Los dos banqueros andorranos acusados de blanqueo se libran del juicio de Banco de Valencia, por pacto y por prescripción
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La fiscal del juicio en la Audiencia Nacional (AN) del Banco de Valencia ha retirado la acusación por un presunto delito de blanqueo de capitales contra Carlos Beamonte Nicolás, directivo de AndBank. La representante del Ministerio Público ha reconocido en la segunda sesión del juicio oral, celebrada este martes, que los hechos que se le atribuyen han prescripto. El abogado del Estado también ha retirado la acusación.
La fiscal ha explicado que Beamonte estaba imputado al supuestamente “trocear” las cantidades que se ingresaron en AndBank provenientes de las inversiones inmobiliarias financiadas por la entidad bancaria en el proyecto Grand Coral en México, aunque esa operativa, en su caso específico, se acreditó en el ejercicio 2005, por lo que el presunto delito de blanqueo de capitales estaba prescrito cuando el procedimiento se dirigió contra él, estando fechado el atestado de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil en 2016.
El presidente del tribunal de la AN ha indicado al directivo que podía retirarse de la sala y ha adelantado que dictaría una sentencia absolutoria. “Puede marcharse”, ha dicho el magistrado. Carlos Beamonte ha abandonado inmediatamente la sala de la AN en San Fernando de Henares.
El Ministerio Público considera que las “ganancias de naturaleza ilícita fueron apropiadas” por los principales acusados y “después fueron llevadas a Andorra” (de ahí el blanqueo de capitales que se les imputa).
Por su parte, otro banquero del principado que se sentaba en el banquillo, Joan Miquel Prats, ha alcanzado un pacto de conformidad con la Fiscalía por el que reconoce los hechos y asume una pena menor.
Prats, exconsejero delegado de la Banca Privada d'Andorra (BPA), fue condenado en primera instancia por la justicia andorrana en el marco de la causa de Gao Ping a siete años de cárcel y multa de 30 millones de euros y también compareció en la comisión de investigación del Congreso sobre las “coacciones y amenazas” sufridas a manos de la “trama parapolicial” de la 'Operación Catalunya', según dijo.
En el juicio de la AN, el exconsejero de la BPA ha expresado su acuerdo con los hechos expuestos en el escrito de conformidad y lo ha ratificado ante el tribunal, renunciando a su derecho a la última palabra antes de marcharse de la sala, tal como había hecho previamente el directivo de AndBank.
El primer acusado que ha declarado en el juicio ha sido el empresario Juan Poch Vives, con doble nacionalidad española y mexicana. El hombre, con graves problemas de salud, se ha definido como el “número uno” de la intermediación hotelera “en España y en la zona del Caribe”.
El acusado, que en su faceta musical ganó un premio Grammy, ha defendido su “buen nombre” y ha explicado que cuenta con dos premios honoris causa de sendas universidades mexicanas “de las más importantes”. “Soy un hombre muy respetado en México”, ha remachado.
Poch ha negado ser promotor del proyecto Grand Coral y haber negociado los préstamos y ha asegurado que se trató de “un negocio tan legítimo como otro cualquiera”. “Me limité a comprar terrenos, vender, y cobrar”, ha apostillado.
Pagos en Andorra: “Me dijeron que era más cómodo”
La entidad compradora le instó a abrir una cuenta en Andorra, según ha declarado. “Nosotros te vamos a pagar ahí, que es donde tenemos el dinero”, le dijeron. El empresario ha aclarado que “nunca” estuvo en Andorra y que la cuenta se canceló tras el cobro. También ha defendido la trazabilidad de la transferencia. “Me obligaron a abrir la cuenta allí, me dijeron que era más cómodo”, ha agregado.
Juan Poch ha explicado que adquirió el 10% de una sociedad holandesa al habérsele planteado la necesidad de adquirir esa participación, tras la operación inicial de intermediación, para “ayudar” en la venta de los inmuebles. Invirtió los 10 millones de dólares que cobró en aquella participación.
Sin embargo, “aquello no avanzaba” y acabó vendiendo las acciones a los empresarios Juan Vicente Ferri y José Salvador Baldó. “En el fondo de esta operación he perdido mucho dinero”, ha dicho. Poch ha manifestado que “parece ser” que luego “estos señores” —Ferri y Baldó— “vendieron a un precio muy superior”.
La causa por la financiación de las ruinosas operaciones inmobiliarias en México, en plena burbuja inmobiliaria en España y posterior pinchazo, se ha ido deshinchando a medida que la fiscal ha retirado acusaciones en la segunda sesión del juicio oral.
El principal acusado, el expresidente y exconsejero delegado Aurelio Izquierdo, que también ha alcanzado un pacto con el Ministerio Público (al igual que el exconsejero Domingo Parra y los empresarios Juan Vicente Ferri y José Salvador Baldó) ha eximido a los representantes del consejo de administración sin capacidad ejecutiva del conocimiento de los detalles y el riesgo real de las operaciones.
La fiscal, tal como ha informado este diario, ha retirado la acusación para 16 de los exconsejeros, incluyendo a José María Cataluña, extesorero del PSPV-PSOE.
Sin embargo, la representante del Ministerio Público ha mantenido la acusación para dos exconsejeros que ostentaban la misma condición no ejecutiva, Antonio José Tirado, exalcalde socialista de Castelló y ex vicepresidente de Bancaja, y Ángel Villanueva Pareja, expresidente de Bancaja Hábitat. El abogado del Estado, por el contrario, sí que ha retirado la acusación contra Tirado y Villanueva.
La “confianza” en Aurelio Izquierdo
Tirado, de 78 años, se ha prestado a contestar tanto las preguntas de su defensa como las de la fiscal y ha rogado a esta última que retire también la acusación contra Villanueva, desgranando los graves problemas de salud que sufre el hombre, de su misma edad.
El expolítico socialista ha definido su papel de vicepresidente de Bancaja como una “función meramente protocolaria”, aunque ha asegurado que se “ocupaba con seriedad” a pesar de no percibir una retribución. Antonio Tirado ha explicado que los consejeros disponían con 48 horas de antelación de la documentación sobre las operaciones de cara a los consejos de administración. “Por supuesto, yo iba a verla como un consejero más”, ha afirmado.
Sobre las operaciones en México, tenía plena “tranquilidad” al ser con un socio participado por la entidad (Bancaja Habitat) y aparentar los acreditados suficiente solvencia para obtener los préstamos. “Tenía la legítima confianza en el director general”, ha manifestado en referencia a Aurelio Izquierdo, quien tenía delegadas las funciones de todas las participadas. Además, ha destacado el papel de Antonio Paños y José Vicente Giner, los responsables del departamento de riesgos, ambos acusados en la causa.
También ha recordado que, previamente a la crisis económica, Bancaja Habitat ganó “tanto dinero” como la propia entidad financiera, dando así una pincelada sobre toda una época.
Un consejero que era un “excelente pastor”
La fiscal ha esgrimido los votos en solitario del fallecido Francsico Oltra Climent, consejero en representación de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Valencia, en contra de las operaciones de financiación a los proyectos inmobiliarios de Grand Coral en México. Sin embargo, Antonio José Tirado ha explicado que era por un motivo que “no tenía nada que ver”.
Y es que Oltra “votó en contra de todos los consejos porque quería que en el orden del día de las sesiones figurara el nombre del acreditado al que se le iba a conceder el crédito y el presidente de entonces se oponía porque había habido filtraciones en prensa”. “Llegó a votar en contra de una subvención a una obra social de la que era director”, ha relatado.
Tirado se ha escudado en que “ningún consejero era analista de riesgos” y en que el 45% de ellos fue elegido por sorteo, ya que “la ley lo concebía así desde hace un siglo”. “No es lo mismo ser consejero de un banco que de una caja de ahorros”, ha dicho.
De hecho, el exalcalde de Castelló ha recordado que “uno de los hasta hace poco acusados era un pastor de Xert”, un municipio de la comarca castellonense del Baix Maestrat. Tirado ha abundado en que el consejero en cuestión era una “magnífica persona”, además de un “excelente pastor”.