantero australiano que acababa de estrenarse como jugador internacional en aquel momento, anotó la inverosímil cifra de 13 goles en los 90 minutos que duró el partido. Los 18 restantes, hasta llegar a 31, quedaron repartidos entre otros jugadores de la plantilla.

“La selección de Samoa Americana era un equipo de principiantes. En cierta forma, teníamos la sensación de que no estábamos haciendo lo correcto al avasallarlos de aquella manera pero, por respeto al rival al menos, nuestro deber era emplearnos al máximo”, dijo Thompson después del encuentro, según recoge la federación en su página web. 

¿A qué se refería el australiano con eso de “equipo de principiantes”? La historia de este partido no se entiende sin los problemas administrativos que tuvo la selección de Samoa antes de que se disputara el juego, el cual formó parte de las Eliminatorias de Oceanía al Mundial de Corea-Japón 2002.

Jugadores jóvenes sin experiencia

Configurar la plantilla para el enfrentamiento contra los australianos no fue nada fácil para Samoa Americana, uno de los catorce territorios no incorporados de Estados Unidos ubicado en Oceanía. Varios de sus jugadores no habían nacido en el país y tuvieron problemas a la hora de tramitar los pasaportes para jugar en Coffs Harbour (Australia), por lo que solo uno de sus 20 jugadores habituales, el portero Nicky Salapu, pudo viajar hasta allí para enfrentarse a Australia. 

La selección tampoco pudo seleccionar a los jugadores de su categoría sub-20 porque la mayoría tenían exámenes cercanos a la fecha del partido. Las consecuencias fueron terribles para Samoa, que se vio obligada a convocar a jugadores juveniles, incluyendo a tres futbolistas de apenas 15 años que nunca antes habían disputado un partido de 90 minutos. 

A la poca experiencia de los jugadores convocados por esta parte, se sumó el éxito que los australianos habían cosechado en los encuentros previos. El equipo de Frank Farina había viajado a Tonga apenas dos días antes de enfrentarse a Samoa, donde ganó 22-0. Hasta la fecha, esta era la victoria con más goles en la historia de la Copa Mundial. El éxito siguió de su mano, y Australia ganó los cuatro partidos de su grupo en la fase eliminatoria con 66 goles a favor y ninguno en contra.

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