Más de un millar de personas se manifiestan en Santander frente a la “estrategia de desmantelamiento” de la sanidad pública
Santander ha vivido este sábado una nueva jornada de movilización en defensa de la sanidad pública. Más de un millar de personas, convocadas por una variada representación de colectivos sociales, políticos y sindicales, y que ha superado las previsiones iniciales, han marchado por el centro de la ciudad para denunciar que “la salud no es un negocio”.
Unidos bajo el mensaje de cabecera “Sanidad pública y de calidad, sin recortes. No a la privatización”, los asistentes han recorrido el centro de la ciudad desde Numancia hasta la plaza del Ayuntamiento, han exigido el fin de lo que consideran un desmantelamiento programado del sistema sanitario público en la comunidad.
“Estrategia ideológica de cambio de modelo”
Charo Quintana, una de las portavoces del movimiento, se ha mostrado tajante al afirmar que la movilización no responde a incidentes puntuales, sino a una deriva peligrosa del sistema. “Hemos salido a la calle porque vemos con triste claridad que nuestro sistema sanitario público en Cantabria está en riesgo”, ha explicado Quintana a elDiario.es.
La portavoz ha recordado que el derecho a la asistencia sanitaria es un “derecho humano fundamental” que, paradójicamente, siempre requiere de defensa activa por parte de la ciudadanía. En su opinión, lo que Cantabria atraviesa actualmente no son problemas aislados, sino que “existe una estrategia, una política ideológica clara que persigue cambiar nuestro modelo”. Un modelo, ha subrayado, que “debería basarse siempre en la solidaridad, la universalidad, la calidad y la seguridad asistencial”.
“Lo público se defiende”
Tras la cabecera de la movilización se han situado la Asociación en Defensa de la Sanidad Pública de Cantabria (ADSPC), la Coordinadora Cántabria por la Defensa del Sistema Público de Pensiones, trabajadores de los hospitales de Laredo, Valdecilla y Tres Mares, la Agrupación de Trabajadores Independientes (ATI) y representantes de los partidos políticos PSOE, PRC, IU, Podemos y Cantabristas, entre otros. Entre las autoridades locales y regionales presentes, han asistido el delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares (PSOE), y la diputada del Grupo Regionalista Paula Fernández, ambos candidatos a las próximas elecciones autonómicas.
A lo largo del recorrido, los asistentes han coreado consignas como: “La sanidad pública no se vende, se defiende” y “Gobierne quien gobierne, lo público se defiende”. Otro de los gritos más repetidos ha sido “ni un paso atrás, por la sanidad pública con dignidad” y críticas directas al Ejecutivo regional, llegando a proclamar que “el Partido Popular para la sanidad pública es una enfermedad”.
Privatización y falta de recursos
Días previos a la marcha de este sábado, los convocantes han puesto sobre la mesa situaciones concretas como el estado de la atención primaria y la red rural. Cabe recordar que este verano un total de 80 consultorios rurales de Cantabria no contarán con médico.
De igual modo se ha reclamado que los 250 millones de euros destinados al concierto con el hospital privado Santa Clotilde “vuelvan a nuestro sistema sanitario público”. Los convocantes han advertido de que el desvío de fondos hacia intereses privados no es solo una cuestión de gestión económica, sino que tiene consecuencias directas en la salud pública: empeoramiento de las listas de espera y una rebaja progresiva de las capacidades del Sistema Cántabro de Salud.
Y es que los colectivos participantes han coincidido en rechazar un modelo donde “se consolidan conciertos estructurales de larga duración” y se facilita el acceso empresarial a datos sanitarios.
La convocatoria ha concluido con la lectura de un manifiesto en la plaza del Ayuntamiento en el que los colectivos convocantes han defendido que la asistencia sanitaria constituye un derecho humano fundamental que se encuentra “seriamente amenazado, tanto en Cantabria como en el conjunto del Estado”. El texto ha reivindicado el papel de la sanidad pública como “uno de los principales pilares de cohesión social”, y ha destacado su contribución a reducir las desigualdades, generar empleo de calidad e impulsar la investigación y la innovación.