La decisión de proteger el monumento de Carrero Blanco provoca polémica: “lamentable y trasnochado”, reprocha Cantabristas
La decisión del Parlamento de Cantabria de pedir que se declare Bien de Interés Cultural al monumento al franquista Carrero Blanco en Santoña para eludir la Ley de Memoria Histórica ha generado reacciones contrarias en fuerzas políticas y asociaciones de memoria. Cantabristas, Asociación Héroes de la República, Podemos y el propio PSOE, que fue el único que votó en contra de la iniciativa. “Es un escándalo democrático que el PP y el PRC pidan que se ensalce la figura de Carrero Blanco, vicepresidente de la dictadura franquista”, censuran los socialistas en un comunicado.
“Han hecho méritos para calificarse como postfranquistas”, acusa la Asociación Héroes de la República. “Es sorprendente y desvergonzado que representantes de estas agrupaciones políticas propugnen ofrecer a la juventud el relato que la dictadura de Franco no era dictadura, ni que Carrero Blanco fue la mano derecha del dictador, jefe de gobierno, el mismo gobierno que firmaba órdenes de represión y fusilamientos”, censura.
En su opinión, un “relato” que no se sustenta ni en resoluciones condenatorios de las Naciones Unidas, ni en la Constitución española y “mucho menos en la reciente legislación de Memoria Democrática”.
“Lo que ha ocurrido hoy en el Parlamento de Cantabria no ocurriría en la vida en un parlamento democrático alemán o italiano cuando la extrema derecha presenta una propuesta para ensalzar el fascismo”, ha criticado la portavoz de la Comisión Ejecutiva Autonómica del PSOE de Cantabria, Ainoa Quiñones. “El PP y el PRC han votado a favor de legitimidad el ensalzamiento que hace la extrema derecha de VOX del vicepresidente de la dictadura franquista a pesar de los requerimientos de la Fiscalía para que Santoña cumpla la Ley de Memoria Democrática”.
Cantabristas: “lamentable y trasnochado”
Cantabristas considera “lamentable y trasnochado” la alianza de PP, PRC y VOX -solo los socialistas se opusieron- y critica que estos partidos “no hayan mostrado la misma predisposición para proteger decenas de bienes patrimoniales culturales de Cantabria que siguen descuidados y solo se muevan para blindar un monumento que exalta la dictadura franquista”.
Desde la formación política han lamentado además la participación del PRC en este acuerdo: “El partido regionalista lleva semanas diciendo que quieren modificar la Ley de Patrimonio Cultural. ¿Para esto lo quieren hacer? ¿Para defender un monumento franquista a Carrero Blanco?”.
Para Cantabristas, estos partidos están realizando una interpretación de la Ley de Patrimonio “cobarde” y profundamente interesada al intentar convertir un monumento de exaltación franquista en un bien merecedor de protección cultural. “Una vez más, vemos a la derecha retorciendo las leyes para ponerlas al servicio de sus propios intereses ideológicos. Lo que están haciendo es una maniobra para eludir la aplicación de la Ley de Memoria Democrática y blindar un monumento franquista que jamás había sido considerado Bien de Interés Cultural hasta que ha surgido la necesidad política de protegerlo. Los monumentos de la dictadura son indefendibles, deben desaparecer y no pueden conservarse ”mediante interpretaciones torticeras de la legislación patrimonial que desvirtúan el verdadero sentido de la protección del patrimonio cultural“.
Podemos advierte de acciones legales
Por su parte, Podemos Cantabria advierte de que “estudiará todas las vías legales disponibles” si el Gobierno autonómico inicia un expediente para declarar Bien de Interés Cultural (BIC) el monumento dedicado a Luis Carrero Blanco en Santoña con la finalidad de impedir la aplicación de la Ley de Memoria Democrática.
La formación recuerda que las competencias autonómicas en materia de patrimonio cultural existen para proteger bienes con auténtico valor histórico o artístico, “no para convertir la figura del BIC en un mecanismo destinado a mantener homenajes públicos a dirigentes de la dictadura franquista”.
La propia iniciativa aprobada en el Parlamento de Cantabria reconoce expresamente que persigue la “paralización de la retirada” del monumento y evitar su inclusión en los procedimientos previstos por la normativa de memoria democrática. Para Podemos, esa motivación “evidencia el riesgo de una utilización desviada de las potestades públicas”: emplear una herramienta de protección cultural con una finalidad distinta a aquella para la que fue creada.
Podemos rechaza el intento de presentar este debate como una cuestión de memoria de las víctimas del terrorismo. El monumento objeto de controversia no fue concebido como un espacio general de recuerdo a las víctimas, sino como un homenaje personal a Luis Carrero Blanco, quien fue una de las máximas autoridades de la dictadura franquista y llegó a ocupar la Presidencia del Gobierno nombrado por Franco.
La condición o circunstancias de su fallecimiento no pueden utilizarse para borrar su trayectoria política ni para convertir una norma de reconocimiento a las víctimas del terrorismo en un mecanismo destinado a neutralizar la aplicación de la Ley de Memoria Democrática. “Proteger el patrimonio histórico no puede convertirse en una vía para perpetuar reconocimientos públicos incompatibles con los valores democráticos” señala la formación.