Del buque escuela Elcano al quirófano a luchar contra el coronavirus

Jorge Moreno

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El confinamiento como reservista voluntario en un buque como el Juan Sebastián de Elcano, durante el mes que lleva cruzando el Atlántico, no es comparable con el que tienen muchos españoles en sus domicilios para evitar la propagación del Covid 19. Espacio reducido en el camarote, enfermería básica, y comedor pequeño, forman el paisaje de movilidad en esta goleta de la Armada. Y los movimientos en alta mar. Nada tiene que ver con las estancias de 24 horas en una vivienda urbana.

Poco imaginó el cirujano Luis Merino Peñacoba (Aranda de Duero, 1982) cuando aceptó incorporarse como voluntario civil al equipo médico de Elcano el panorama sanitario que se encontraría a su regreso a España.  Ni él, con empleo temporal de alférez médico, ni los 228 guardamarinas, suboficiales y oficiales del buque de instrucción español, que este domingo tienen previsto llegar a la Escuela de Marín (Pontevedra), donde desembarcarán los 55 alumnos. El resto proseguirá por la costa hasta Cádiz, donde llegarán el 16 de abril, pero este año sin los honores tradicionales.

“Los hospitales estarán irreconocibles supongo, pero la fase de aislamiento ya la tengo hecha”, ironiza el facultativo castellano, que al igual que todos sus compañeros del bergantín cumplen más de un mes sin pisar tierra. Y es que su consejo y el de los otros tres miembros del equipo médico (formado por un anestesista, otro facultativo y un enfermero, militares profesionales los tres) fue determinante para que el comandante del barco, Santiago de Colsa Trueba, decidiera que la tripulación no bajase al puerto de Miami, último del periplo formativo.

“Era el 15 de marzo, cuando llegaron las primeras noticias de la expansión del virus, y desaconsejamos que se descendiese con carácter preventivo, ya que se podía haber cogido el virus en Florida y el regreso hubiera sido tremendo”, explica. Desde la proa de Elcano, durante el día que estuvieron amarrados para repostar víveres y combustible, la tripulación veía las playas y calles llenas por la celebración, “con más gente que en San Fermín”, del festival estudiantil de primavera 'Spring Break'.

“No hubo confinamiento ni prohibición por parte de los Estados Unidos para que desembarcásemos. Fue una decisión dura puesto que la tripulación llevaba diez días sin descanso desde que se partió de la República Dominicana”, explica Luis Merino, para quien es la segunda misión que realiza como civil con el Ministerio de Defensa como reservista. La anterior fue en el Mediterráneo en unas maniobras de la OTAN. >De no haber existido el riesgo sanitario, la tripulación del Juan Sebastián Elcano habría permanecido cinco días en Miami, en donde hubieran sido recibidos por las autoridades locales y consulares.

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En este mes cruzando el Atlántico, los más de 220 marinos del buque de la Armada han seguido por internet, “con un ojo en el mar y otro en España”, la expansión del virus por residencias de mayores, fábricas y hospitales. Han comprobado como los miembros de las Fuerzas Armadas han desinfectado locales y centros de día en todo el país.

“Ha existido mucha inquietud por las familias y los compañeros de trabajo, que están sufriendo las consecuencias del coronavirus. Y por eso tengo ganas de llegar para incorporarme inmediatamente a mi puesto en el hospital Clínico de Valladolid, y echar una mano. Voy a prescindir ahora de mis días de descanso, porque creo que es mi obligación apoyar a los compañeros. Sé que las camas estaban llenas y que la atención está afectando a todos los servicios hospitalarios, incluido el mío que cuenta con ocho personas”, relata.; Para este cirujano burgalés, de 37 años, es una “incertidumbre” enfrentarse a una pandemia de estas características, diferente a otras enfermedades infecciosas.“Nuestro papel como especialistas quirúrgicos es estar en una segunda línea de batalla y de apoyo para que los daños 'colaterales' en los pacientes sean los mínimos posibles. Tenemos que evitar que los enfermos que se hayan operado se puedan infectar por el Covid 19. Y eso también es crucial”, sostiene.