Previsión de lluvias, tormentas y una posible dana para esta semana en Castilla-La Mancha

Terminada la Semana Santa y el Lunes de Pascua, periodo marcado por un ambiente cálido y temperaturas más altas de lo habitual, los siguientes días están marcados por un notable cambio en las condiciones meteorológicas en la España peninsular, con incidencia en Castilla-La Mancha.

Según Meteored España, la llegada de una borrasca fría que se descolgará frente al oeste del territorio favorecerá la formación de un frente estacionario que afectará a amplias zonas del país. Como consecuencia, se esperan lluvias persistentes y tormentas en diversas comunidades, en un episodio que pondrá fin a la estabilidad de días anteriores.

Este frente atlántico viene impulsado por una vaguada, que traerá lluvias, tormentas y barro por polvo sahariano, sobre todo en el oeste y suroeste peninsular.

Desde este martes, día 7 de abril, una onda se separará de la circulación general, generando en superficie una baja que dará lugar a una borrasca fría aislada. Su centro se desplazará paralelo al oeste peninsular hasta el miércoles, concentrando la inestabilidad en varias comunidades de la vertiente atlántica.

Borrascas en la parte occidental de Castilla-La Mancha

Tres factores reforzarán lluvias y tormentas: el calor acumulado de días anteriores, la llegada de aire subtropical desde el suroeste y la ubicación de parte del territorio bajo el borde delantero de la borrasca, la zona más inestable.

Este martes, un frente ligado a la borrasca dejará lluvias en el extremo occidental de Castilla-La Mancha. A mediodía, el frente se intensificará en la mitad occidental de la península, llegando a la vertiente cantábrica y a la Comunidad de Madrid, con posibilidad de aguaceros fuertes y tormentas localmente intensas.

La Agencia Estatal de Meteorología confirma este extremo y ha establecido el nivel amarillo de aviso en la zona occidental de la provincia de Toledo:

El miércoles, un frente permanecerá estacionario

El miércoles el centro de la borrasca se ubicará frente al suroeste de Portugal, dejando el frente prácticamente estacionario sobre varias regiones peninsulares. Las lluvias más intensas se concentrarán en varias zonas como el oeste de Castilla-La Mancha, pudiendo ser localmente fuertes y acompañadas de tormentas.

La borrasca traerá esta semana una masa de aire cálida y cargada de polvo, por lo que las lluvias vendrán acompañadas de barro.

A partir del jueves, el sistema podría evolucionar en una dana, acercándose a la Península y provocando un descenso de temperaturas y nuevos chubascos en más regiones. La incertidumbre, según Meteored, es alta, pero los modelos apuntan “a la llegada de aire frío que aumentaría la inestabilidad”.