Tania Baños, alcaldesa de La Vall d'Uixó: “Los bulos sobre el incendio han hecho mucho daño, si los vuelvo a escuchar los denunciaré”
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El incendio forestal que este verano ha arrasado miles de hectáreas en la Serra d'Espadán ha marcado un antes y un después para Vall d'Uixó y los municipios afectados. La alcaldesa del municipio donde empezó el fuego, Tania Baños, repasa las horas más difíciles de la emergencia, reivindica el trabajo de los servicios de extinción y de los vecinos y lamenta el impacto que tuvieron los bulos difundidos durante la crisis.
Baños defiende que la prioridad pasa ahora por la recuperación del territorio y por extraer lecciones para afrontar futuros episodios de riesgo, al tiempo que reclama una mayor coordinación institucional y alerta sobre el daño que provoca la desinformación en situaciones de emergencia.
El sábado la situación era muy complicada y hoy parece que el municipio ya está fuera de peligro. El incendio sigue avanzando hacia el interior de la Serra d'Espadà, pero al menos el casco urbano está a salvo. ¿Está más tranquila?
Más tranquila, sí, pero también muy preocupada por los vecinos y vecinas que todavía continúan evacuados. Ahora mismo esa es nuestra principal prioridad. No es el momento de hablar de la reconstrucción de la montaña, aunque todos deseemos empezar cuanto antes, sino de colaborar y mantener toda la atención puesta en la emergencia. En cuanto al municipio, la situación está mucho más calmada y estoy muy feliz de que los vecinos hayan podido regresar a sus casas, que era el principal objetivo que teníamos.
¿Cuáles fueron los momentos más duros? Imagino que especialmente el sábado y el domingo, cuando comenzó el incendio.
El peor momento fue el sábado, alrededor de la una y media de la madrugada. Yo estaba en el polideportivo de Moncofa visitando a los vecinos que iban llegando tras las primeras evacuaciones cuando empezaron a llegarme mensajes de personas convencidas de que el fuego estaba alcanzando las viviendas y entrando en la ciudad. También vi un vídeo grabado en el barranco de l'Aigualit en el que las llamas parecían llegar prácticamente hasta el centro de salud y, además, nos plantearon la posibilidad de evacuar la residencia de mayores, con más de un centenar de personas. Con toda esa información a la vez, pensé que el pueblo podía acabar ardiendo. Cuando llegué al Puesto de Mando Avanzado pedí a la Guardia Civil que me llevara hasta la zona para comprobar personalmente qué estaba ocurriendo. Allí pude comprobar que las viviendas no estaban ardiendo y que la Unidad Militar de Emergencias había conseguido establecer una línea de defensa muy importante. En ese momento también hablé con la delegada del Gobierno para trasladarle mi preocupación y tanto ella como la ministra se implicaron para reforzar el operativo y frenar el avance del incendio. A partir de ahí empecé a tranquilizarme porque vi que el dispositivo estaba funcionando y que el fuego no iba a entrar en el casco urbano. La evacuación de la residencia pudo hacerse con calma, sin incidentes y con una magnífica coordinación entre la Generalitat, el Ayuntamiento, la dirección del centro y las propias familias.
La anticipación también ha sido clave.
Sin duda. Cuando los bomberos nos trasladaron que la emergencia podía acercarse al municipio y nos recomendaron iniciar las primeras evacuaciones, decidimos adelantarnos. Eso permitió hacerlo con tranquilidad, especialmente con las personas mayores, las dependientes o quienes necesitaban una atención especial o tratamientos médicos. Poder avisar con tiempo permitió que la gente buscara alternativas sin prisas y evitó que las evacuaciones se produjeran en una situación de mayor riesgo.
¿Qué lección cree que deja un incendio como este? Da la sensación de que todos los veranos volvemos a enfrentarnos a la misma situación.
Más allá de que todavía se esté investigando el origen del fuego, debemos aprender una lección muy clara: las consecuencias del cambio climático ya están aquí. Los expertos llevan tiempo detectando que el comportamiento de los incendios forestales está cambiando, no solo en la Vall d'Uixó, sino en toda España, y eso está directamente relacionado con el calentamiento global. Por eso creo que, más que nunca, tenemos que reforzar el compromiso colectivo contra el cambio climático. Desde el ámbito local hago un llamamiento a todas las fuerzas políticas para que se sumen al pacto que ha impulsado el Gobierno en esta materia. La lucha contra el cambio climático debería quedar al margen de la confrontación política. Al mismo tiempo, estos días también hemos tenido que combatir la desinformación.
¿Se refiere a los bulos que han circulado en redes sociales?
Sí. Me sorprendió especialmente que algunas personas intentaran relacionar el origen del incendio con la instalación de placas solares. Es un bulo que, en mi opinión, responde a una estrategia para desacreditar las energías renovables. No tiene absolutamente ningún fundamento. En la zona donde se originó el incendio ni siquiera existen instalaciones fotovoltaicas. La orografía hace imposible su implantación y, además, las placas solares que hay en el municipio están situadas en otro punto completamente distinto, donde el fuego ni siquiera ha llegado. También se ha intentado vincular el incendio con la inversión de 150 millones de euros anunciada la semana pasada por una empresa china para desarrollar un proyecto de almacenamiento de energía renovable en la ciudad. Son dos cuestiones que no tienen ninguna relación. A partir de ahora, si vuelvo a encontrarme con este tipo de afirmaciones falsas, tanto en redes sociales como por cualquier otro medio, me planteo emprender acciones legales. No pienso permitir que se difundan mentiras que solo buscan generar confusión. Tenemos que luchar unidos contra la emergencia climática y apoyar la transición hacia las energías limpias, no alimentar teorías conspirativas.
Durante esta crisis ha habido una coordinación muy estrecha entre el Ayuntamiento, la Generalitat y el Gobierno de España. ¿Cómo valora esa colaboración institucional?
Mi valoración es muy positiva. Durante toda la emergencia ha existido una coordinación constante entre las administraciones y no tengo absolutamente nada que reprochar. Quiero agradecer especialmente la respuesta de la Generalitat, sobre todo en la evacuación de la residencia de mayores, la rápida activación de Cruz Roja y de los distintos recursos de emergencia y la colaboración permanente con el Ayuntamiento. Cuando las instituciones trabajan conjuntamente, respetando las competencias de cada una y con voluntad de colaborar, las cosas funcionan. Creo que este incendio ha demostrado precisamente eso: que la coordinación salva vidas. Lo importante es actuar cuando toca, enviar las alertas a tiempo y tomar las decisiones necesarias para proteger a la población. Gracias a ese trabajo conjunto, el incendio no ha llegado a destruir ninguna vivienda habitual.
La inversión en medios de extinción ha demostrado ser fundamental, pero da la sensación de que la prevención sigue siendo la gran asignatura pendiente. De hecho, la semana pasada Les Corts aprobaron una reducción cercana al 10% en la partida destinada a la prevención de incendios forestales. ¿Cree que ese es el camino después de lo que estamos viviendo este verano?
Después de lo que hemos vivido estos días, creo que la respuesta es evidente: hay que reforzar la prevención. Pero no solo con anuncios, sino con una estrategia permanente y coordinada entre todas las administraciones, independientemente de quién gobierne. La prevención no puede limitarse a los meses de verano, cuando el riesgo ya es extremo y las máquinas empiezan a trabajar en el monte en condiciones muy complicadas. Es un trabajo que debe hacerse durante todo el año, planificando, manteniendo el territorio y reduciendo el riesgo antes de que llegue la temporada de incendios.
También se ha reabierto el debate sobre la gestión del monte y las dificultades para limpiar parcelas o actuar sobre la masa forestal.
Sí, y creo que ahí también tenemos la obligación de desmontar algunos mensajes que son sencillamente falsos. Llevo mucho tiempo leyendo en redes sociales que no se permite limpiar el monte o que las administraciones impiden actuar sobre las parcelas. Eso no es verdad. Los propietarios tienen la responsabilidad de mantener sus terrenos y esas actuaciones pueden realizarse. Lo único que se exige es que exista una coordinación adecuada y que se respeten las autorizaciones necesarias, porque hablamos de espacios con un enorme valor ambiental y patrimonial. No se trata de impedir que nadie limpie una parcela, sino de evitar actuaciones que puedan dañar un espacio protegido. Evidentemente, no se puede entrar en la montaña y hacer lo que cada uno considere oportuno sin ningún tipo de control. Para eso existe una normativa. Seguramente siempre podremos mejorar y agilizar los procedimientos administrativos, pero una cosa es simplificar los trámites y otra muy distinta afirmar que las administraciones prohíben actuar en el monte. Eso, sencillamente, no es cierto.
En definitiva, además de la prevención, también hace falta combatir la desinformación.
Exactamente. Tenemos que explicar mejor cómo funcionan las cosas y decir la verdad. Hay muchas afirmaciones que acaban convirtiéndose en bulos y generan una percepción completamente equivocada de la realidad. Mientras tanto, la investigación sobre el origen del incendio continúa y habrá que esperar a que determine exactamente qué ocurrió y si, como apuntan algunas hipótesis, pudo tratarse de un fuego provocado.
La Vall d'Uixó es la puerta de entrada a la Serra d'Espadà, el segundo parque natural más grande de la Comunitat Valenciana. Es una montaña muy ligada a la identidad del municipio, a Les Coves de Sant Josep y también a su actividad deportiva y turística. ¿Cómo vive personalmente lo que está ocurriendo en la sierra?
Hemos perdido una parte de nosotros mismos. La montaña forma parte de nuestra manera de ser y de entender la vida. Pero también quiero trasladar un mensaje de esperanza a toda la ciudadanía. Estoy convencida de que saldremos adelante. A lo largo de nuestra historia hemos superado muchas dificultades y esta también la superaremos. La Serra d'Espadà no es solo un paisaje. Es el lugar al que acudimos para desconectar después de un mal día, para salir a caminar o a correr, para encontrarnos con los amigos o disfrutar en familia. En apenas cinco minutos podemos estar en plena naturaleza y eso forma parte de nuestra forma de vivir. También es una parte muy importante de nuestra identidad deportiva y turística. Allí desarrollan su actividad nuestros clubes de montaña, de bicicleta o de trail running. Es el entorno que da sentido a muchas competiciones y rutas, y también al atractivo que suponen Les Coves de Sant Josep para quienes nos visitan. Por eso este incendio nos duele tanto. No estamos hablando solo de árboles o de un espacio natural, sino de una parte de nuestra identidad colectiva. Estoy convencida de que recuperaremos la montaña, pero ahora no es el momento de hablar de esa reconstrucción. Primero tenemos que superar la emergencia. Lo que pido es paciencia y empatía. Todavía hay municipios con vecinos evacuados y las instituciones debemos seguir centradas en atender esa situación. Ya llegará el momento de planificar la recuperación de la Serra d'Espadà y de devolverle la vida que siempre ha tenido.
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