Esta isla del Pacífico quedó sumergida y ahora una impresionante escultura en medio del agua le rinde homenaje

El cambio climático está acabando con islas enteras.

Laura Cuesta

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Durante generaciones, la isla de Kale, ubicada en el archipiélago de las Islas Salomón, fue el hogar de varias familias. Hoy ya no existe. Esta pequeña isla del océano Pacífico Sur medía unos 50.000 metros cuadrados y comenzó a notar cambios a finales de la década de 2000, cuando la erosión costera y el aumento del nivel del mar empezaron a ser un problema.

Entre los años 2011 y 2014, la isla fue sufriendo hasta que quedó por completo sumergida debajo del agua, una desaparición que quedó confirmada en un estudio científico publicado en 2016 que analizó imágenes satélite de la zona. Aunque el aumento medio del nivel del mar es de unos pocos milímetros al año, en islas tan bajas como esta, ese incremento puede ser irreversible.

Ahora que se cumple una década de la desaparición de Kale, el artista británico Jason deCaires Taylor ha decidido rendirle homenaje a la isla. Titulada The Solomon Siren, la obra convierte la historia de este pequeño territorio desaparecido en un símbolo para hablar de la crisis climática y sus terribles consecuencias.

Una llamada a la acción

Instalada en la zona intermareal de las Islas Salomón, la escultura representa a la activista climática Gladys Habu Bartlett, cuyos abuelos vivieron en Kale antes de que el aumento del nivel del mar obligara a la familia a abandonar la isla. La figura aparece apoyada sobre un árbol de acero inoxidable, una referencia a los bosques y la biodiversidad que también desaparecieron.

“Más que un monumento a la desaparición, la escultura transforma un fenómeno ambiental a menudo abstracto en una historia humana tangible. Diseñada para perdurar a través de las generaciones, se convierte en un punto de referencia para la memoria cultural y la defensa del clima, visibilizando el lento, y a menudo imperceptible, avance del cambio climático”, explicó el artista en la presentación oficial de la obra.

La obra tiene grabadas una serie de fechas que narran la historia de Kale. 2006, cuando el ascenso del nivel del mar comenzó a resultar alarmante; 2016, cuando los científicos confirmaron la desaparición de la isla; y 2026, año de instalación de la escultura, cuando Kale lleva ya una década completamente sumergida. Taylor también incorporó las fechas 2036 y 2046 como una advertencia sobre el futuro. ¿Cómo será el nivel del mar entonces?

El problema de Kale no es único en la zona. Según información del Banco Mundial recopilada por The Telegraph a mediados de 2023, los ciclones, las inundaciones repentinas y otros fenómenos meteorológicos ya habían obligado a unas 26.000 personas en las Islas Salomón a reubicarse desde 2008.

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