El consejero cántabro de Salud destaca la “amabilidad” de los sanitarios durante el apagón: “Esto tenemos que hacerlo todos los días, no solo en crisis así”

El consejero de Salud de Cantabria, César Pascual (PP), ha definido la jornada de apagón eléctrico que se vivió este lunes como “un ejemplo de humanización de la asistencia”, destacando la “amabilidad” de los sanitarios con los pacientes respecto a sus citas programadas: “Esto tenemos que hacerlo todos los días, no solo en crisis así”, ha subrayado este martes en declaraciones a los medios.

“Fuimos muy amables al retirar las citas, al llamar a la gente, al tratar a los pacientes para cambiarle o suspenderle las operaciones”, ha insistido, resaltando las llamadas y WhatsApp que ha recibido “de agradecimiento” y de “gente comunicando que se les había tratado muy bien” y que “se les había explicado muy bien la situación”.

Además, el consejero, durante la inauguración de una jornada participativa sobre el Plan de Humanización para Cantabria, ha seguido profundizando en esta idea, y ha animado a los profesionales del sistema de salud a “aplicar la lección aprendida” este lunes durante el apagón y a “ahondar en la humanización”, es decir, en “ser más humanos cada día, para tratar de recuperar ese valor intrínseco de la asistencia sanitaria que nunca se debió perder”.

Pascual ha llamado a los asistentes a “no perder nunca la perspectiva, a ser siempre conscientes que al otro lado hay un ser humano y a huir del lenguaje despersonalizado, que muchas veces es fruto del acelerado ritmo al que estamos sometidos”.

“La humanización debe ir más allá de hacer más confortables las instalaciones, que también es importante, y debe recuperar el trato cercano y empático, puesto que, teóricamente, no hay nada más humano que la asistencia sanitaria”, ha sentenciado, tras reflexionar que se ha llegado a esta situación por “la presión asistencial”, que ha convertido al sistema sanitario en una “máquina de producción de sanidad”.

Balance tras el apagón

Por lo demás, Pascual ha hecho balance de la actividad asistencial en la sanidad cántabra tras haberse restablecido el suministro eléctrico. “Es normal”, ha dicho sobre cómo se está desarrollando este martes. En este sentido, ha explicado que lo que más se suspendió fueron las operaciones programadas, ya que “los quirófanos consumen mucha energía y había que ahorrar”, y también pruebas diagnósticas, aunque en este caso fueron “pocas” las afectadas.

En cualquier caso, el consejero ha señalado que toda la actividad afectada por el “gravísimo problema” vivido en las últimas horas “se va a reprogramar, como se ha hecho otras veces”, y espera que se pueda recuperar para la próxima semana, teniendo en cuenta que esta es “rara y de bajita actividad” debido al puente del Primero de Mayo.

“La actividad asistencial es normal, todos los hospitales van a recuperar la actividad extraordinaria y están reprogramado hoy, salvo Laredo, que lo ha dejado para mañana”, ha explicado Pascual, para apuntar que, “en términos generales, no se espera hoy ningún tipo de incidencia”.

“Relativa normalidad”

Así, a preguntas de los periodistas, el titular de Salud ha explicado que la actividad sanitaria se desarrolló este lunes “con relativa normalidad”, teniendo en cuenta la “extraordinaria” situación que se vivió en toda España.

Ante esto, ha explicado que se pusieron en marcha “todos los planes de contingencia” en hospitales y centros de salud grandes así como los equipos de generadores, por lo que los servicios de urgencia funcionaron igualmente “con normalidad”.

“La gente acudió a urgencias cuando tenía que acudir, con normalidad”, ha remarcado el consejero, que ha precisado al respecto que se reforzó la seguridad “en unos cuantos” servicios con la contratación de vigilantes y por “prudencia”, por si había cortes de luz nocturnos, aunque finalmente “la noche ha transcurrido con total normalidad”.

Además, las ambulancias fueron desplazadas a los hospitales y permanecieron allí hasta última hora del día para poder estar enchufadas y recargadas, ya que en sus bases no había electricidad.

A nivel general, según ha dicho Pacual, se redujo la actividad para evitar picos de demanda altos de electricidad y posibles complicaciones, de modo que “el mayor problema” fueron las caídas de las comunicaciones (Internet y Telefonía), lo que provocó a su vez una caída de los sistemas informáticos, que se empezó a recuperar a lo largo de la tarde.

Después, durante la noche, los técnicos han trabajado para levantar todos los sistemas, de manera que por la mañana estaban ya “prácticamente todos operativos”, aunque a primera hora quedaba todavía por restablecer alguna tecnología “compleja” que precisa ser reiniciada (como algunas de carácter vascular o TACs complejos).

Por zonas, hubo mayor problema y dificultad en Castro Urdiales, donde no llegó la luz “hasta muy tarde”, lo que impedía las comunicaciones de la población. “A partir de cuando se recuperó la luz por la noche, también hubo normalidad”.

En cuanto a la asistencia domiciliaria, el responsable la Consejería ha destacado que cada centro de salud controló a sus pacientes. Y de cara a este martes, ha reiterado que los pacientes deben acudir a sus consultas con normalidad, salvo que les llamen para anular una cita, y avisar si no pueden ir por cualquier razón para que se reprograme esa actividad.

Finalmente, el consejero de Salud ha manifestado que en su departamento están, “en términos generales, muy satisfechos con la respuesta de la gente y el trabajo de los equipos técnicos”. “Mi agradecimiento a los equipos directivos que han estado todo el día y prácticamente toda la noche pendientes de toda la organización, de que todo estuviera funcionando lo mejor posible y, por supuesto, de los profesionales que supieron adecuarse a la situación y trabajar sin comunicaciones y sin internet, que sé que supone un trastorno”, ha sentenciado.