El gasto en sanidad pública: situación y perspectivas
El gasto sanitario público, gestionado mayoritariamente por las comunidades autónomas, presenta una buena relación coste-eficiencia en comparación europea, aunque enfrenta problemas crecientes relacionados con listas de espera, envejecimiento del personal sanitario y financiación insuficiente.
España destina alrededor del 7,2-7,4% del PIB al gasto sanitario público, por debajo de la media de la zona euro (~8,9 % del PIB) y de muchos países de la OCDE. El gasto por habitante también es inferior al promedio europeo (unos 1.800 euros vs ~ 3.400 euros en la eurozona). Esto indica una financiación relativamente moderada frente a otros sistemas comparables, lo que condiciona la capacidad de respuesta del sistema sanitario.
Según diversos informes, la inversión pública en sanidad ha bajado ligeramente respecto a años anteriores y no crece de forma sostenida como recomiendan organismos internacionales ante las mayores necesidades sanitarias derivadas del envejecimiento demográfico.
Por su parte, la atención primaria, clave para la prevención y gestión de cronicidad, sigue con niveles de inversión muy por debajo de los previos a la crisis de 2009, de manera que la falta de inversión estratégica afecta a la accesibilidad y a los resultados sociosanitarios a largo plazo.
Diferencias importantes entre comunidades autónomas
Por otra parte, la descentralización del Sistema Nacional de Salud (SNS) genera diferencias importantes entre comunidades autónomas en gasto por habitante, tiempos de espera, acceso a especialidades y recursos disponibles lo que se traduce en inequidades en la atención sanitaria dependiendo de dónde viva cada persona.
Si analizamos el gasto sanitario en porcentaje sobre PIB, según la Estadística de Gasto Sanitario Público (EGSP) del Ministerio de Sanidad, las comunidades con mayor peso sanitario en proporción al PIB regional son Extremadura con un 9,1% y Murcia y Canarias con un 8,4%. Por otro lado, las comunidades con menos peso del gasto sanitario en proporción al PIB regional son Madrid (4,2%) y Cataluña (5,7%). El gasto sanitario público de Castilla-La Mancha en relación con su PIB regional se sitúa en torno al 6,9 % del PIB, con un gasto por habitante de unos 1.800€, frente a los 1770€ de media nacional.
Estas cifras señalan que existe una gran variación entre comunidades tanto en gasto per cápita como en proporción al PIB. Las regiones con más envejecimiento o menor densidad tienden a gastar más por habitante. Las comunidades más pobladas concentran la mayor parte del gasto total, aunque no siempre con el mayor gasto por persona.