Los trabajadores de la fábrica de Nestlé de La Penilla desconocen cómo les afectarán los despidos anunciados por la empresa

El presidente del comité de empresa de Nestlé en La Penilla (Santa María de Cayón), Juan Miguel González, ha mostrado su preocupación ante el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) planteado por la compañía, aunque ha precisado que se desconoce aún cómo afectará a la planta cántabra.

Lo único que se conoce es que afectaría a unas 301 personas en España, más del 7 por ciento de la plantilla.

En declaraciones a EFE, González (UGT) ha señalado que a no conocer cuántos serán los despidos en cada centro “la inquietud es general” y, en particular, los trabajadores de la planta cántabra se enfrentan al proceso con “muchísima incertidumbre”.

Según ha explicado, la información trasladada hasta el momento apunta a que el ajuste afectaría principalmente a puestos de carácter administrativo, cuyas funciones podrían ser sustituidas por Inteligencia Artificial o trasladadas a centros de trabajo centralizados a nivel global.

González ha advertido de que el impacto social de la medida es “igual de grave” con independencia de los puestos afectados y ha subrayado que no se trata de “una decisión aislada”, sino de un proceso que se enmarca en una estrategia de ámbito mundial y que actualmente se negocia a nivel europeo.

Ante esta situación, ha reclamado a la dirección diálogo, transparencia y la búsqueda real de alternativas al despido con el objetivo de proteger el empleo en la planta cántabra.

Nestlé cuenta en Cantabria con una plantilla media de unos 800 trabajadores y registró en 2025 una facturación en España de más de 97.000 millones de euros con un beneficio neto de algo más de 9.800 millones de euros.

La compañía, que ha anunciado este martes el ERE y que cuenta con una plantilla de 4.158 personas en todo el país, ha asegurado en un comunicado que aplica el despido colectivo ante un contexto “de cambio” en el sector del gran consumo, “marcado por el aumento de los costes operativos, el cambio de hábito en el consumidor y el avance de la marca de distribución”.

Además de UGT, CCOO y CSIF han rechazado este martes el expediente de regulación de empleo y han señalado que pondrán en marcha su maquinaria para defender los puestos de trabajo.

Los 301 puestos de trabajo de los que se prescindirá son de los centros de producción ubicados, además de en La Penilla, en Pontecesures (Pontevedra), Sebares (Asturias), Miajadas (Cáceres), Reus (Tarragona) y Girona.

En un comunicado, UGT ha calificado el ERE de “injustificado, desproporcionado y socialmente inaceptable”, ya que considera que la empresa mantiene una posición de liderazgo en el sector alimentario y “continúa generando beneficios multimillonarios”.

“Las personas trabajadoras no pueden ser la variable de ajuste de decisiones corporativas que responden exclusivamente a criterios financieros”, ha subrayado.

El sindicato ha criticado que los datos de negocio de Nestlé no justifican los despidos: “Las cifras demuestran con claridad que no estamos ante una empresa en crisis, sino ante una organización altamente rentable que ha optado por trasladar el coste de su estrategia a su plantilla”.

Por ello, ha exigido la retirada inmediata del plan de despidos colectivos y ha pedido que no se apliquen “medidas traumáticas” mientras la empresa continúe “obteniendo beneficios multimillonarios”.

Además, ha propuesto que se elabore un “plan alternativo basado en la reorganización interna sin destrucción de empleo”.

“Queremos trasladar un mensaje claro a toda la plantilla: no estáis solos. Vamos a defender cada puesto de trabajo, cada derecho y cada familia afectada”, han asegurado.

CSIF valora medidas de presión

Por su parte, el sindicado Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha considerado “desproporcionada” la cifra de despidos.

“Lucharemos para la reducción de la misma y por lograr las mejores condiciones de salida de los trabajadores mirando siempre por la reincorporación y continuidad en el mundo laboral”, ha añadido.

CSIF ha afirmado que valorarán medidas de presión contra el ERE, junto al resto de sindicatos, con quienes formará parte de una mesa negociadora que se constituirá el próximo 6 de mayo.

CCOO rechaza “cualquier recorte”

CCOO ha rechazado “cualquier recorte” de puestos de trabajo, cuando “la compañía se encuentra en una muy buena situación económica”.

La empresa “convocó ayer a una reunión, de manera precipitada y urgente, a la representación de sus cuatro mil trabajadores”, ha explicado el sindicato, que considera que la compañía lo ha hecho “mal, sin transparencia y sin margen de maniobra”.

CCOO considera que España será el país que más sufrirá, de entre aquellos que ya conocen el impacto de las medidas de reducción de la multinacional.