Ya hay más de mil linces ibéricos en Castilla-La Mancha, la región con más ejemplares de España

Castilla-La Mancha vuelve a ser la comunidad autónoma donde más linces ibéricos hay de todo el país. Concretamente, contaba con 1.041 ejemplares a finales del año pasado, y es la que registra además una mayor tasa de reproducción y de ratio de cachorros.

En todo el país la población de esta especie alcanzó un nuevo registro máximo en 2025 desde que existen datos de seguimiento coordinado, llegando a los 2.663 individuos censados. Esta cifra supone un incremento del 10,9 % respecto a 2024, cuando se registraron 2.401 ejemplares, y de alrededor del 95 % entre 2021 y 2025. Los datos muestran así la continuación de la tendencia demográfica positiva de la especie en los últimos 25 años, gracias a los programas de conservación.

Los detalles de este nuevo censo se recogen en el informe elaborado por el grupo de trabajo del lince ibérico, que coordina la Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) y que está compuesto por representantes de las comunidades autónomas españolas y del Instituto de Conservación de la Naturaleza y los Bosques (ICNF) de Portugal.

Según este documento, Castilla-La Mancha también ha batido el récord de cachorros, pasando de los 405 ejemplares de 2024 a los 456 la pasada primavera. Estos últimos se suman en el censo a los 595 ejemplares adultos que tiene Castilla-La Mancha constatados, de los cuales 220 son hembras reproductoras territoriales.

Otro dato significativo es la productividad (número de cachorros detectados por hembra territorial), donde Castilla-La Mancha con 2,1, es la comunidad con una mayor ratio de cachorros.

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha celebrado estos datos. La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, ha recordado que la región cuenta en 2025 con diez núcleos de presencia de lince ibérico que están avalados por el Grupo de Trabajo del Lince Ibérico para España y Portugal, en siete de los cuales hubo reproducción.

Por núcleos de población, Montes de Toledo continúa siendo el principal bastión del lince ibérico en la comunidad, con un total de 527 ejemplares, de los que 303 son adultos o subadultos. En este núcleo se han identificado 114 hembras territoriales que han permitido el nacimiento de 224 cachorros.

Le sigue Sierra Morena Oriental (Ciudad Real), con 356 ejemplares, incluyendo 209 adultos o subadultos, 71 hembras reproductoras y una producción de 147 cachorros. En Sierra Morena Occidental (Ciudad Real), la población se sitúa entre 105 y 113 ejemplares, con entre 42 y 45 adultos o subadultos, entre 27 y 28 hembras reproductoras y entre 63 y 68 cachorros nacidos en 2025.

En Albacete, el núcleo de Campos de Hellín alcanza los 20 ejemplares (14 adultos/subadultos), con dos hembras reproductoras que han aportado seis cachorros.

Núcleos en expansión y áreas de conexión

Junto a estos grandes núcleos, Castilla-La Mancha cuenta con zonas en expansión y áreas clave para la conectividad de la especie. En Higueruela se han observado cuatro linces, con una hembra reproductora que ha aportado dos cachorros; mientras que en La Veguilla-Sierra Jarameña se han contabilizado seis ejemplares adultos/subadultos.

Por su parte, en Sierra del Relumbrar se han registrado dos ejemplares (ambos machos) tras la desaparición de la hembra territorial censada el año anterior.

Las áreas de conexión entre núcleos poblacionales (denominadas ‘stepping stones’) refuerzan la cohesión del territorio. En La Jara se han contabilizado 19 ejemplares, con cuatro hembras reproductoras que han dado lugar a nueve cachorros; en Urda se han registrado dos ejemplares adultos/subadultos; y en Cabañeros otros dos ejemplares, con una hembra reproductora que no logró sacar adelante cachorros en 2025.

En cuanto a la mortalidad, en Castilla-La Mancha se han registrado 110 ejemplares fallecidos durante 2025. La consejera ha señalado que el Gobierno regional sigue trabajando para reducir las causas no naturales, especialmente los atropellos, mediante medidas específicas de prevención y mejora de infraestructuras.

De hecho, a pesar de las “buenas perspectivas” para el lince, el informe apunta que aún existen “factores de amenaza” a los que hacer frente para asegurar el alcance de un favorable estado de conservación.

Esta circunstancia pone de manifiesto la importancia de “avanzar en los trabajos de aplicación” de la Estrategia de conservación del lince ibérico en España y Portugal, aprobada en 2024 por la Conferencia Sectorial de Medio Ambiente, y de la Estrategia Española de Infraestructura Verde y de Conectividad y Restauración Ecológicas. Su objetivo es “mejorar la desfragmentación de hábitats” entre núcleos geográficos donde se asienta la especie en España