TOLEDO

Más de cien mayores llevan un mes sin aire acondicionado en una residencia de Mora, en Toledo: “Nos asamos”

El calor afecta por igual a personas jóvenes, en los centros educativos, y también en residencias de mayores. Hasta un mes llevan sin aire acondicionado en la residencia de mayores Virgen de la Antigua de Mora (Toledo) con temperaturas que, entre los meses de mayo y junio, están superando con mucho los 30 grados. Esa es la situación a la que se enfrentan los residentes en este centro que acoge a más de un centenar de personas, que posee plazas públicas pero su gestión es privada.

Mientras visitamos la residencia para conversar con algunas de las personas mayores que se han puesto en contacto con nosotros para “demandar una solución”, sentimos el calor del que nos hablan, a pesar de que el termómetro de un reloj que se encuentra sobre la recepción marque 27 grados, la sensación térmica es mucho más sofocante. “Nos asamos”, comentan los residentes y familiares.

Los ancianos están muy bien atendidos y las chicas [auxiliares] se merecen un 14 de 10, pero ruego que se muevan hilos para solucionar este problema, porque es una vergüenza

El ruido de los abanicos en la sala de visitas es incesante. Se escuchan resoplidos. Frú, frú, frú, suenan los abanicos de madera y de plástico se despliegan cada pocos segundos. Unos a otros se miran, entre risas. Comentan que para el cumpleaños de una residente con la que tienen amistad van a traer aperitivos y bebidas. Uno de los familiares de una residente se marcha antes y dice, sarcástico: “Me voy madre, te dejo aquí al fresco”, haciendo especial énfasis en esa última palabra.

En este centro de Mora llevan varias semanas sin aire acondicionado. A pesar de que todas las personas con las que hemos hablado coinciden en que la gerencia de la residencia, así como las recepcionistas y las auxiliares “se han mostrado siempre transparentes, diciendo que es un problema técnico, que falta una pieza que han tenido que pedir desde Alemania y que no llega”, se ve el cansancio en sus rostros. O quizá es fruto del calor.

Elogian a las auxiliares, pero critican la gestión

J.E., que prefiere no revelar su identidad, es una residente que lleva tiempo en este centro. Asegura que padecen esta situación de calor “horrible y sofocante” desde hace un mes. “Fue en mayo, cuando empezó ya a hacer calor. Mi hija me trajo un ventilador, igual que a otras personas se los han traído y yo lo dejo encendido hasta las cuatro de la mañana, luego me levanto a abrir la ventana cuando por la noche me dan ganas de hacer pis y así estoy”, explica. Comenta que “a lo mejor de 150 residentes, solo 50 estamos en condiciones y podemos quejarnos, pero poco podemos hacer”.

Paula, visita la residencia todos los días y es la esposa de un residente que vive en el “módulo gris”, el espacio de la residencia para aquellas personas que sufren de pérdida cognitiva y, por tanto, necesitan más asistencia. Ellos “no se quejan porque no pueden”, pero señala que su “marido está achicharrado”

“Es una residencia extraordinaria, pero lo agrava el problema de no tener climatización ahora con el calor. Pienso que es poco humano tenerles así, pasando tanto calor cuando en las altas esferas tienen aire acondicionado”. Paula asegura que en este mes han ido varias personas a Urgencias por deshidratación, a pesar de que “los ancianos están muy bien atendidos y las chicas [auxiliares] se merecen un 14 de 10, pero ruego que se muevan hilos para solucionar este problema, porque es una vergüenza”.

B.S. decide no revelar su identidad, pero es hija de una residente que también sufre pérdida cognitiva. Nos cuenta que el principal problema llega porque, además de este problema técnico, la residencia “tiene muchas cristaleras, por lo que es difícil que con tanta luz por todas partes no haga calor. Mi madre tiene una patología cognitiva y ella no sabe decir si tiene calor o tiene frío, pero no se puede tener a los abuelos con estas temperaturas sin aire acondicionado”.

Asegura que los problemas de climatización “empezaron a dar fallos en invierno”, pero la situación se ha hecho más patente con la llegada del calor. Ella ha pedido varias hojas de reclamación y le han comunicado el próximo lunes -15 de junio- “a lo mejor vienen las piezas”. B.S. también señala que “han sido muy transparentes y se están moviendo, pero las soluciones no llegan”. Por el momento, apunta, “dan gelatinas y zumos para mantener a los ancianos hidratados y las auxiliares se preocupan mucho por ellos”.

En el caso de T.M., aunque es de un pueblo cercano a Mora, visita habitualmente a su madre. Ella nos cuenta que por el momento no le ha traído un ventilador a su madre “porque ella no lo ha pedido, pero sí que se queja del calor en la zona común en la que están porque tiene una cristalera muy grande, entra mucha luz y hace mucho calor”. Considera que les están dando largas con el tema de la reparación “y que no lo arreglan por ahorro y que hay dejadez”.

Medidas provisionales que consideran “insuficientes”

Para paliar el calor como medida provisional se han dispuesto pingüinos -aires acondicionados portátiles y verticales- dispuestos en las zonas comunes, aunque los residentes recalcan que “no son suficientes para enfriar salas tan grandes, solo te da el fresco si te acercas al cacharro”.

En la propia sala de visitas comprobamos que este pingüino, único para una sala de unos 40 metros cuadrados y en la que se encuentran de media 15 o 20 personas, despide aire frío a una temperatura de 16 grados, aunque como puede verse está en 'low', a la potencia más baja. El aire se dirige al techo, moviendo las pequeñas guirnaldas de manualidades que realizan los propios residentes en sus actividades matutinas. El frescor se nota al acercar la mano, pero separándote un metro apenas es perceptible.

La reparación está programada para el 15 de junio

La dirección de la Residencia de mayores Virgen de la Antigua nos remite directamente a la empresa Aralia Servicios Sociosanitarios S.A, empresa que se encarga de gestionar “este asunto”, sin ofrecer más declaraciones.

Aralia explica a elDiario.es Castilla-La Mancha que la falta de climatización se debe a un problema técnico “detectado al inicio de la temporada que requiere de la revisión del sistema”. Aralia expone que desde el momento que se detectó esta avería, procedieron “a la formalización del pedido para la inmediata reparación”, en este caso fechado del 23 de abril según ha tenido acceso este medio al presupuesto en cuestión.

Esta incidencia se repetía de nuevo el 7 de mayo y de nuevo formalizaron un nuevo pedido para reparar el problema. “Hemos trasladado nuestras quejas por el retraso en la reparación [a la empresa correspondiente], que supone una cifra importante [más de 23.000 euros] que Aralia ha asumido con la diligencia que el cuidado de nuestros residentes requiere”, teniendo en cuenta que la empresa encargada de la instalación acudirá “para la reparación el próximo lunes 15 de junio”.

Además, Aralia señala que aparte de la instalación de los pingüinos, también “promovemos y velamos por una mayor hidratación de nuestros residentes y mantenemos una hidratación continua”. Afirman que estos hechos han sido informados “puntualmente” a la Delegación de la Consejería de Bienestar Social en Toledo.

Fuentes de la Consejería de Bienestar Social confirman a este medio que se les indicó que había una avería: “Al realizar la reparación del arreglo el 7 de mayo vieron que había otra avería, que consistía en la comunicación de dos circuitos”. Explican que también están informados tras “numerosas llamadas” a la empresa responsable de la reparación “nos han comunicado que acudirán al centro el lunes 15 de junio”. De igual forma, aseguran que “para paliar el calor que puedan tomar los residentes, hemos tomado medidas como pueden ser la instalación de pingüinos en las zonas comunes, mayor hidratación y supervisión continua de los residentes”.