Consuelo Giménez, parasitóloga: “La mayor guerra que libra y se librará en el futuro será contra las infecciones”
Un brote del virus del Ébola en República del Congo y Uganda ha provocado que la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo declare como emergencia de salud pública de importancia internacional.
La situación no es nueva en estos países africanos donde los brotes son recurrentes, pero no por eso hay que bajar la guardia, advierte Consuelo Giménez Pardo, profesora e investigadora en el Departamento de Biomedicina y Biotecnología de la Universidad de Alcalá (UAH). “Hay que prestarle atención”, reclama. Ella asegura que “ahora mismo una de las mayores batallas guerra que libra el mundo es contra las infecciones”.
Esta experta en Parasitología es además vocal de gestión e investigación en Médicos del Mundo España. La ONG, de hecho, es co-organizadora en un máster universitario en Acción Humanitaria Sanitaria que oferta la universidad alcalaína para formar profesionales capaces de poner el foco la salud global.
Cree que es importante divulgar información sobre este tipo de brotes “sin generar miedo en la población” porque “estas cosas pasan”. Eso sí, rechaza bulos o fake news que circulan cuando hablamos de salud pública.
En una entrevista con ella, conversamos sobre el virus del Ébola. Y eso nos recuerda tanto la fragilidad de la especie humana en un mundo globalizado (también cuando hablamos de sanidad e incluso de supervivencia como especie) como la necesidad de cooperación internacional.
¿Qué es el ébola?
Es un virus, de la familia de los Orthoebolavirus. Hay seis especies, pero solo tres de ellas han provocado brotes recientes.
La primera es la especie Ébola-Zaire, la más común, y la principal causante de los brotes más grandes en África. Después está el Ébola-Sudán, que se identificó por primera vez en ese país y por último el Orthoebolavirus bundibugyoense (Ébola-Bundibugyo), asociada a los brotes en Uganda.
Son los causantes de diferentes manifestaciones clínicas, entre ellas las hemorragias internas y externas.
¿Cómo se transmite?
Como muchos virus, habitan en un huésped natural que en este caso son los murciélagos frugívoros (los que se alimentan de fruta), que son reservorios de este virus y que aparecen localizados justo en esta zona de África.
Después está el contagio entre humanos, que se produce a través de los fluidos corporales, por contacto directo. No se transmite por aerosoles Pensemos que el periodo de incubación del virus del Ébola oscila entre 2 y 21 días, siendo más común la aparición de síntomas entre 8 y 10 días tras la exposición.
Tenemos que tener en cuenta que esta zona de África lleva tiempo alternando guerras, hambrunas y se producen movimientos masivos de población; pero también está la forma en la que se maneja a los difuntos
Tenemos que tener en cuenta que esta zona de África lleva tiempo alternando guerras, hambrunas y se producen movimientos masivos de población; pero también está la forma en la que se maneja a los difuntos. Se les toca, se les abraza… Es una cuestión cultural. El contagio del ébola se produce a través de fluidos, incluso el sudor, y estas prácticas facilitan la transmisión.
El brote más reciente de ébola afecta a la República Democrática del Congo, pero también a Uganda. ¿Qué sabemos?
Según datos actualizados de la OMS el brote de la cepa Bundibugyo sigue activo: se han confirmado 550 casos y 101 muertes en la República Democrática del Congo, y 19 casos en Uganda, con dos muertes. Crea muchísimos problemas por varias razones. Por un lado, porque no hay tratamiento ni vacuna para esta variante. En la actualidad solo existe vacuna para la variante Zaire.
Por otro lado, la enfermedad se replica muy lentamente en el organismo. Eso significa que toda la sintomatología y la capacidad de infección va a ser muy muy sostenida en el tiempo. Es decir, puede infectar más. Hay que tener mucho cuidado con esta variante.
¿Cómo afecta al organismo humano?
Todas las enfermedades tropicales se inician de la misma manera. Hay una primera fase de síntomas leves con dolor de cabeza o cefaleas, dolores musculares, fatiga, vómitos, diarreas...
Luego hay una segunda fase en la que el virus se replica de forma más activa y se complica en determinadas personas, provocando otra sintomatología, como las hemorragias internas o externas que provocan la muerte del paciente.
¿Por qué se producen este tipo de brotes?
Son brotes recurrentes y suelen afectar a las zonas transfronterizas. Las poblaciones de estas zonas viven en un conflicto permanente: hay guerras, hay una hambruna crónica y eso produce grandes movimientos poblacionales buscando zonas en las que poder vivir mejor.
Ese movimiento de personas, de animales y de enseres tampoco facilita el control de este brote.
No hablamos, sin embargo, de una enfermedad muy prevalente en el planeta
Efectivamente. Se produce en zonas muy concretas, donde existen esos reservorios naturales (los murciélagos frugívoros), con hambrunas y guerras y con sistemas sanitarios desestructurados. No es posible realizar vigilancia epidemiológica o controlar los contactos que provocan la transmisión.
Estamos viviendo el peor momento de infrafinanciación de las estructuras multilaterales
La Organización Mundial de la Salud, de hecho, está poniendo el foco en lo preocupante del brote, aunque nos parezca muy lejano y a pesar de que no se le esté dando importancia
Sí, sí, la OMS está preocupada. De hecho, lo ha declarado emergencia de salud pública de importancia internacional. Estamos viviendo el peor momento de infrafinanciación de las estructuras multilaterales. Y en paralelo estamos viendo la necesidad de que esas estructuras funcionen.
La República Democrática del Congo actuó desde el inicio. Tiene experiencia en el tratamiento de este tipo de epidemias o brotes que aparecen puntualmente. Junto al país, actúa la propia OMS y el África CDC, los centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África.
A eso se suman las ONG, como Médicos Sin Fronteras que está trabajando ya de manera muy activa y Médicos del Mundo, entidad a la que pertenezco y que lleva trabajando en la zona desde 1994.
Hay que seguir apostando por el multilateralismo porque ni es la primera vez que pasa, ni será la última. Lo vimos con el coronavirus que afectó al mundo occidental, que ha sido un problema y que nos ha generado miedos que persisten
En este sentido, Médicos del Mundo no solo actúa para contener estos brotes sino para fortalecer los sistemas sanitarios locales, en cuanto a salud sexual y reproductiva, en tratamientos contra la desnutrición, en atención psicológica...
Hay que seguir apostando por el multilateralismo porque ni es la primera vez que pasa, ni será la última. Lo vimos con el coronavirus que afectó al mundo occidental, que ha sido un problema y que nos ha generado miedos que persisten.
Tenemos que estar preparados y trabajar en conjunto. No podemos afrontar este tipo de situaciones de manera individualizada y sin atender a lo que de verdad importa, que son las poblaciones, y un sistema sanitario que permiten que tengan una vida adecuada.
Pero da la sensación de que el 'mundo occidental' no le da mucha importancia. No sé si por ser una situación recurrente
No, no se le da importancia como pasa a tantas otras veces. Pero eso pasa también con otras enfermedades que vienen de África o están lejos de nosotros. Parece que no van a afectar al mundo occidental y eso es un error de planteamiento. Es un error de base. Vivimos en un mundo donde hay que considerar una 'salud única' (One Health): tenemos que trabajar con salud ambiental, salud animal y salud humana. Es un todo.
Lo que pasa en una parte del planeta, afecta al resto. De hecho, hemos tenido Ébola en Madrid. Las personas afectadas, uno de ellos un religioso y después una sanitaria, fueron tratadas. Hemos tenido que aprender a trabajar con ello.
Parecía que no iba a llegar y el ébola llegó. No es que se vaya a transmitir de forma masiva, pero en aquel momento [era el año 2014] nos dimos cuenta de que no somos ajenos en el mundo occidental a lo que pasa en otros lugares. Hay posibilidad de transmisión.
Hay quien vincula los movimientos migratorios a la transmisión de epidemias o pandemias
No tiene ningún fundamento y además genera miedo. Hay que pensar que, por el tiempo de incubación del ébola, cuando aparece la República Democrática del Congo y en Uganda y se mueve en la zona transfronteriza, no da para mucho más porque las personas enferman y no es algo que les vaya a permitir realizar todo el viaje hasta Europa. No es posible.
Las poblaciones subsaharianas que llegan a Europa son individuos sanos porque son supervivientes: han de atravesar desiertos, están sometidos a muchísimos problemas... Deben esperar para pasar la zona del Magreb en su camino hacia Europa. A veces es una situación incluso de muchos años.
El trabajo sobre el terreno de las ONG, por ejemplo, las integradas por personal sanitario, ha sido constante. Aquí la experiencia también es considerable
Hay muchísima experiencia de trabajo. Y sobre todo la tienen los países afectados. No tenemos que ir a decirles lo que tienen que hacer: los países africanos son muy conscientes de las enfermedades que tienen en sus poblaciones y también saben cómo tienen que trabajar.
Es fundamental cuando se trabaja con estas poblaciones, hacerlo desde un punto de vista comunitario. Solo trabajando con la comunidad conseguiremos cambiar ciertos hábitos para evitar los contagios.
Las ONG no vamos a suplir jamás los sistemas sanitarios ya establecidos. Nuestro objetivo es fortalecer, ayudar y apoyar.
¿Cómo se han implicado España o las ONG para ayudar en el llamamiento de la OMS para atajar este brote de ébola?
En el momento en el que la OMS declara la emergencia de salud pública de importancia internacional hay implicación porque se pide ayuda a todos los países. Lo que hacemos las ONG, una vez decidido en qué zonas trabajamos, es coordinarnos con los gobiernos de los países afectados y con la Organización Mundial de la Salud.
Todo se moviliza a nivel sanitario y económico. Esa declaración de la OMS es de hecho necesaria para desbloquear fondos y comenzar a movilizar gente.
Y sin embargo, tenemos a países como el Estados Unidos que gobierna Trump, que se ha retirado de la OMS...
Sí, Estados Unidos se ha retirado de la OMS, como de otros organismos, y es un enorme error con repercusiones globales. Cierto que todo está impregnado de decisiones relacionadas con batallas políticas, pero también es cierto que todos los seres humanos estamos sujetos de padecer enfermedades infecciosas y estas no entienden ni de política ni de fronteras.
Todos los seres humanos estamos sujetos de padecer enfermedades infecciosas y estas no entienden ni de política ni de fronteras
La mayor guerra que se libra y se librará en el futuro en nuestro planeta será contra las infecciones y tenemos que poder ponernos de acuerdo y trabajar en conjunto apoyando y fortaleciendo los sistemas sanitarios que lo requieran para hacer frente a las siguientes epidemias y pandemias que vendrán. Nos jugamos el extinguirnos como especie.
Y los científicos tenemos que divulgar, sin generar alarma social, para transmitir de manera adecuada lo que ocurre y hacer frente a los discursos falsos, para que la gente sea muy consciente de que estas cosas pasan. No hay que estar asustados, pero sí prestar atención.