La Justicia confirma la condena a dos menores por intentar quemar a una persona sin hogar
La Audiencia Provincial de Burgos ha ratificado la pena de 21 meses de internamiento para dos menores de edad acusados de un delito de tentativa de homicidio con un delito de odio por intentar prender fuego a una persona sin hogar mientras dormía en Miranda de Ebro (Burgos), en un ataque ocurrido en abril de 2025.
La sentencia, consultada por EFE, confirma una previa del Juzgado de Menores de Burgos, después de desestimar íntegramente los recursos presentados por los acusados, condenados también a indemnizar con 2.000 euros por daños morales a la víctima, que no sufrió heridas de gravedad durante el incidente.
Unos meses después, los menores prendieron también fuego a un puesto ambulante de un feriante que participaba en las fiestas de San Juan del Monte, en junio de ese mismo año, lo que les convierte en responsables de un delito contra la seguridad colectiva, en concurrencia igualmente con un delito de odio.
Asimismo, la resolución de la Audiencia Provincial ratifica otra pena de trece meses de internamiento para un tercer menor, que participó en el ataque al feriante, y el pago por parte de los tres de una indemnización de 28.000 euros a la afectada, una mujer peruana que vivía del puesto ambulante que quemaron.
Un hecho grabado con el móvil
La sentencia considera como hechos probados que, en la madrugada del 22 de abril de 2025, los dos menores se hicieron con una caja de cartón, que llenaron de papeles y prendieron fuego. A continuación, la lanzaron contra la persona sin hogar, que dormía en una zona próxima a la estación de autobuses.
El ataque fue grabado con el móvil por uno de los menores, y dicha grabación la compartieron en un grupo de WhatsApp con amigos. Por ello han sido condenados por un delito de homicidio en grado de tentativa agravado con un delito de odio, ya que atacaron a la víctima por tratarse de una persona sin hogar.
Meses más tarde, el 9 de junio, los dos menores en compañía de un tercero prendieron fuego con un mechero a uno de los puestos ambulantes de las fiestas de San Juan del Monte, acto penado como un delito contra la seguridad colectiva en concurrencia con un delito de odio dada la nacionalidad de la víctima.
El Juzgado de Menores de Burgos dictó sentencia condenatoria el pasado marzo, que ha sido ahora ratificada por la Audiencia Provincial de Burgos, en una resolución contra la que cabe recurso extraordinario de casación ante el Tribunal Supremo.