La comisaria Sílvia Catà, la primera mujer que será jefa de los Mossos
Catalunya sigue sin tener una presidenta de la Generalitat, pero a partir del próximo 15 de septiembre contará la primera comisaria jefa de la historia de los Mossos d'Esquadra. La comisaria Sílvia Catà se convierte en la primera mujer que liderará el cuerpo policial.
Nacida en Arenys de Munt (Barcelona) el 14 de mayo de 1973, Catà es licenciada en Administración y Dirección de Empresas por la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y forma parte de los Mossos d'Esquadra desde 1998. Hace tres años que ejerce de jefa de la región policial de Girona, con la categoría de comisaría.
Catà estaba en las quinielas para asumir la jefatura del cuerpo tras la jubilación del hasta ahora comisario jefe, Miquel Esquius. Se daba por descontado que se tenía que romper el techo de cristal para las mujeres en la cúpula de los Mossos (donde cada vez más ingresan mujeres en su escala básica), y la otra candidata era la responsable de la región policial de Barcelona, Montserrat Estruch.
El Govern enmarca la nueva etapa en los Mossos “en la fortaleza del propio talento del cuerpo” y en la capacidad de la propia policía para “renovar liderazgos manteniendo el rumbo”, si bien el histórico ascenso de Catà ha quedado, en parte, eclipsado por la dimisión del director general de la policía, el major Josep Lluís Trapero.
Entre 2018 y 2019, Catà fue jefa del área básica policial de Mollet del Vallès (Barcelona). Posteriormente, fue coordinadora regional de seguridad ciudadana de la región policial de Barcelona y, entre 2022 y 2023, antes de asumir el mando de la región de Girona, fue subjefa de la región policial de Barcelona.
La consellera de Interior, Núria Parlon, ha ensalzado la trayectoria de Catà en sus distintas responsabilidades al frente de áreas básicas policiales y ha destacado su apuesta por “el trabajo en equipo y un modelo policial de proximidad”.
Parlon ha remarcado que el cambio en la cúpula del cuerpo no variará las prioridades policiales de los Mossos, centradas en la lucha contra la pequeña delincuencia (robos y hurtos) y el crimen organizado vinculado al tráfico de drogas, que en los últimos meses ha proliferado en Catalunya.