Vecinos y colectivos sociales convocan una marcha el domingo en Santander por las víctimas de El Bocal y para exigir responsabilidades
Asociaciones vecinales, sociales y ecologistas han convocado una marcha “silenciosa” el próximo domingo 22 de marzo en Santander, bajo el lema 'Por la verdad y la dignidad de las víctimas de El Bocal' y con el objetivo de recordar a Lucía, Xabi, Celia, Eunate, Lluna y Elena, los seis jóvenes fallecidos el fatídico 3 de marzo.
La movilización, prevista para el domingo 22 a las 12 horas, discurrirá entre la Delegación del Gobierno y el Ayuntamiento de Santander, donde se procederá a la lectura de un manifiesto.
El objetivo principal de la iniciativa, según han transmitido los convocantes es “honrar la memoria de las víctimas, acompañar a sus familias y reclamar verdad, transparencia y responsabilidades para que una tragedia así no vuelva a repetirse”.
A la idea inicial de la marcha, surgida de organizaciones muy cercanas al territorio de la senda costera, como Ecologistas en Acción y la Asociación para la Defensa de los Recursos Naturales de Cantabria (ARCA), se sumaron enseguida las asociaciones de vecinos de Pombo-Cañadío-El Ensanche y Cueto, así como la Plataforma 8M y la formación política Cantabristas. Posteriormente han manifestado su apoyo las agrupaciones municipales Izquierda Unida Santander y el PRC Santander, así como el Patronato del Geoparque Costa Quebrada, tal como ha señalado el portavoz de ARCA, Carlos García.
Una convocatoria de carácter “exclusivamente humano”
García ha explicado a elDiario.es el carácter “exclusivamente humano” de la convocatoria, motivada por “la conmoción general” que ha provocado una tragedia en la que “cualquiera de nosotros, que paseamos habitualmente por el entorno, podríamos habernos visto afectados”.
El portavoz ha añadido que “la manera en que tenemos de disfrutar la costa norte de la ciudad, que es lo más natural y rural de nuestro territorio, nos ha llevado a sentirnos orgullosos y a querer que venga gente de fuera a disfrutarlo”, por lo que, el hecho de que las vícitimas hayan sido estos seis jóvenes, la mayoría de fuera, “duele especialmente”, en su opinión.
Es por ello que desde ARCA y el resto de organizadores consideran que “la conmoción general merece un parón y un arropamiento emocional. Se trata de un suceso cercano a todos, antes de pasar al capítulo siguiente requiere solidarizarnos con las familias de las víctimas, todos nos sentimos en la necesidad de encontrarnos y, lo más importante, hacerlo de un modo sereno, profundo y sosegado”.
“Cuando se pone en valor un espacio de la máxima naturalidad debe ir acompañado de la máxima seguridad, y no del máximo riesgo, como ha sucedido. Y eso sí que hay que depurarlo”, ha remarcado García.
En esta línea, el portavoz de Arca ha subrayado que el silencio va a tener un significado simbólico muy importante en la marcha, “ahondar en que la asunción de reponsabilidades se haga de la forma debida, porque es muy grave lo que ha pasado y no puede volver a suceder”.