Ultimátum del alcalde de Alcoi: presenta una moción de confianza vinculada a los presupuestos para forzar su aprobación

El escenario político en Alcoi ha alcanzado un punto de máxima tensión tras el rechazo del pleno municipal a la propuesta de presupuestos presentada por el Gobierno de coalición del PSPV y Compromís. Ante este bloqueo, el alcalde de la ciudad, el socialista Toni Francés, ha lanzado un órdago legal al anunciar la convocatoria de un pleno extraordinario para el próximo martes 14 de abril. En dicha sesión, el presupuesto se someterá a una moción de confianza, una herramienta regulada por la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) que vincula la continuidad de la alcaldía a la aprobación del documento económico.

El debate previo a esta decisión estuvo marcado por el enfrentamiento en torno al proyecto industrial de Alcoi Sur. Mientras el ejecutivo municipal -conformado por PSPV y Compromís, en minoría- considera que este plan no debe interferir en la validación de las cuentas, el bloque de la oposición —formado por PP, Vox y Guanyar, en mayoría— ha utilizado este punto como argumento central para el voto negativo. El Partido Popular ha censurado la “ambigüedad” del Gobierno en materia industrial, Vox ha denunciado una falta de inversiones reales y Guanyar ha exigido la renuncia explícita al proyecto de La Canal para proteger el acuífero del Molinar, calificando de “irresponsable” la postura de un ejecutivo que tachan de poco coherente.

Este movimiento del alcalde sitúa a la oposición ante un dilema con plazos estrictos. Si el próximo martes la moción de confianza no obtiene el respaldo mayoritario, se activará un periodo de un mes en el que PP, Vox y Guanyar podrán intentar presentar una moción de censura con un candidato alternativo a la alcaldía. Se trata de un escenario complejo, dada la disparidad ideológica de los grupos que actualmente conforman la minoría mayoritaria en el consistorio de Alcoi.

En el caso de que la oposición no logre articular una mayoría alternativa o la moción de censura no prospere, el presupuesto de 2026 quedará aprobado de forma definitiva y automática por imperativo legal. Con este ultmátum, el alcalde busca desbloquear la gestión municipal y forzar a los grupos de la oposición a elegir entre permitir el avance de las cuentas diseñadas por el PSPV y Compromís o asumir la responsabilidad de conformar un nuevo gobierno para la ciudad.