El hombre que arrancó banderas LGTBI del Ayuntamiento de Albaida y colgó una franquista acepta seis meses de prisión
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El acusado de haber arrancado unas banderas del colectivo LGTBI de la fachada del Ayuntamiento de Albaida para sustituirlas por una enseña franquista alcanzó este pasado martes un pacto de conformidad y asumió ante el tribunal de la sección cuarta de la Audiencia Provincial de Valencia una pena de seis meses de prisión y multa por delito de odio y otra multa por delito leve de daños.
Los hechos sucedieron la noche del 1 de julio de 2023 cuando, según el Ministerio Fiscal, el hombre trepó por la ventana del consistorio y colgó el estandarte preconstitucional para, a continuación, acudir a las dependencias de la Policía Local y decirles a dos de los agentes que no pararía hasta retirar las banderas LGTBI.
Además, ante los uniformados se habría dirigido al colectivo con expresiones humillantes como “maricones de mierda” o “gais cabrones”. Horas después, el hombre se descolgó por una de las ventanas del edificio consistorial para arrancar las dos banderas, hecho que dañó las sujeciones de las mismas.
Posteriormente, la bandera LGTBI volvió a ser colocada en balcón del consistorio tras la celebración de un acto público.
Por otro lado, una mujer que profirió insultos racistas contra una doctora del Hospital General de València ha aceptado este miércoles una pena de un año y tres meses de prisión, además de alejamiento de la víctima durante dos años, como autora de un delito contra la integridad moral con agravante de obrar con motivos racistas.
Insultos racistas en Urgencias: “Maldita negra”
La acusada, según la Fiscalía, esperaba el 13 de octubre de 2023 a ser atendida en el servicio de urgencias del centro hospitalario y entró en el despacho de la facultativa, de origen dominicano y piel negra y “con el ánimo de menospreciarla y humillarla” le espetó: “Maldita negra, muerta de hambre, deben echarte de España para que te mueras de hambre, no debes estar trabajando, eres mala persona, solo te veo paseando y no atiendes a las personas”.
La doctora, según el Ministerio Público, se sintió “fuertemente menospreciada y humillada” y ese mismo día denunció los hechos. La Fiscalía destaca que la acusada espetó a la facultativa los insultos racistas en un hospital público, en presencia de otros trabajadores y de pacientes que esperaban a ser atendidos.