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Magistrado del Supremo afirma que los jueces deben preservar la independencia al margen de intereses partidistas

El magistrado del Tribunal Supremo, Celso Rodríguez Padrón, ha defendido este miércoles en Santander que los jueces deben preservar la independencia y la imparcialidad al margen de intereses partidistas o cálculos electorales.

El magistrado de la Sala Quinta del Tribunal Supremo ha subrayado la necesidad de reflexionar sobre la proyección de la ética en el ámbito del poder judicial como un elemento esencial para la calidad democrática. “La tutela de los derechos e intereses legítimos de los ciudadanos sin más norte ni obediencia que el imperio de la ley constituye uno de los rasgos que singularizan al poder judicial dentro de la arquitectura constitucional del Estado”.

Así lo ha dicho en su intervención en el encuentro 'Ética, sociedad y derecho' que ha comenzado hoy en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, un foro de reflexión académico impulsado por la Fundación Fernando Pombo, junto con la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas -integrada en el Instituto de España-, la Fundación Mutualidad y el despacho de abogados Gómez-Acebo & Pombo.

Rodríguez Padrón ha enfatizado que valores como la independencia, la imparcialidad, la igualdad real, el Estado de Derecho y la propia idea de justicia conforman “un ámbito ético, un espacio de responsabilidad y compromiso constitucional” que los jueces deben preservar al margen de intereses partidistas o cálculos electorales.

Finalmente, ha reivindicado que defender la rectitud y la justicia constituye un compromiso eminentemente ético y una responsabilidad que debe ejercerse cada día.

Así lo han informado los organizadores del encuentro en un comunicado, en el que han explicado que, en esta primera jornada se ha puesto de manifiesto la estrecha relación existente entre ciudadanía, ética, instituciones y justicia, así como la necesidad de reforzar los espacios de confianza que permiten sostener el Estado de Derecho y la convivencia democrática en sociedades cada vez más complejas.

La conferencia inaugural, pronunciada por el presidente de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, Benigno Pendás, ha abordado 'La lucha por la Constitución: perspectivas éticas, sociales y jurídicas'. Previamente, tuvo lugar la inauguración del Encuentro a cargo del presidente de la Fundación Fernando Pombo, Manuel Martín.

En su intervención, Pendás ha afirmado que la democracia constitucional debe hacer frente al populismo “ofreciendo soluciones eficaces y no conflictos partidistas”, así como que “la ética debe presidir los comportamientos sociales y económicos”, mediante la defensa del mérito y la lucha contra la corrupción.

Posteriormente se ha celebrado un debate moderado por el académico de número de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas y patrono de la Fundación Fernando Pombo, Juan Santamaría, en el que han participado las filósofas Victoria Camps y Adela Cortina, así como el sociólogo Emilio Lamo de Espinosa, y en el que el jurista y catedrático Francisco J. Laporta dio a conocer sus opiniones sobre los temas tratados a través de un artículo entregado a los asistentes.

Los ponentes han coincidido en señalar la necesidad de fortalecer los vínculos de confianza que sostienen la convivencia democrática, así como la importancia de preservar instituciones capaces de garantizar la libertad, el pluralismo y la cohesión social en un contexto marcado por constantes cambios tecnológicos, políticos y culturales.

Así, Lamo de Espinosa ha destacado que “la fortaleza de Occidente no reside en haber eliminado los desacuerdos, sino en haber creado instituciones capaces de canalizarlos y corregirse a sí mismas”, mientras Cortina ha reflexionado sobre la necesidad de “tomarse la ética en serio” en un contexto en el que “la gente no argumenta: intercambia información” y “parece haber perdido interés por la búsqueda de lo bueno, lo justo y lo verdadero”. La filósofa ha reivindicado el diálogo y el entendimiento para alcanzar esos puntos comunes que permiten construir una sociedad democrática.

Por su parte, Camps, catedrática emérita de Filosofía Moral y Política y exconsejera de Estado, ha analizado las consecuencias de la deriva hacia un neoliberalismo que, a su juicio, ha puesto de manifiesto “la escasa fortaleza moral de un sujeto que debería ejercer la libertad no sólo en beneficio propio sino con vistas a un bien común”.

Aunque no pudo participar presencialmente en el encuentro, Francisco J. Laporta advierte en su artículo de los riesgos que entraña el progresivo deterioro institucional y la creciente desconfianza que atraviesa las sociedades democráticas. “Cuando se debilitan la veracidad, la autoridad o la fiabilidad de quienes desempeñan responsabilidades públicas, se erosiona también la legitimidad de las instituciones jurídicas y políticas”, subraya.