El gasóleo agrícola sube en Castilla-La Mancha, casi recupera la bajada de abril y sigue más caro que antes de la guerra

El precio del gasóleo agrícola está algo más bajo que hace un mes, aunque ha vuelto a subir en la última semana, y está un 30% más alto que antes de que estallase el conflicto de Oriente Medio el pasado 28 de febrero, según se desprende del último informe semanal sobre los ‘Precios de la Energía en el Sector Agrario y Pesquero’ que elabora el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y que se ha actualizado a 4 de mayo.

Según estos datos, el precio medio de venta al público del gasóleo B alcanza los 1,424 euros el litro, aunque baja a 1,311 euros en los surtidos de las cooperativas agroalimentarias que son de venta restringida solo para sus socios.

Estos precios están por encima de lo que se pagaba la semana pasada, y se ha alejado de la senda de ligero descenso que había experimentado en abril, cuando se situaba en torno a 1,32€ - 1,36€ por litro, manteniéndose un 30% más caro que antes del inicio del conflicto en Ucrania.

Los precios en las gasolineras de Castilla-La Mancha se mantienen actualmente en torno a la media nacional, siendo las provincias más caras Albacete y Ciudad Real donde el gasóleo agrícola está alcanzado los 1,492 euros/litros y los 1,425 euros, respetivamente.

Le siguen Guadalajara con un precio de 1,417, Toledo con 1,412 y Cuenca con un precio de 1,379 euros por litro.

Por lo que se refiere a los precios en las cooperativas, son algo más bajos, manteniéndose en 1,3,27 euros/litro en Albacete, 1,309 en Ciudad Real, 1,329 de Cuenca, 1,266 de Guadalajara y 1,302 de Toledo.

Precio de productos agrícolas

Por otro lado, según el informe elaborado por Crédito y Caución, que analiza el impacto del conflicto para las principales economías, trabajando en dos posibles escenarios, en función de la duración del conflicto, el precio de los principales productos agrícolas básicos se podrían disparar hasta un 8,5% este año por la guerra de Irán.

En concreto, el escenario base contempla un rápido acuerdo de paz y el fin del bloqueo del estrecho de Ormuz en mayo, mientras que en el lado contrario, el pesimista, parte de un cierre del estrecho de seis meses y una escalada del conflicto a medida que las negociaciones se estancan.

En ambos casos, el alza de los precios de los fertilizantes se traducirá en un aumento de los precios de los alimentos a finales de este año. Además, el incremento de los precios de la energía repercute en todas las etapas de la producción alimentaria, desde la siembra y la cosecha hasta el procesamiento, el almacenamiento y el transporte.

De esta forma, según las previsiones de Crédito y Caución, el precio promedio global de los principales productos agrícolas básicos podría aumentar un 8,5% este año y un 3,8% en 2027. Estos niveles se alejan de las estimaciones previas al conflicto, que eran del 0,7% y el 2,5%.

Otro de los sectores más afectados es el transporte, con especial foco en el marítimo. Así, un aumento sostenido del 50% en los precios del petróleo podría elevar los costes del transporte por mar entre un 15% y un 20%.

A nivel global, el resultado inmediato de este conflicto es un aumento de los precios del petróleo y el gas, que repercute en el precio de los alimentos y, por lo tanto, una mayor inflación, seguida de una reducción del gasto por parte de los consumidores.