La reforma de Pérez Galdós se le atraganta a Català: ruidos interminables y colapso de arterias principales
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El malestar del vecindario de la Avenida Pérez Galdós-Giorgieta se incrementa a medida que pasa el tiempo. Cada día de obras es un suplicio. Los vecinos, que reclamaban un espacio libre de tráfico, llevan meses conviviendo con los ruidos que implica transformar una de las principales vías de València que, creen, solo les traerá más tráfico. Y como cualquiera que conviva con unas obras, han empezado a manifestar su enfado.
Los vecinos han comenzado a quejarse de los “follones” en redes sociales. Esta semana, una mujer que reside a la altura del túnel, compartió un vídeo en un conocido perfil de instagram a modo de denuncia. La vecina se quejaba de que se permita pasar a los vehículos en una zona en obras, que provoca retenciones, pitidos y otros ruidos que se suman a los trabajos diarios. En apenas un día el vídeo ha acumulado dos centenares de comentarios de otros ciudadanos que se quejan del tráfico en las grandes vías de la ciudad, que cargan contra la gestión del actual equipo de gobierno liderado por el PP y contra proyectos de Compromís, que lideró la concejalía de movilidad en los dos mandatos anteriores. “Es horroroso”, “un caos”, “y lo que queda”, comentan.
Lo anecdótico del vídeo refleja un malestar que ya vienen constatando los datos. El tráfico en la ciudad se ha incrementado y el transporte público resulta insuficiente para la demanda de viajeros que van y vienen de la capital y el área metropolitana. El tráfico ha crecido un 43% en algunos puntos, un 8% la entrada de vehículos en la ciudad y con ello los niveles de contaminación.
Pero el vecindario de Pérez Galdós no solo se queja del ruido de las obras. Lleva años reclamando que la reforma fuera distinta: menos coches, más arbolado, más espacio peatonal. Los vecinos crearon una plataforma, el Colectivo Fuera Túnel, que desarrolló numerosas y variopintas protestas para expresar sus peticiones. En abril de 2025 los vecinos indicaban claro: “Queremos que nuestra avenida sea un bulevar, una avenida que sea para las personas, no para los coches. Si hay tráfico, que sea en buenas condiciones y en una cantidad que sea asumible”. “No es lo que está pasando ahora, que es una barbaridad. Esto ha sido una autopista urbana desde hace muchos años y queremos que se acabe esto”, comentó un vecino, Pepe Tormo, en la protesta contra el túnel. Pero no resultó: el consistorio de PP y Vox decidió seguir adelante con su propuesta, contra el criterio vecinal. Es una reforma que, pese al empeño de la alcaldesa, se está atragantando.
La reforma de Pérez Galdós es una de las más ambiciosas de la ciudad. El proyecto global de reurbanización tiene un presupuesto de 23,9 millones de euros, está financiado con fondos europeos y afecta a una superficie de aproximadamente 100.000 metros cuadrados. La estimación del Ayuntamiento es que la avenida se abra al tráfico por completo a finales de verano, que esté lista para septiembre, y que la obra esté culminada en su totalidad al finalizar el 2026. Poco más de un año para abrir en canal una de las arterias de la ciudad. Catalá resaltó en una visita reciente la “buena marcha” de las tareas de remodelación y apuntó que al día hay hasta 150 personas trabajando en esta actuación.
El equipo de la alcaldesa defiende que habrá más espacio para los vecinos: las aceras se renuevan y amplían y se han creado nuevas áreas infantiles con que contarán las avenidas, su nuevo carril bici y la zona peatonal “con un arbolado que generará sombra y un mejor estar para la ciudadanía”. Se refirió a las tres zonas infantiles que se prevé habilitar, los 2,4 kilómetros de nuevo carril bici y las 15 nuevas paradas de bus, más amplias y con sombra. Destacó entonces que esta actuación tiene como objetivos “reducir el tránsito rodado en la zona” y “mejorar la calidad de las aceras”, que ganarán varios metros.
Los servicios municipales implicados en esta actuación realizan sesiones semanales de trabajo y “supervisión constante” de los plazos y resultados, recalcó la dirigente popular, que agradeció la “infinita paciencia” que están teniendo los vecinos. Desde el consistorio afirmaron “dada la complejidad de la actuación, se está trabajando para facilitar al máximo posible el ritmo de la obra”, en una avenida que va abriéndose al tráfico por tramos.
“El objetivo actual es que se pueda abrir el tránsito rodado cuanto antes”, subrayó Catalá, que concluyó que “será muy importante para descongestionar gran parte de las dificultades de movilidad que ha generado que esta vía esté en obras”.
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