Los regantes del Alto Guadiana conforman un frente común para defenderse ante la próxima planificación

Los representantes de la Federación de Regantes del Alto Guadiana (FERGUALT) están llevando a cabo una serie de reuniones con entidades agrarias y sociales para consolidar la creación de un frente común en defensa de los usuarios de las aguas subterráneas de esta zona ante el próximo ciclo de planificación.

Así lo ha confirmado el presidente de Fergualt, Ángel Bellón, a través de un comunicado de prensa en el que ha explicado que han mantenido un encuentro en Tomelloso (Ciudad Real) con las organizaciones representativas AMFAR; Sepriman; Unión de Uniones de Castilla-La Mancha; COAG; Centro Independiente de Agricultores y Ganaderos de La Solana y la Interprofesional del Melón y la Sandía de Castilla la Mancha, que se suma al que ya habían mantenido recientemente con representantes de Asaja, UPA y Cooperativas Agroalimentarias Castilla-La Mancha.

Bellón ha argumentado que “el agua ha sido motor de la economía en el Alto Guadiana desde los años setenta del pasado siglo, consolidando el tejido socioeconómico de las poblaciones, por lo que una merma en el recurso, unida a una extinción de los derechos de riego, provocaría serios problemas socioeconómicos y de fijación de población”.

En esa línea, ante la constatación de que las medidas y actuaciones mantenidas en los tres ciclos de planificación transcurridos no han logrado objetivo alguno, han iniciado las acciones para conformar esta unión como la divulgación de sus objetivos y problemáticas; una recogida de firmas que avalen un manifiesto y el planteamiento de iniciativas legislativas.

El presidente de Fergualt ha destacado que “la unidad de todos los usuarios y usuarias del agua en el Alto Guadiana, particularmente de los regantes, es la mayor fuerza que se puede esgrimir tanto ante la sociedad en general, como ante las diferentes administraciones en aras a conseguir soluciones que permitan mantener el sector; fijar población y el acceso de los jóvenes a la agricultura”.

Para ello, demanda medidas como el aporte externo de recursos y la reutilización o la recarga, sin olvidar medidas de ahorro, control de extracciones y concienciación de que el agua es un recurso finito.

Por último, durante la reunión mantenida el martes han puesto de manifiesto su inquietud ante el planteamiento de la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG) en la última fase de la revisión del cuarto ciclo del Plan Hidrológico, que fijará las bases sobre las que se desarrollará la gestión hidráulica en los próximos seis años y que podrá suponer, si no son estimadas las alegaciones y sugerencias presentadas por las diferentes entidades, “un paso atrás en el Alto Guadiana”, ha señalado.

Esta Federación aglutina a las Comunidades de Usuarios de Aguas Subterráneas de Campo de Montiel; Campo de Calatrava; Consuegra-Villacañas; Mancha Occidental I; Mancha Occidental II, Sierra de Altomira y Lillo-Quintanar.

Cuenta con más de 50.000 aprovechamientos y usuarios de todos los usos, siendo el primordial el agrario y una superficie de regadío de unas 300.000 hectáreas en un ámbito geográfico de 15.500 kilómetros cuadrados.