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Finalizan las obras de Valdecilla con la 'sombra' de la privatización encubierta

“Es un día histórico. Comienza un tiempo nuevo”. Con estas célebres palabras, el presidente de Cantabria y candidato del PP a la reelección, Ignacio Diego, ha inaugurado por segunda vez la conclusión de las obras del Hospital Marqués de Valdecilla. Un “nuevo hospital” que nace con la sombra de la sospecha. El modelo elegido por el Ejecutivo cántabro para llevar a cabo la última fase del Plan Director ha generado enormes críticas entre los sindicatos sanitarios, los movimientos sociales y los partidos de la oposición, especialmente, del PSOE, que incluso llevó -sin éxito- a los tribunales el contrato público-privado. 

Al poco de alcanzar el 'poder', un año después de lograr mayoría absoluta en las elecciones autonómicas de 2011, los dirigentes 'populares' decidieron romper el contrato con los anteriores adjudicatarios -la UTE formada por FCC, OHL y Ascán- aduciendo el “bajo ritmo” en la ejecución de las obras.

Un plan que, posteriormente, pasó por introducir un “modelo novedoso”: el contrato de colaboración público-privada que fue adjudicado mediante un “procedimiento extraordinario”, el diálogo competitivo. A través de esta fórmula son las propias empresas que participan en el concurso las que “desarrollan las soluciones para satisfacer al órgano de contratación”. Es decir, las empresas participan en la elaboración del contrato, de modo que son las que toman la iniciativa.   

Así, el Gobierno de Cantabria, tras mantener diversas reuniones con las mayores constructores del país, sacó a licitación un suculento contrato de casi 900 millones de euros. La empresa adjudicataria asume el coste de finalizar las obras -estimado en 99,1 millones de euros- y a cambio se garantiza un canon anual de 44 millones de euros por la gestión de 40 servicios no sanitarios del Hospital durante los próximos 20 años. En noviembre de 2013, se adjudicó el concurso, al que tan sólo se presentó la UTE formada por Ferrovial y Siec. 

Para la oposición, este contrato supone “hipotecar” el futuro de Cantabria y de “maniatar” a Valdecilla. Según advierten, las empresas privadas tienen en su mano la potestad de poder reclamar un incremento del canon. “Ahora la sartén por el mango la tiene Ferrovial”, manifestaba esta semana el líder del PRC, Miguel Ángel Revilla, mientras que su homóloga en el PSOE, Eva Díaz Tezanos, acusaba a Ignacio Diego y a Mariano Rajoy de “pegar el pelotazo” a costa de Valdecilla.  

Pero lo más grave, señalan, es que “abre la puerta” a la “privatización” de los servicios sanitarios y a la red completa del sistema de salud cántabro, una posibilidad que el presidente regional siempre ha negado. Por el momento, lo que es un hecho es que ya se han derivado servicios como el de informática o la gestión de las historias clínicas de los pacientes. Además, también controlan la ingeniería y el mantenimiento de los equipos de electromedicina, la gestión energética, logística, limpieza integral, restauración y vigilancia, entre otros.     

“Orgulloso”

Apenas un año y medio la estructura del 'nuevo Valdecilla' es un hecho. En este sentido, el presidente regional expresaba esta mañana ante los medios de comunicación su “satisfacción” y se mostraba “orgulloso” por lo que considera un “éxito colectivo” de la sociedad cántabra.

No ha hecho mención al contrato público-privado aunque sí ha opinado que se ha “elegido” la “mejor solución para Valdecilla y para Cantabria”. La rehabilitación y ampliación de Valdecilla estaba pendiente desde que en 1999 se derrumbó parte de la fachada principal, en un accidente que provocó cuatro muertos. 

Acompañado por la consejera de Sanidad y Servicios Sociales, María José Sáenz de Buruaga, el gerente del hospital, César Pascual, y el de la sociedad adjudicataria, Miguel Prieto, ha incidido en que se trata de un día “de enorme trascendencia”. No se trata de un “punto y final” sino el “punto de partida” para este hospital, que seguirá prestando “servicios sanitarios públicos, gratuitos, excelentes y de referencia nacional”, según ha dicho.

Verificar la obra

A pesar de que las obras se entregan este viernes, en realidad aun no han finalizado. Esta mañana se podía ver a varios operarios dando los últimos retoques a las nuevas instalaciones. Cada una de las tres torres tendrá 12 plantas, que albergarán consultas de diversas especializades, quirófanos, 348 nuevas habitaciones, la zona materno-infantil, laboratorios y zona de reanimación. En total, 86.700 metros cuadrados de superficie.

A partir de ahora, la Gerencia de Valdecilla deberá verificar que la obra está correctamente ejecutada y en función de las condiciones establecidas, algo que el Gobierno quiere ver “si es posible” tener listo en un plazo de 15 días, para comenzar con el equipamiento del hospital, algo que llevará aproximadamente un mes más.

Tras este proceso, en las “primeras semanas de julio”, según Sáenz de Buruaga, se comenzará con el traslado de servicios con lo que comenzarán a llegar al 'nuevo Valdecilla' los primeros pacientes. Este proceso durará a finales de septiembre y los últimos servicios que se llevarán serán los de aquellos que actualmente están en la Residencia Cantabria.