Lehuguilla o cerrajón palmero (Sonchus palmensis / Asteraceae)
Al llegar la primavera
florecen las lechuguillas,
que con flores amarillas
adornan La Palma entera.
En el llano, en la ladera,
en barrancos y cantiles,
en caminos y pretiles
iluminan el paisaje,
anunciando al paisanaje
la gloria de los abriles.
Jócamo, 16.IV.2025
Nota: El nombre de “lechuguillas o cerrajones” se aplica en Canarias a diferentes especies del género Sonchus, que engloba en las Islas una veintena de endemismos y que, debido a su polimorfismo, han sido segregadas por algunos autores en géneros independientes (Atalanthus, Babcockia, Lactucosonchus, Taeckholmia, Wildpretia).
De las especies arbustivas presentes en La Palma, las más comunes son: 1. El cerrajón herreño (Sonchus hierrensis), que comparte área de distribución con la isla de El Hierro, aunque las poblaciones palmeras han sido tratadas como una variedad diferente (var. benehoavensis); y 2. Sonchus palmensis, la lechuguilla palmera, de mayor porte que la anterior, y merced a su eficaz diseminación por el viento (anemocoria), a la par que debido al abandono de la agricultura y drástica disminución de la cabaña ganadera, ha tenido una espectacular eclosión en las últimas décadas. Probablemente de no ser por su carácter endémico ya hubiesen sido declaradas invasoras. Ambas solapan su floración, algo más temprana en la primera, y las dos engalanan el paisaje primaveral con sus flores agrupadas en vistosos racimos de capítulos amarillos.
Pertenecientes a la misma familia que la lechuga cultivada (Lactuca sativa), también muchas especies de Sonchus han sido consumidas como verduras en épocas de escasez. Todas contienen un jugo lechoso (látex) en sus tallos y hojas. En general, son consideradas buenas forrajeras y como tal se siguen explotando esporádicamente, pues gozan de predicamento popular como galactógenas, quizás atendiendo al clásico principio de: “lo que se come, se cría”.
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