La orijama, leña buena o leña santa (Neochamaelea pulverulenta / Cneoraceae)
Imposible resumir
en diez versos sus virtudes,
contrastadas certitudes,
que no voy a discutir.
Con fundamento decir
que los guanches la querían,
por ella se desvivían
y llamaban orijama,
siendo común en la cama
de la tumba en que yacían.
Jócamo, 20.II.2026
Nota: Notable endemismo canario, relativamente frecuente en las islas centrales de Gran Canaria, Tenerife y La Gomera. En la actualidad se trata de una especie bien conocida en los ámbitos académicos y no tanto por el común de las gentes, para la que pasa desapercibida o confunde con el salado (Schizogyne sericea), al que los herreños llaman irama. La confusión se justifica por el aspecto gris plateado que ambas plantas comparten, además de mostrar cierta afinidad ecológica y áreas de distribución, en parte, solapadas.
Relacionada con la olivilla mediterránea (Cneorum tricocum), la especie canaria ofrece diferencias sustanciales relativas al grano de polen, que animaron al palinólogo sueco G. Erdtman a describir y renombrar, en 1953, el nuevo género Neochamaelea. De esta forma recuperó para Canarias el nombre original de Chamaelea, es decir “olivo enano”, con el que Tournefort bautizó a la olivilla y que Linneo sustituyó por Cneorum, nombre que hoy prevalece por razones de legalidad nomenclatural. La historia de los nombres científicos es en muchas ocasiones farragosa y difícil de explicar.
Muchas son las virtudes que se le atribuyen a la planta, que en cierta medida acreditan los productos químicos aislados de la misma, contrastados por ensayos farmacológicos. Los guanches la llamaban “orijama”, lo que viene a significar “leña buena” y que veneraban como “leña santa”. La arqueología tiene contrastado su uso en ritos funerarios relacionados con la práctica de embalsamado debido a sus propiedades antisépticas ideales para la conservación de las momias. El nombre de “leña blanca” con el que también se la conoce, tiene más que ver con su color blanquecino y uso habitual como combustible en el pasado más reciente.
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