El juez que investiga el proceso soberanista catalán en el Tribunal Supremo, Pablo Llarena, ha remitido un escrito al Tribunal Superior de Schleswig-Holstein en el que plantea la opción de que entregue al expresident de la Generalitat Carles Puigdemont por un delito de sedición. Este delito está castigado con un máximo de 15 años, frente a los 30 de la rebelión, ya descartado por la justicia alemana.