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Una pugna interna, un despacho y poca diplomacia: Milei cesa al cónsul general en España tras enfrentarse con el embajador

Alejandro Nimo (derecha) junto al presidente argentino, Javier Milei, en mayo de 2024.

Mercedes López San Miguel

Buenos Aires —
14 de julio de 2026 22:01 h

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El Gobierno de Javier Milei suma un nuevo capítulo a su diplomacia de trinchera. El oxímoron vale para describir la pugna interna de las facciones ultraderechistas en la embajada argentina en Madrid. La Casa Rosada, sede del Gobierno, ha destituido por decreto a Alejandro Nimo, cónsul general argentino en España que ventiló en redes sociales una pelea de despachos con el embajador Wenceslao Bunge Saravia.

“Dispónese el cese del abogado Marcelo Alejandro Nimo como agregado especializado en el área de promoción de inversiones y comercio internacional de la embajada de la República Argentina ante el Reino de España”, indica el decreto 588/2026.

Las firmas de Milei, del ministro de Economía, Luis Caputo, y del de Exteriores, Pablo Quirno, oficializaron la salida de Nimo con el habitual paraguas de la “eficiencia” administrativa. Sin embargo, el trasfondo expone las costuras de una gestión diplomática atravesada por la sobreactuación ideológica.

El agravio del despacho

El conflicto se destapó en abril, cuando Nimo denunció públicamente en X que el embajador Bunge Saravia le había quitado su despacho, bajo la explicación formal de una reorganización de espacios. Un desplazamiento que el ahora excónsul leyó casi como un sacrilegio político y tildó de “agresión”: en el centro de ese despacho desalojado colgaba un retrato del presidente al que él idolatra públicamente, y al que ha llegado a representar como un superhéroe de antifaz, mallas y capa.

“Es evidente que no soy la víctima aquí, ya que en mi despacho tenía en un lugar central un cuadro con la imagen de nuestro presidente Javier Milei, así como imágenes y símbolos que hacen a mi recorrido en la batalla cultural por Europa”, dijo.

Nimo acusó a Bunge Saravia de no estar lo suficientemente alineado con el dogma del ajuste fiscal y la reducción del Estado. “Lo que me preocupa del embajador Bunge no se trata de una decisión por una oficina (yo puedo hacer el mismo trabajo excelente que vengo haciendo desde cualquier club privado o bar de Madrid); realmente me preocupa su falta de compromiso con el achicamiento del Estado y el cumplimiento de las premisas de responsabilidad fiscal…”.

Afín al gurú económico español de Milei

Nimo, quien se define a sí mismo como “mileísta, menemista [en referencia al expresidente Carlos Menem] y guerrero de la batalla cultural”, había llegado a la sede diplomática en 2024 en un área clave para la captación de capital europeo para Argentina. Al momento de su nombramiento, Nimo recibió el rango de Consejero de la Embajada y Cónsul General a efectos únicamente protocolarios, mientras durara su función. El funcionario hacía uso de su cercanía con el gurú anarcocapitalista de Milei, el español Jesús Huerta de Soto. Por esa vía maniobró, según informaciones de la prensa argentina, para el desplazamiento del embajador Roberto Bosch en noviembre de 2024, ya que entre las causas de su salida figura no haber tejido una relación fluida con el economista español. En mayo de 2025, desembarcó al frente de la embajada argentina Bunge Saravia, antiguo consejero delegado de Credit Suisse, sin experiencia en diplomacia.

Javier Milei (i) y Alejandro Nimo, en un dibujo con IA que los caracteriza como superhéroes publicado en la cuenta de X de Nimo.

El ahora excónsul desarrolló en Madrid una agenda propia de reuniones con empresarios y actores del sector privado, una actividad paralela a la agenda institucional de la embajada. Esto generó fricciones con el nuevo embajador, según algunas informaciones. Nimo fue impulsor de que la Presidencia argentina y el Ministerio de Capital Humano nombraran a la española Eva Carrasco Bañuelos como directora del Colegio Mayor Argentino, institución con sede en Madrid. La designación fue controvertida: el Gobierno se saltó la obligatoriedad de que el cargo tuviese nacionalidad argentina.

Nada parece casual en el cruce de relaciones públicas y privadas. Carrasco Bañuelos es esposa de Philipp Bagus, autor del libro La era Milei, amigo del presidente argentino y profesor de Nimo en el máster en Economía de la Escuela Austríaca de la Universidad Rey Juan Carlos, dirigido por Huerta de Soto.

No contribuyó a resolver el conflicto en la embajada la entrevista que Nimo concedió a un influencer en redes sociales donde defendió la política de recortes del Gobierno de Milei y formuló críticas a Pedro Sánchez, en momentos en que se pretende dar por superados meses de conflictividad entre Moncloa y Casa Rosada. Hasta el momento, la embajada argentina en España no ha anunciado quién va a reemplazarlo.

Nimo termina su ciclo depurado por la misma dinámica de purga y delación en redes que el propio oficialismo suele alimentar. Él mismo dijo al diario La Nación que ya no se “sentía cómodo en la dinámica de la embajada” por “visiones distintas con el embajador respecto del gasto y su utilidad”. Una muestra más de una Cancillería donde las batallas de ego cotizan más alto que las formas de la diplomacia tradicional.

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