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La Kings League de Gerard Piqué despide a 41 trabajadores

La Kings League, empresa fundada por Gerard Piqué impulsora de un torneo de fútbol con mucho tirón en redes sociales y entre los jóvenes, ha comunicado el despido de 41 trabajadores, lo que supone el 50% de la plantilla para los trabajadores, aunque la empresa lo rebaja al 30%.

Tal y como ha adelantado La Vanguardia y ha confirmado el Col·lectiu Ronda, que representa a los trabajadores, la empresa no pondrá en marcha sus competiciones en Francia y Alemania, y los autónomos que trabajan en estos dos países también perderán sus puestos de trabajo.

La empresa ha afirmado que pretende “preparar el producto de cara al futuro”, aunque esta afirmación, para el despacho que defiende a los empleados, carece credibilidad. “Sin las personas calificadas que han hecho posibles los eventos, este futuro sencillamente puede no ser viable”, ha manifestado el Col·lectiu Ronda.

Los trabajadores también han cargado contra la gestión de la empresa de los despidos. Hace tres semanas, según la versión de Ronda, Kings League comunicó el inicio de un proceso de despido colectivo y se exigió “confidencialidad, incluso en tono amenazador” a la parte social para no perjudicar a los acuerdos comerciales de la empresa.

Los empleados aducen que cumplieron el pacto de confidencialidad, que en cambio han acusado a la empresa de romper “dos días antes de empezar las negociaciones filtrando a la prensa una versión edulcorada y poco realista de la situación, que perjudica a los intereses de los trabajadores y exime a la dirección de cualquier responsabilidad”

El comunicado de los trabajadores reprocha al director general de Kings League, Djamel Agaoua, incorporado en 2025, y a Gerard Piqué sus planes de expansión internacional “simultánea y sin medida” en Brasil, Alemania e Italia, que también debían asumir los empleados de España.

“Si algo queda claro es que el derroche y los excesos no han estado vinculados a los salarios de los trabajadores”, agregan los letrados de la plantilla. En febrero de 2026, la empresa cerró una ronda de inversión de 63 millones de euros por la que la comisión directiva “sacó pecho públicamente”, agrega la parte social.

Los trabajadores consideran que “cuesta creer que no existan vías alternativas a los despidos, una medida que la propia compañía admite que supone un ahorro de tan solo poco más de dos millones de euros”. “A los trabajadores no se nos ha planteado otra alternativa o medida de ahorro que no fuera despedir a las personas que hemos hecho todo esto posible”, apostillan.