Más renuncias a herencias y un agujero de 52 millones: el fracaso de la bonificación del impuesto de sucesiones en Canarias
Triple fracaso del Gobierno de Canarias con la bonificación del impuesto de sucesiones: las renuncias a herencias aumentan, las donaciones caen y la recaudación se desploma hasta niveles que solo se habían visto en 2020, el año de la pandemia, y en 2019.
Los últimos datos del Instituto Canario de Estadística (ISTAC) confirman que el Archipiélago recaudó por este gravamen apenas 30,1 millones de euros en 2025, el dato más bajo en cinco años. En 2023, el último curso antes de que el Ejecutivo regional, formado por Coalición Canaria (PP) y el Partido Popular (PP), aprobara una bonificación del 99% del impuesto, la recaudación alcanzó los 82 millones. El agujero supera ya los 52 millones.
La intención de la Administración liderada por Fernando Clavijo (CC) era frenar las renuncias a herencias en las Islas y estimular las donaciones mediante la práctica supresión de este tributo, en línea con la política fiscal aplicada por las comunidades autónomas gobernadas por el PP. Sin embargo, la realidad es tozuda: ni se han reducido las renuncias a herencias ni han aumentado las donaciones. Más bien al contrario.
Las renuncias “puras y simples” a herencias alcanzaron el año pasado los 2.133 actos, más que en 2024 (2.123) y 2023 (2.045), de acuerdo con los datos del Consejo General del Notariado. Las donaciones, lejos de aumentar, descendieron hasta las 9.448, frente a las 9.785 del ejercicio anterior.
El Gobierno de Canarias celebró inicialmente los efectos de la medida. En agosto de 2024, menos de un año después de aprobar la bonificación, el vicepresidente regional, Manuel Domínguez (PP), aseguró que las renuncias a herencias habían descendido durante el primer trimestre de ese año y que las donaciones se habían incrementado un 18% en el mismo periodo de tiempo.
La bonificación del impuesto “dinamiza la economía canaria y contribuye a que las familias puedan mantener su riqueza patrimonial. Además, las viviendas también se pueden usar como residencia habitual o como activo económico y financiero”, dijo Domínguez. “No procedía trasladar una mayor carga final a las familias, tal y como hacía el Gobierno anterior, por la transmisión de unos bienes que constituyen, en esencia, el objeto de toda una vida de ahorro y trabajo”, agregó.
A largo plazo, no obstante, la imagen es otra. Y eso que la tendencia de la última década ya lo anticipaba: las renuncias a herencias se han cuadriplicado en Canarias en quince años y, según expertos en la materia, las causas tienen más que ver con la existencia de deudas asociadas al legado, conflictos personales o familiares y los costes derivados de aceptar la herencia que con la carga fiscal.
Pero el mantra de que la supresión de este impuesto aliviaría el bloqueo en las herencias ha continuado siendo bandera de la derecha en España allá donde gobierna, aplicando rebajas fiscales que provocan agujeros en las arcas públicas de más de 2.000 millones de euros al año, según un informe elaborado por la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA). En Canarias, las pérdidas entre 2002 y 2022 han sido de más de 350 millones, según ese mismo análisis.
“Lo advertimos desde el primer día, esta medida no tenía nada que ver con aliviar la situación de las familias canarias, y todo que ver con regalar beneficios fiscales a quienes más tienen”, señaló la diputada de Nueva Canarias Esther González. “Hoy los datos lo confirman, que se suprimió el impuesto y las renuncias a herencias no han bajado, sino que han subido”, remachó.
El grupo parlamentario de Sumar ha registrado precisamente este viernes una proposición de ley en el Congreso de los Diputados para crear un nuevo impuesto a las herencias y donaciones que superen el millón de euros, con el objetivo de que actúe de forma complementaria al tributo que ya existe sobre suceciones y donaciones para “combatir el ‘dumping’ fiscal entre comunidades autónomas”.
La iniciativa plantea que el gravamen garantice un suelo común de justicia tributaria y busca combatir prácticas de algunas comunidades, como Madrid o Canarias, donde se aplican bonificaciones que “benefician a grandes fortunas incluso con la exención”, apuntó el portavoz económico de Sumar en la Cámara Baja, Carlos Martín.
Martín ha subrayado que “España necesita un sistema fiscal que no mire hacia otro lado cuando se transmiten patrimonios millonarios”, enfatizando que “la igualdad de oportunidades no puede depender del código postal ni del tamaño de la herencia familiar”.
Hasta la Organización Internacional de Países Desarrollados lo ha dejado claro: “Unos impuestos de sucesiones bien diseñados pueden aumentar los ingresos y mejorar la equidad, con una eficiencia y costes administrativos inferiores a los de otras alternativas”, concluyó en un extenso informe publicado en 2021.
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