Max Aub recurrió a Juan Negrín para terminar la película 'Sierra de Teruel' de André Malraux
12 de diciembre de 1938, plena guerra de España, el escritor Max Aub recurre in extremis al presidente del Consejo de Ministros para que sea el propio Negrín quien obre el milagro y haga posible que el rodaje de la película Sierra de Teruel disponga de horas de electricidad durante el día. Tiene permiso para recibir corriente por la noche, pero así es imposible acabar el rodaje.
El Archivo Negrín que custodia la Fundación Juan Negrín en Las Palmas de Gran Canaria conserva varios documentos relacionados con el rodaje de la película con la que André Malraux intentó ayudar a la República. El intelectual y activista antifascista francés contó con Max Aub para poner en pie el proyecto cinematográfico en plena guerra de España. La presentación de la versión original restaurada en el último Festival de Cine de Cannes en mayo trae de nuevo a la actualidad el generoso proyecto de Malraux.
Dos cartas, un telegrama de la embajada en París recomendando la película como una “empresa utilísima”, y la invitación que envía el director y fundador del Museo del Hombre de París, Paul Rivet - renombrado antropólogo y héroe de la resistencia - a Negrín para que acuda al estreno de la película un jueves 18 de abril -probablemente de 1946, aunque no se precisa- en la sede del museo en la plaza del Trocadero, constituyen el grueso de los documentos que guarda el archivo de Las Palmas en relación con el proyecto.
Dos de los escritos son las cartas que Aub remite primero al presidente del Consejo de Ministros (Juan Negrín) directamente y unos días más tarde y ante el escaso éxito de la gestión, a su secretario particular, Blas Cabrera Sánchez, hijo del célebre físico canario Blas Cabrera Felipe, fisiólogo y antiguo alumno del propio Negrín.
La primera es del 1 de diciembre de 1938. Aub se dirige así a Negrín: “No ignorará Vd. que estoy co dirigiendo con André Malraux una película con la cooperación de la Subsecretaría de Propaganda. Hemos vencido muchas dificultades, hijas de las circunstancias (...)”.
A continuación explica que ruedan las escenas de interior en los Estudios Orphea de Barcelona y destaca “el interés de que esté acabada cuanto antes para nuestra propaganda, sobre todo en Norteamérica, le ruego haga lo necesario para que el Comisariado de la Electricidad (...)” les conceda corriente eléctrica durante el día.
Como solía hacer, Negrín anotó a lápiz en la esquina superior de la cuartilla la respuesta que se debía dar a Max Aub. Le dice que acuda al Comisariado de Electricidad “que son (sic) los que regulan las necesidades del momento”.
En la carta del 12 de diciembre, en lugar de dirigirse al jefe de gobierno, el escritor español acude a su secretario, Blas Cabrera hijo.
Aub, que ha recibido la respuesta de Negrín el 8 de diciembre, insiste en su petición y precisa que se ve obligado a recurrir al presidente del Consejo de Ministros porque ha agotado todas las otras vías, incluida la del Comisariado de Electricidad.
(...) Tenga Vd. en cuenta que los compromisos contraídos con América nos obligaban en principio a tener acabada la película para fin de año (...)“, propósito que ya se da por imposible porque estas cartas se envían en diciembre.
Max Aub habla de “nuestra guerra de Independencia” y asegura que la película está ya terminada en sus dos terceras partes.
Aunque sin relación con Sierra de Teruel, el Archivo Negrín guarda una carta enviada a “Monsieur Negrín, Président du Conseil, Barcelone (Espagne)”, por el Comité Mundial contra la Guerra y el Fascismo.
En el encabezado impreso de la carta, donde aparecen los miembros del comité, figura el propio André Malraux, entre otros intelectuales, como el norteamericano John dos Passoss. Está datada el 23 de noviembre de 1937, y en ella el comité informa del envío de unos testimonios que ha recopilado en el aniversario de la batalla de Madrid.
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