Magnífico ejemplo del gótico, esta catedral ya la han visitado dos millones de personas mientras se sigue rehabilitando
Los orígenes de la Catedral de Santa María, conocida popularmente como la Catedral Vieja, se remontan al año 1150 con un templo románico, reconstruido posteriormente en estilo gótico durante el siglo XIII. Este magnífico monumento de Vitoria-Gasteiz presenta una planta de cruz latina, tres naves y un imponente pórtico del siglo XIV. A lo largo de los siglos, el edificio evolucionó de simple parroquia a colegiata y, finalmente, a catedral en 1862. Sin embargo, su construcción sobre una antigua fortaleza defensiva le acarreó graves e históricos problemas de carácter estructural.
Columnas deformadas por el peso de las bóvedas alertaron durante décadas sobre su delicado estado de salud material, de ahí que el templo gótico que admiramos hoy sea el resultado de una evolución histórica ligada intrínsecamente a la propia capital de Euskadi. Es, sin duda, un baluarte arquitectónico que ha resistido el paso del tiempo mientras luchaba contra su propia fragilidad. Y es que el destino de la catedral cambió drásticamente en octubre de 1994, cuando parte de la bóveda cayó sobre los bancos. Afortunadamente no hubo heridos, pero el suceso obligó al cierre inmediato del templo ante la amenaza real de ruina. Lejos de ser un final, este incidente propició una oportunidad única para diseñar un ambicioso proyecto de restauración.
Se buscó el asesoramiento de expertos internacionales para acertar con el remedio adecuado antes de iniciar las obras. Y así comenzó un trayecto emocionante para salvar un tesoro que corría el riesgo de desaparecer para las futuras generaciones. Aquel derrumbe fue el catalizador necesario para transformar una necesidad técnica en un referente cultural a nivel mundial. En mayo de 1999 se constituyó la Fundación Catedral Santa María para liderar este proceso de rehabilitación integral. Un año después nació el revolucionario eslogan “Abierto por obras”, una iniciativa pionera que cambió las reglas del juego. En lugar de ocultar la restauración tras vallas y carteles de prohibido el paso, se invitó al público a entrar.
Los visitantes, ataviados con cascos de seguridad, empezaron a recorrer un templo en plena transformación arqueológica y arquitectónica. Esta filosofía permitía compartir cada descubrimiento con la sociedad, convirtiendo la obra en un espectáculo educativo constante. El modelo ha sido tan exitoso que hoy es un referente internacional para el turismo alternativo y la conservación. Instituciones de todo el mundo, como el capitolio de La Habana, han replicado este sistema de gestión patrimonial. La catedral se convirtió así en un motor de cohesión social y de desarrollo económico para Vitoria-Gasteiz.
La fascinante atmósfera de las obras atrajo la atención de grandes figuras de la literatura como el autor Ken Follett. El escritor galés reconoció que la catedral de Vitoria fue una fuente de inspiración directa para sus famosas novelas. Concretamente, su obra “Un mundo sin fin” se nutrió de la documentación proporcionada por la propia fundación catedralicia. Follett quedó tan impresionado por los trabajos técnicos que presentó su libro en el pórtico del templo en 2008. En agradecimiento a su difusión internacional, la ciudad le dedicó una estatua en la cercana plaza de las Burullerías. Otros autores como Mario Vargas Llosa o Paulo Coelho también pasaron por estas naves buscando inspiración literaria.
La catedral no solo se restauraba físicamente, sino que se posicionaba como un centro de creatividad y cultura internacional. Este vínculo con las letras ha reforzado el aura mágica y el prestigio de este monumento gótico de la provincia de Álava. Realizar una visita guiada por Santa María supone un auténtico viaje en el tiempo desde la cripta hasta la torre, con un recorrido que permite pasear por andamios y ver de cerca cómo trabajan arqueólogos, canteros, restauradores y arquitectos. Uno de los mayores atractivos es el espectáculo “El pórtico de la luz”, que proyecta las policromías originales. El itinerario incluye el paso de ronda y el triforio, ofreciendo perspectivas únicas del interior del templo gótico. Además, los visitantes pueden subir a la torre campanario para disfrutar de una panorámica inigualable de la capital.
La experiencia se completa con modernos soportes tecnológicos, vídeos y realidad virtual que facilitan la comprensión histórica. Es una oportunidad excepcional para aprender sobre la construcción medieval mientras se observa la ciencia moderna en acción. Cada rincón de la catedral cuenta una historia diferente sobre el peso de la historia y el arte. Las excavaciones arqueológicas han revelado que la catedral se asienta sobre una inmensa necrópolis con más de mil años. Se han hallado cerca de 2.000 cadáveres, confirmando que este fue un punto neurálgico religioso desde la Edad Media. Entre los descubrimientos más sorprendentes destaca un pozo milenario y antiguos canales situados en el pleno corazón del templo. Estos hallazgos demuestran que la iglesia primitiva se construyó directamente sobre un cementerio que fue utilizado durante siglos.
La cripta ha sido transformada en un museo donde se puede recorrer la historia de la ciudad de forma cronológica. Los estudios realizados han permitido conocer a fondo los orígenes de Gasteiz y su primer recinto amurallado defensivo. La arqueología ha sido complementaria a las obras de ingeniería, aportando luz sobre la vida de los antepasados. Cada estrato excavado ha servido para desentrañar los secretos que la tierra guardaba bajo los cimientos del edificio.
Tras 25 años de trabajos y una inversión de casi 50 millones de euros, se han culminado hitos fundamentales. Las cubiertas han sido renovadas completamente tras un proceso que mejoró el aislamiento y el drenaje. Se ha inaugurado un balcón mirador en la entrecubierta que permite ver la cara superior de las bóvedas. También se ha habilitado una zona acristalada sobre el pórtico para usos múltiples y salas de reuniones culturales. Los operarios se centran ahora en las cubiertas de la girola, continuando con el plan de restauración previsto. Aunque la consolidación estructural principal está terminando, el enfoque se traslada ahora hacia el mantenimiento preventivo. La catedral sigue evolucionando para asegurar que su estructura permanezca estable y segura durante los próximos siglos.
Agenda cultural
A pesar de las obras continuas, la catedral de Santa María compagina a la perfección su vida religiosa con un intenso programa de actividades culturales y turísticas. El templo acoge conciertos de diversos estilos musicales, conferencias y talleres educativos adaptados para los más pequeños. Es el principal recurso turístico de Vitoria-Gasteiz y de todo el territorio histórico de Álava en la actualidad. El objetivo de la fundación es armonizar el carácter sagrado del edificio con su uso como motor cultural. Se ha logrado que todos sus espacios sean accesibles y útiles para la sociedad, rompiendo barreras arquitectónicas. La catedral es hoy un organismo vivo que late al ritmo de la ciudad que la vio nacer. Es un ejemplo de cómo el patrimonio puede ser un espacio de encuentro para la fe, el arte y la ciencia.
El programa “Abierto por obras” ha superado la impresionante cifra de dos millones de visitantes totales. Solo durante el último año, más de cien mil personas recorrieron sus naves para ser testigos de esta gran gesta. Lo que comenzó como una medida de emergencia se ha transformado en un éxito social y cultural sin precedentes.
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