La portada de mañana
Acceder
La jueza dice que investigará la reacción del Gobierno a las alertas sobre Ceuta
'El golpe de la ultraderecha alemana resuena en toda Europa', por Sáenz de Ugarte
Opinión - 'Vuelta al cole en el nuevo desorden mundial', por Raquel Marcos

Podemos exige “máximas garantías ambientales y urbanísticas” ante el plan de Candesa de instalar una planta de tratamiento de residuos de construcción en Herrera de Camargo

Podemos Camargo ha reclamado que el proyecto presentado por Canteras de Santander (CANDESA) para instalar una planta de valorización y tratamiento de residuos de construcción y demolición (RCD) en Herrera de Camargo sea sometido al máximo nivel de control ambiental, urbanístico y de participación pública.

El expediente se encuentra en periodo de información pública hasta el 21 de septiembre, por lo que Podemos Camargo anuncia que presentará alegaciones al proyecto y estudiará toda la documentación, que contempla una capacidad inicial de unas 120.000 toneladas anuales y una capacidad máxima de hasta 250.000 toneladas al año.

El proyecto prevé una superficie principal de unos 13.186 metros cuadrados, que junto a las zonas de acopio eleva la superficie utilizada a unos 21.389 metros cuadrados.

La formación reclama que se concrete cuántos vehículos pesados circularán diariamente, tanto con la capacidad inicial como en el escenario máximo, y qué consecuencias tendrá sobre el tráfico, el ruido, el polvo y la seguridad vial.

Además, ha exigido al Ayuntamiento un “pronunciamiento claro” sobre la compatibilidad de la instalación con el planeamiento municipal vigente y las condiciones que deberían cumplirse, antes de que se adopte cualquier decisión.

El proyecto incluye medidas para controlar el polvo, impermeabilización de superficies y sistemas de recogida de aguas, así como la admisión únicamente de RCD no peligrosos e inertes.

Para Podemos Camargo, estas previsiones deben traducirse en controles efectivos, inspecciones periódicas y sistemas de identificación y trazabilidad que garanticen que ningún residuo no autorizado acaba en la instalación.

En este sentido, el portavoz de la formación, Ricardo Amigo, ha reclamado al alcalde, Diego Movellán, que el Ayuntamiento defienda activamente los intereses de los vecinos.

“Estamos hablando de una planta que podría llegar a tratar hasta 250.000 toneladas de residuos al año en La Verde. El Ayuntamiento tiene que explicar qué posición va a mantener y qué garantías va a exigir”, ha defendido.

En cuanto a las alegaciones que presentará Podemos, su portavoz ha avanzado que pedirán que se estudien la compatibilidad urbanística, el tráfico pesado, las emisiones de polvo y ruido, la protección del suelo y las aguas, el impacto ambiental y paisajístico, los sistemas de admisión y trazabilidad de residuos y las garantías ante posibles ampliaciones de capacidad, entre otras cuestiones.