Antifraude investiga al Ayuntamiento de El Palomar por la compra de una parcela de las hermanas del alcalde por 41.000 euros

La Agencia Valenciana Antifraude (AVA) investigará la compra de terrenos del Ayuntamiento de El Palomar para la construcción de una residencia y centro de día para personas mayores mediante una inyección económica de 300.000 euros de la Diputación de Valencia. Una operación por la que se abonó 41.000 euros a las hermanas del alcalde Jordi Vila, propietarias de una de las parcelas ubicadas en este municipio de 600 habitantes de la comarca de la Vall d'Albaida.

El organismo admitió a trámite el pasado 19 de octubre una denuncia anónima que sostiene que pone de relieve el uso de la figura de la subvención directa por la que la Diputación de Valencia otorgó al consistorio 300.000 euros para la compra de unas parcelas “en una operación de la cual se ha beneficiado económicamente la familia del cargo electo del municipio destinatario”.

Tal y como avanzó elDiario.es, para la ubicación del proyecto, y con el respaldo de la ayuda provincial, el Ayuntamiento adquirió once fincas rústicas por un valor total de 292.060 euros. Una de estas parcelas pertenecía a las hermanas del alcalde, Jordi Vila, miembro de Ens Uneix —la misma formación política a la que pertenece la vicepresidenta de la institución provincial y responsable del área de Cooperación Municipal, Natàlia Enguix—.

El denunciante considera como hechos relevantes susceptibles de investigación “la doble condición del alcalde beneficiario como asesor directo de la vicepresidenta responsable del área que concede la subvención, y como secretario de Organización del mismo partido”, además de “la ausencia, en la información hasta ahora disponible públicamente, de una justificación técnica explícita” sobre por qué se optó por la vía directa en la concesión de la subvención y sobre “los criterios de selección de las parcelas incluidas en el proyecto”.

Según el informe de tasación al que ha tenido acceso esta redacción, la finca de suelo rústico heredada por Esperanza y Reyes Vila —hermanas del primer edil— cuenta con una extensión de 41 áreas y 55 centiáreas, equivalentes a 4.115 metros cuadrados. El precio de venta se fijó en 10 euros el metro cuadrado, en idénticas condiciones que el resto de los terrenos afectados por el proyecto, por lo que el Ayuntamiento abonó 41.115 euros por la adquisición del suelo.

Jordi Vila aclaró a elDiario.es que sus hermanas no deseaban vender, pero que accedieron finalmente “por la finalidad social del proyecto”. El Consistorio aprobó la adquisición en la sesión plenaria del pasado 17 de junio. En esa votación, tanto Vila como el concejal Sergio Albert se abstuvieron de participar por “estricto imperativo legal” ante la existencia de una incompatibilidad, debido a la titularidad de los terrenos en manos de sus familiares.

Reyes Vila reafirmó la falta de intención inicial para desprenderse de esa parcela “muy bien situada”, al tiempo que insistió en que aceptó la venta al tratarse de un fin social para el municipio.

Enguix, por su parte, subrayó que la Diputación de Valencia mantiene como meta “desarrollar los municipios más pequeños y garantizar un equilibrio territorial real”, a lo que añadió que “acciones como esta confirman una manera de gobernar centrada en el municipalismo, en la cooperación y en la mejora directa de la calidad de vida de las personas”.