La inmobiliaria de CriteriaCaixa se desprende de sus 4.000 viviendas y la mitad las compra la Generalitat
La inmobiliaria de CriteriaCaixa, InmoCaixa, ha vendido en pocos años prácticamente toda su cartera de vivienda en España, que alcanzaba alrededor de 4.000 pisos de alquiler a precio de mercado y sobre todo de protección oficial. Su principal comprador ha sido la Generalitat: cuando cierren todas las adquisiciones que han anunciada ya, el Govern de Salvador Illa habrá adquirido la mitad de ellos, poco más de 2.000, todos los que tenía la filial bancaria en Catalunya, en la voluntad del Ejecutivo de ampliar el parque residencial público en los próximos años.
La última operación, la compra por parte de la Administración catalana de 127 viviendas en L’Hospitalet de Llobregat, ha culminado la venta de todos los activos inmobiliarios por parte de InmoCaixa, iniciado en 2021 y acelerado durante el mandato de Ángel Simon al frente de Criteria.
La inmobiliaria de Criteria asegura que ha priorizado la venta a los propios inquilinos de sus viviendas y a las administraciones locales y autonómicas. Ahora, tal como ya informaron, se centran en adquirir activos a los que puedan sacar mayor rentabilidad y revalorización. Es el caso principalmente de las oficinas. En este capítulo, la compra más sonada es de este 2026, la del Edificio Estel en el Eixample de Barcelona por 385 millones de euros, con Astrazeneca como principal inquilina.
La desinversión inmobiliaria ha generado también conflictos con algunos inquilinos de InmoCaixa, que han acusado en los últimos años a la entidad de querer vender decenas de viviendas que eran VPO al entrar al mercado libre. Varias de las 38 promociones de protección oficial en Catalunya iniciaron una huelga en señal de protesta. También en Madrid se unieron numerosos arrendatarios para denunciar que la entidad les estaba desahuciando.
El balance de viviendas adquiridas en Catalunya –o cuya compra está cerca de cerrarse– por parte del Instituto Catalán del Suelo (Incasòl) es de 2.054. En total, ha destinado 161 millones de euros a estas adquisiciones. Numerosos de ellos son de alquiler social o de protección, y se han traspasado con contratos de alquiler en vigor. Otros, forman parte de promociones de obra nueva, como los 127 pisos de l’Hospitalet, en el sector Porta Nord de la ciudad, que se han adquirido por vía de tanteo y retracto.
La negociaciones para comprar paquetes de vivienda a InmoCaixa, aprovechando su voluntad de desprenderse de ellas, las inició el Govern de Pere Aragonès. Poco después de su salida y de la investidura de Salvador Illa, se cerró la primera compra: 450 pisos. Posteriormente, se cerraron sendas de 214 y 179, según fuentes de Incasòl.
Pero el paquete más grande de viviendas, el anunciado de 1.064, todavía no está cerrado del todo. Aunque ambas partes aseguran que la compraventa se hará realidad salvo giro de última hora, estas viviendas aún están técnicamente en manos de Inmocaixa. Los pisos están ubicados Barcelona, Cornellà de Llobregat, Hospitalet de Llobregat (Carrilet), Mataró, Montornés del Vallés, Sant Just Desvern, Sentmenat, Sitges, Terraza, Tordera, Olot, Lleida, Tarragona y Sabadell.