UPA hace un llamamiento a la unidad de Castilla-La Mancha ante la planificación hídrica: “Lo que viene es muy jodido”

UPA ha hecho un llamamiento a la unidad para exigir un reparto equilibrado de las reservas hídricas y soluciones concretas que eviten el abandono del medio rural ante las nueva planificación hidrológica en las cuencas que afectan a Castilla-La Mancha.

El secretario general de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos de Castilla-La Mancha (UPA CLM), Julián Morcillo, ha denunciado en rueda de prensa, como viene haciendo hace unos meses, el nuevo proceso de planificación. Según Morcillo, las medidas propuestas constituyen un ataque directo y sin precedentes al equilibrio territorial y a la sostenibilidad económica de la región.

“Necesitamos una defensa como región, no vamos a permitir una política de regate corto. Lo que viene es muy jodido y exige poner freno a la extinción de derechos y a la reducción drástica de nuestras superficies de riego”, ha dicho.

El responsable de la organización agraria ha hecho un balance de las alegaciones de UPA a los Esquemas de Temas Importantes de las cuencas que afectan a la región, según ha señalado la organización en un comunicado.

El Guadiana: Un «atentado» económico y social

Así ha calificado la propuesta para la cuenca del Guadiana como un atentado para una zona que concentra a un tercio de la población de la comunidad autónoma. Con un total de 340.000 hectáreas de regadío, que representan el 58% de toda la superficie regada de Castilla-La Mancha, el plan pretende condenar al secano al 34% de estas tierras.

Las consecuencias económicas serían terribles: 213 millones de euros al año en el valor de la producción, una reducción del margen neto de 82 millones de euros, y una pérdida patrimonial directa para los agricultores que asciende a 1.500 millones de euros por el descenso del valor de sus terrenos al pasar de riego a secano.

Júcar: Un atentado a los acuerdos históricos

En lo relativo a la cuenca del Júcar, Morcillo ha hecho una mención especial a la labor técnica de la JCRMO (Junta Central Regantes Mancha Oriental), llamando «atentado y burla» la ruptura del acuerdo político establecido en el plan de 1998; un hecho que en su día ya provocó la mayor manifestación en defensa del agua que se recuerda en Albacete. Desde la organización consideran inexplicable que un recurso renovable como el acuífero de la Mancha Oriental vea recortada su asignación desde los 398 hasta los 226 hectómetros cúbicos.

El plan recoge también una reducción en la sustitución de bombeos, que pasaría de 107,5 a 80 hectómetros cúbicos. Ha criticado duramente las declaraciones del presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar, quien afirmó que la región salía bien parada si el reparto se hiciese por habitantes: «Es un insulto a la inteligencia que se nos dijese eso en Albacete. ¿Dónde pone eso en la norma de planificación?», ha denunciado, recordando que la región genera 860 hectómetros cúbicos de recursos propios.

Asimismo, se exige abordar con urgencia el ámbito territorial de la demarcación, con rechazo a que se mantengan «colgadas de forma provisional» las cuentas de cuencas intracomunitarias valencianas dentro del Júcar. Morcillo ha defendido que los 630 hm³ destinados a Valencia, Sagunto, la Marina Baja o el Vinalopó, junto con la Albufera y los 163 hm³ asociados a su laguna artificial, deben ser gestionados directamente por la Comunidad Valenciana a través de alternativas como la desalinización, sin perjudicar a la cuenca cedente.

Segura: Recortes crónicos y alternativas inviables

La situación en la cuenca del Segura repite el mismo patrón de discriminación, pues mientras se busca redotar los regadíos del Levante y otorgar derechos a nuevas hectáreas en esa zona, los consumos actuales castellanomanchegos se verán reducidos: de 100,9 a apenas 33,2 hectómetros cúbicos. Este recorte provocará una caída del valor bruto de la producción de 100 millones de euros y una pérdida patrimonial estimada en 626 millones de euros, «una alternativa totalmente inviable».

Alegaciones del Gobierno regional

Ayer mismo el Gobierno de Castilla-La Mancha presentaba el centenar de aportaciones al cuarto ciclo de planificación hidrológica (2028-2033) de las siete demarcaciones hidrográficas que discurren por la región: Tajo, Segura, Júcar, Guadiana, Guadalquivir, Duero y Ebro.

La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, destacaba que “ha sido un verdadero trabajo colaborativo de muchas personas y colectivos relacionados con el agua y creo que hemos conseguido realizar una buena propuesta con los asuntos más importantes para Castilla-La Mancha de cada demarcación”.

Son cerca de 200 propuestas que han realizado los 71 participantes en las mesas de trabajo sobre planificación. “Es también el reflejo del trabajo, del diálogo, del aprendizaje compartido y de la capacidad de cada persona y entidad para aportar sus conocimientos y experiencia con un objetivo común, como es mejorar la gestión y el futuro hídrico de nuestra región”, ha afirmado Mercedes Gómez.

Las propuestas se distribuyen entre las distintas cuencas hidrográficas con un enfoque común, basado en los principios recogidos en el Pacto Regional del Agua, pero adaptado a las problemáticas específicas de cada territorio. De hecho, según ha informado la consejera, la mayor parte de las propuestas se recogen en las demarcaciones del Guadiana, con 30; el Tajo, con 22; y el Júcar y Segura, con 18.