La Cámara de Comercio insta a prolongar la vida útil de la nuclear de Cofrentes para proteger la industria valenciana
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La Cámara de Comercio de València ha emitido un informe en el que defiende la necesidad estratégica de prolongar la vida útil de la central nuclear de Cofrentes más allá de la fecha prevista para su cierre, previsto para el 30 de noviembre de 2030. La entidad toma como punto de partida el dictamen del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) favorable a la continuidad de la planta de Almaraz hasta 2030, una decisión que, a juicio de la entidad valenciana, sienta un precedente aplicable a la instalación de la comarca del Valle de Ayora-Cofrentes.
El presidente de Cámara Valencia, José Vicente Morata, ha subrayado que la resolución sobre la planta extremeña “refuerza la necesidad de replantear el calendario de cierre de las centrales nucleares en España”. “Desde la Cámara creemos que esa misma reflexión debe aplicarse a Cofrentes. Mantener un mix energético equilibrado es fundamental para garantizar el suministro eléctrico, preservar la competitividad de nuestras empresas y acompañar con garantías la transición hacia un modelo energético cada vez más sostenible”, ha aseverado el dirigente empresarial.
El documento elaborado por Cámara Valencia destaca que la planta aporta más de la mitad de la producción eléctrica de la Comunitat Valenciana, con una generación predecible superior a los 7.900 gigavatios hora (GWh) anuales. A pesar de representar solo el 5,5% de la potencia instalada en el conjunto del país, el parque nuclear español genera alrededor del 20% de la electricidad nacional gracias a un factor de carga próximo al 84% y una disponibilidad media del 90%.
Riesgos para la capacidad industrial
El informe de la Cámara de Comercio advierte sobre las consecuencias económicas de culminar la desconexión de la planta valenciana. La simulación efectuada por los técnicos de la entidad revela que la ausencia de generación nuclear en el escenario del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) eleva el precio medio del mercado diario de los 47,4 euros por megavatio hora (€/MWh) hasta los 65,0 €/MWh, hecho que representa un incremento del 37% en los costes de la energía.
Según aseguran, esta subida afectaría de manera directa a la viabilidad de las 12.254 empresas manufactureras electrointensivas radicadas en el territorio valenciano, un tejido productivo que explican mantiene 184.328 puestos de trabajo directos. Asimismo, el estudio cuantifica el impacto socioeconómico directo del complejo de Cofrentes en más de 3.000 empleos entre directos e indirectos, además de una red de 400 proveedores, de los que 150 operan en el ámbito Comunitat Valenciana.
Morata ha remarcado que los objetivos de descarbonización deben afrontarse con “realismo” para evitar perjuicios en la atracción de capitales. “La Comunitat Valenciana afronta un proceso de reindustrialización, de electrificación de la economía y de captación de inversiones que exigirá cada vez una mayor disponibilidad de energía. En ese contexto, la continuidad de Cofrentes no solo es compatible con los objetivos de descarbonización, sino que constituye un apoyo imprescindible”, ha señalado el presidente de la entidad.
Estabilidad de la red
Desde el punto de vista técnico, insisten en que la central aporta más de 1.000 megavatios (MW) de potencia disponible al sistema eléctrico, soporte de tensión y regulación de frecuencia. Según reseñan, estas funciones resultan clave para equilibrar la red ante la creciente implantación de tecnologías renovables de carácter intermitente. Adicionalmente, el escrito destaca la contribución ambiental de la planta, cuya actividad aseguran que evita la emisión anual de tres millones de toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera.
El informe analiza además la fiscalidad que soporta la generación nuclear, con una tributación que representa el 41,3% de sus costes totales de producción (26,53 €/MWh sobre un coste total de 64,23 €/MWh) tras experimentar un incremento del 70% en los últimos cinco años.
Finalmente, la entidad empresarial alerta de la saturación de la infraestructura de distribución en las áreas industriales estratégicas. En nodos de elevada actividad del área metropolitana de Valencia, como Sagunt, Quart de Poblet o Picassent, la capacidad disponible resulta nula o muy reducida. Esta limitación en la red frena proyectos de ampliación e implantación de nuevas inversiones en sectores clave como los centros de datos, la logística o la movilidad eléctrica.
“Agravio” y “trato distinto” de Cofrentes
Por su parte, el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha denunciado el “trato distinto” que recibe la central nuclear de Cofrentes respecto a la de Almaraz por parte del Gobierno central. A través de un mensaje en la red social X tras confirmarse la prórroga de la planta cacereña, el jefe del Consell ha criticado la diferencia de criterio dictaminada para la Comunitat Valenciana cuando ambas instalaciones cuentan con “los mismos informes, los mismos técnicos y la misma seguridad”. Pérez Llorca ha calificado la situación de “agravio” para el territorio valenciano y ha subrayado el carácter estratégico de la planta, cuya actividad genera el 44% de la electricidad autonómica y evita la emisión anual de tres millones de toneladas de COâ.
Además, la Generalitat ha advertido en un comunicado de que la propia orden publicada en el BOE para la renovación de Almaraz refuerza la postura autonómica frente al “cierre ideológico” de la instalación valenciana. Desde el Ejecutivo autonómico exigen una resolución inmediata para prolongar la operatividad de Cofrentes más allá de 2030 al argumentar que la planta cumple íntegramente con los criterios técnicos, de seguridad y de garantía de suministro aplicados en Extremadura. “Ahora ya no hay excusas. No pedimos ningún trato de favor. Pedimos que se aplique a Cofrentes el mismo criterio técnico, objetivo y basado en la seguridad que se ha aplicado a Almaraz”, han reiterado desde el Consell para defender una infraestructura que consideran clave en el proceso de descarbonización.